
Es uno de esos viernes de fin de año, donde las carteleras se superponen, el movimiento se duplica, la oferta se diversifica. Hay en la ciudad una vida artística y cultural contagiosa que expresa y convoca a las tribus.
Los bemoles de su periplo desde el under rumbo a la notoriedad, son abordados en primera persona por el cordobés Daniel Aráoz en un unipersonal que a lo largo del verano se repone martes de por medio en la sala del teatro La Llave y que hoy a las 21.30 va por su tercera función.
Cultura11 de febrero de 2025
J.C. Maraddón
J.C. Maraddón
Durante los años de la dictadura, para esquivar la actividad de los censores que podía llevarlos a la cárcel o algún destino aún peor, hubo artistas que se las arreglaron para conformar un circuito subterráneo de presentaciones que tampoco estaba exento de riesgos. Cuando la democracia finalmente amaneció tras la Guerra de Malvinas, muchos de esos referentes que habían militado en la resistencia y que se habían mantenido en los márgenes como animadores de una escena alternativa, pasaron a ser las figuras consagradas que ocupaban espacios en los medios masivos y recolectaban aplausos en algunos espectáculos de carácter multitudinario.
Aprovecharon su momento de gloria y pretendieron extenderlo al máximo posible, con permanentes intervenciones que alimentaban su fama y fogoneaban su popularidad, a la que habían arribado luego de soportar presiones autoritarias y, en algunos casos, tras haber padecido las consecuencias de un exilio forzado. Como una especie de manifestación cultural del principio de acción y reacción, era lógico que esas condiciones reinantes a mediados de los ochenta dieran lugar al surgimiento de una nueva movida underground, constituida por aquellos que pretendían llevar las cosas mucho más allá de lo que se consideraba aceptable bajo el flamante paraguas de la república recuperada.
Desde reductos urbanos como el Centro Parakultural y otros rincones porteños alejados de las luces de la avenida Corrientes, comenzó a emerger una fauna de músicos, actores y performers que estaban dispuestos a nutrirse de los aires de libertad recién conquistados para tensar los límites. Muchos de aquellos audaces innovadores iban ocupar lugares de gran figuración a partir de la década siguiente, pero en ese entonces deambulaban por las catacumbas de los suburbios con ganas de asustar a la burguesía y de poner en práctica propuestas experimentales que respondían al espíritu de una época que hoy parece cada vez más lejana.
Como suele suceder en estos casos, hubo representantes del Olimpo artístico que otorgaron visibilidad a estos jóvenes inconformistas, quizás porque ellos también lo habían sido alguna vez y no podían olvidarse de aquellos inicios. Gente como Charly García o Antonio Gasalla oficiaron de padrinos de los artistas emergentes, en tanto algunos de sus contemporáneos que habían tenido un ascenso meteórico, como Fito Páez, también se ocuparon de propulsar la carrera de divergentes como Alejandro Urdapilleta, Humberto Tortonese o Batato Barea, entre los más desopilantes de esa camada que tomó por asalto los escenarios y derramó allí su locura.
En medio de esa explosión contracultural fue a parar Daniel Aráoz, quien había partido algunos años antes desde Córdoba y había hallado en esa corriente su ámbito natural, desde el que salió disparado hacia “La Noticia Rebelde”, un ciclo televisivo en el que le dieron la oportunidad de aportar sketches. Un esquivador que se lanzaba con su casco entre los autos de avenida el Libertador o entre los peatones de la calle Florida, y un cronista que inventaba falsas noticias mucho antes del apogeo de las fake news, fueron algunos de sus hallazgos en esa primera incursión en la pantalla chica.
Los bemoles de ese periplo rumbo a la notoriedad son abordados en primera persona por el actor cordobés en la obra “Master Aráoz”, que a lo largo del verano se repone martes de por medio en la sala del teatro La Llave y que hoy a las 21.30 va por su tercera función. Con el sentido del humor grotesco que es su marca en el orillo, él se ríe de sus desventuras, con especial énfasis en el efecto no deseado que le acarreó su papel como Inolfo en el programa de Gasalla, un personaje que, de tan exitoso, lo persigue como un fantasma hasta el día de hoy.

Es uno de esos viernes de fin de año, donde las carteleras se superponen, el movimiento se duplica, la oferta se diversifica. Hay en la ciudad una vida artística y cultural contagiosa que expresa y convoca a las tribus.

Tal vez la lectura literal de lo que la canción “Y.M.C.A.” dice, incitando a la juventud a unirse para hacer realidad sus sueños, haya sido lo que motivó al presidente Donald Trump a utilizarla en sus mítines políticos. Y quizás esa misma sea la razón para que Village People la interprete hoy en la ceremonia del sorteo de la Copa 2026.

A propósito de los 25 años del estreno de “Nueve reinas” y como un tributo al malogrado director Fabián Bielinsky, la plataforma HBO Max ofrece en su grilla el documental “Nueve auras”, donde entre otras cosas se registra la reunión de Ricardo Darín, Gastón Pauls y Leticia Bredice, protagonistas de aquella recordada película.

Siempre Córdoba es altavoz de artistas, de patrimonios, de apuestas a los sentidos y a los sentimientos, al pensamiento y a la crítica. Bienvenidos al jueves.

Resultó llamativo el anuncio realizado en HBO Max, donde se anticipa que en 2026 podría estrenarse un spin off de “Chespirito: sin querer queriendo”, que revelaría detalles desconocidos del trayecto vital de Ramón Valdés, quien con su personaje de Don Ramón se ganó el corazón de la audiencia.

Aparte de sus colaboraciones literarias a “Caras y Caretas”, entre 1909 y 1912 Lugones no aparecía destacado en el semanario, pese a ser un período de mucha importancia para su figura como poeta nacional. Recién en 1912 será entrevistado en Londres.

Los sindicatos del sector público se reunieron con Consalvi. La Provincia dice que los salarios estatales le ganan 5 o 6 puntos al costo de vida, pero no rechaza de plano el pago de un refuerzo de fin de año. La última palabra la tiene Llaryora, que sigue ocupado con los retoques del gabinete.

“La suba que nadie pedir” | La imposibilidad de controlar

El mandato de Ferrer es hasta septiembre del 2026, pero el mestrismo quiere el calendario antes de fin de año.

El legislador provincial de Juntos por el Cambio reavivó el debate sobre la sostenibilidad de la Caja de Jubilaciones de Córdoba al respaldar un proyecto que permitiría elevar hasta 4% las alícuotas de aportes personales, en medio del rechazo de gremios estatales que advierten impacto salarial y vulneración de derechos previsionales.

“Hoy todos estamos un poco más seguros”, dijo el Presidente, que apuntó al kirchnerismo por las críticas a la designación de Carlos Presti: “Hacen usufructo de una tragedia como lo fue la última dictadura militar”. No hubo representantes oficiales de Córdoba en el escenario.