
Es uno de esos viernes de fin de año, donde las carteleras se superponen, el movimiento se duplica, la oferta se diversifica. Hay en la ciudad una vida artística y cultural contagiosa que expresa y convoca a las tribus.
Invitado el fin de semana al programa de Juana Viale, el Negro Álvarez confesó que ya no tiene la misma energía de antes y que está estudiando la posibilidad de reducir sus actuaciones para irse retirando de a poco. A los 79 años, el Mostro lleva bastante más de 40 contando sus historias desopilantes.
Cultura28 de agosto de 2025
J.C. Maraddón
J.C. Maraddón
Durante los años sesenta, el desarrollo industrial y el crecimiento de la oferta universitaria en la ciudad de Córdoba convirtieron a aquella vieja aldea mediterránea en una urbe pujante, hacia la que se dirigían gentes del interior provincial y del resto del país en busca de un mejor futuro. Ese fenómeno dio pie a un fermento cultural que, al compás del ritmo vertiginoso de los acontecimientos sociales y políticos de la época, ubicó a la metrópolis cordobesa en el epicentro de las miradas. De ese magma emergerían, ya consolidados, dos rasgos de identidad que perduran hasta hoy: la música de cuarteto y el humor.
Unas seis décadas atrás, los primeros arrestos del humorismo cordobés arribaban a la televisión nacional a través de Elvio Modesto Tisera, quien presentaba sus rutinas en el recordado programa “Sábados Circulares” de Pipo Mancera, donde también actuaban colegas suyos muy prestigiosos como Juan Verdaguer y el español Gila. Curtido en las madrugadas de bares y peñas de los barrios de Córdoba, Tisera profesionalizó un estilo que se venía gestando de manera natural en esos improvisados escenarios suburbanos donde junto con él podían aparecer Luis Fernando Correa (a) el Pícaro Cordobés, o el Negro ‘e la Juana.
En los setenta, fue la revista Hortensia la que nacionalizó la tonada local y cobijó una generación de humoristas y dibujantes destinados a encabezar una cruzada que borró las fronteras regionales y estableció una marca registrada. Tras la muerte de su fundador, Alberto Cognigni, Hortensia todavía iba a dar que hablar, sobre todo por medio de obras de teatro y de ciclos en la TV porteña, que terminaron consagrando a los personajes de Negrazón y Chaveta, prototipos autóctonos creados por Cognigni y universalizados desde las páginas de esa publicación legendaria cuya tirada era equiparable a la de las más vendidas del país.
Pero ya habían arrancado los ochenta y aquella comicidad típica había decantado en narradores de cuentos que abandonaban el circuito peñero para subir a escenarios de salas teatrales y para transformarse en figuras de enorme repercusión. Los festivales folklóricos y la temporada de espectáculos veraniegos fueron la vidriera desde la que los nombres del Negro Álvarez y Cacho Buenaventura, por nombrar solo a dos, se impusieron en el reconocimiento popular y dieron inicio a una nueva fase, a la que se irían incorporando después más figuras como José Luis Serrano y el Flaco Pailos, entre otros exponentes.
Aquel perfil pícaro y mordaz que ellos fueron construyendo sufrió un remezón con el cambio de siglo, cuando el formato del stand up se estableció como una moda y la mayoría de los valores más jóvenes prefirieron optar por esa variante. Además, el avance de la corrección política puso en jaque ciertos prejuicios sobre los que se construían muchos de los chistes, una evolución que erosionó en parte la gracia de lo que que esos intérpretes reproducían en escena. Para colmo, el público se obstinaba en reclamar grandes éxitos que todos conocían de memoria y que no se ajustaban a los paradigmas vigentes.
Invitado el fin de semana al programa de Juana Viale, el Negro Álvarez confesó que ya no tiene la misma energía de antes y que está estudiando la posibilidad de reducir sus actuaciones para irse retirando de a poco. A los 79 años, el Mostro lleva bastante más de 40 contando esas historias desopilantes y está en todo su derecho de llamarse a sosiego. Pero su probable deserción no deja de sembrar sospechas sobre la supervivencia de un género que se arraigó entre nosotros desde mediados de la pasada centuria y sobre el que se ha edificado una importante porción de la cordobesidad.

Es uno de esos viernes de fin de año, donde las carteleras se superponen, el movimiento se duplica, la oferta se diversifica. Hay en la ciudad una vida artística y cultural contagiosa que expresa y convoca a las tribus.

Tal vez la lectura literal de lo que la canción “Y.M.C.A.” dice, incitando a la juventud a unirse para hacer realidad sus sueños, haya sido lo que motivó al presidente Donald Trump a utilizarla en sus mítines políticos. Y quizás esa misma sea la razón para que Village People la interprete hoy en la ceremonia del sorteo de la Copa 2026.

A propósito de los 25 años del estreno de “Nueve reinas” y como un tributo al malogrado director Fabián Bielinsky, la plataforma HBO Max ofrece en su grilla el documental “Nueve auras”, donde entre otras cosas se registra la reunión de Ricardo Darín, Gastón Pauls y Leticia Bredice, protagonistas de aquella recordada película.

Siempre Córdoba es altavoz de artistas, de patrimonios, de apuestas a los sentidos y a los sentimientos, al pensamiento y a la crítica. Bienvenidos al jueves.

Resultó llamativo el anuncio realizado en HBO Max, donde se anticipa que en 2026 podría estrenarse un spin off de “Chespirito: sin querer queriendo”, que revelaría detalles desconocidos del trayecto vital de Ramón Valdés, quien con su personaje de Don Ramón se ganó el corazón de la audiencia.

Aparte de sus colaboraciones literarias a “Caras y Caretas”, entre 1909 y 1912 Lugones no aparecía destacado en el semanario, pese a ser un período de mucha importancia para su figura como poeta nacional. Recién en 1912 será entrevistado en Londres.

Los sindicatos del sector público se reunieron con Consalvi. La Provincia dice que los salarios estatales le ganan 5 o 6 puntos al costo de vida, pero no rechaza de plano el pago de un refuerzo de fin de año. La última palabra la tiene Llaryora, que sigue ocupado con los retoques del gabinete.


El espacio de los gobernadores perdió jugadores, pero sumó aliados. Se disputa la tercera fuerza con el interbloque PRO + UCR. La diputada de “los patitos”, ex libertaria, adentro.

En una sesión extensa y cargadas de cuestionamientos por la deuda a tomar y los recortes en áreas claves, el oficialismo cosechó los votos necesarios para que el presupuesto 2026, el Código Tributario y la Ley Impositiva logren su primer aval. Tanto la UCR como el PRO llegaron con el voto fraccionado al recinto.

Siciliano le dará hasta marzo a los secretarios de las distintas áreas para que cumplan los objetivos. El concepto es que el gobierno tiene muchos técnicos pero poca promoción política de las acciones en territorio. La puja por los fondos.