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title: "Empieza la \"cacería de brujas\" en la UCR de Córdoba"
article_type: "Article"
description: "Matías Gvozdenovich ordenó a los dirigentes del interior que denuncien quienes hayan trabajado para otros partidos o actuado en contra de la Unión Cívica Radical. La nueva conducción prepara procesos de desafiliación, expulsión y sanciones. Hay 18 nombres bajo la lupa, pero el número podría crecer. La reforma de la Carta Orgánica llegará a fines de enero y la Casa Radical tendrá un espacio para exhibir públicamente a los expulsados."
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date_published: "2026-11-02T00:38:00-03:00"
date_modified: "2026-11-01T22:50:20-03:00"
author_name: "Carolina Biedermann"
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category_name: "Provincial"
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# Empieza la "cacería de brujas" en la UCR de Córdoba

![Matías-Gvozdenovich](/download/multimedia.normal.9b7f8a8ae8ad92a2.TWF0w61hcy1Hdm96ZGVub3ZpY2hfbm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

La Unión Cívica Radical de Córdoba puso en marcha una suerte de “cacería de brujas”, puertas adentro. Después de ordenar su conducción provincial, el radicalismo avanzará sobre identificar, denunciar y eventualmente expulsar o sancionar, a los afiliados que hayan trabajado para otras fuerzas políticas o actuado en contra de los intereses partidarios. La consigna que baja desde la conducción es depurar el padrón y quedarse con la tropa que trabaja para el partido.

El presidente del partido, Matías Gvozdenovich, dio instrucciones a los dirigentes del interior para que comiencen un relevamiento territorial destinado a detectar a aquellos correligionarios que, en los últimos procesos electorales, hayan jugado para otros espacios políticos.

La decisión supone abrir un proceso de revisión de conductas que podría terminar con desafiliaciones, expulsiones y otras sanciones disciplinarias.

Por ahora, la conducción radical tiene identificados 18 nombres que podrían quedar alcanzados por estas medidas. Sin embargo, el número está lejos de ser el definitivo.

El rastrillaje recién comienza y la expectativa es que, a medida que los dirigentes departamentales eleven sus informes, la lista se amplíe. En otras palabras, los 18 casos iniciales podrían representar apenas la primera tanda de una expulsión de afiliados, de mayor alcance.

La ofensiva se produce en un momento particular para la UCR cordobesa. Con Gvozdenovich al frente del Comité Provincia y después de que el Congreso partidario habilitara a la conducción a negociar futuras alianzas electorales, el radicalismo busca ordenar su estructura de cara a 2027. Pero ese ordenamiento tendrá también un capítulo disciplinario.

El proceso tiene, además, un componente institucional. La Carta Orgánica de la UCR, que establece las reglas de funcionamiento interno y el régimen de sanciones a través del Tribunal de Conducta, será modificada hacia fines de enero.

Hasta entonces, las denuncias deberán tramitarse bajo las disposiciones vigentes. La reforma buscará actualizar las herramientas disciplinarias con las que cuenta el partido para intervenir frente a comportamientos considerados incompatibles con la pertenencia radical.

**Datito de color:**

La decisión más llamativa no estará precisamente escrita en la Carta Orgánica. Durante las tareas de remodelación de la Casa Radical, la conducción encontró un antiguo panel de hierro al que Gvozdenovich decidió darle una nueva utilidad.

Según explicó el titular del partido, la estructura será instalada en el ingreso de la sede partidaria y allí “se exhibirán”, uno por uno, los nombres de aquellos afiliados que resulten expulsados por conductas consideradas inapropiadas.

La iniciativa promete convertir el ingreso de la Casa Radical en una suerte de registro público de los sancionados. Una exposición que excede el procedimiento administrativo y que incorpora una dimensión simbólica, que busca dejar constancia, frente a todos los que ingresen al edificio, de quiénes fueron apartados de las filas radicales. Este modus, en el barrio, le llaman “escrache”, en la política le dicen “exposición”.

La incógnita es cuántos nombres terminarán escritos sobre el hierro.

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