Oscar Tamis: “A Macri lo asesoraron mal y le distorsionaron la realidad cordobesa”
Las elecciones internas del PRO Córdoba, que se celebraron este domingo 29 de marzo, finalizaron envueltas en una fuerte polémica y acusaciones cruzadas que exponen una vez más y a las claras la fractura interna del partido.
Mientras que el sector oficialista celebró la presentación y la consagración de una lista de unidad encabezada por Oscar Tamis, la lista opositora lanzó un durísimo comunicado denunciando un “proceso electoral viciado” y habló de “una emboscada administrativa”.
Además hubo acusaciones de manipulación de plazos, centros de votación estratégicamente ubicados para desalentar el sufragio y la falta de transparencia entre otas cosas, dejando una elección con una sola lista presentada y en definitiva la institucionalidad del partido en manos de una posible resolución judicial.
En este clima de tensión, Tamis, el flamante presidente electo defendió la legitimidad del proceso y apuntó contra la conducción nacional, asegurando que se intentó manejar el distrito desde “un escritorio en el puerto”.
-¿Qué sensaciones lo atraviesan tras lograr imponerse en comicios tan complejos y cuestionados?
-La primera sensación es que logramos, después de mucho tiempo y serios inconvenientes internos —no exentos de traspiés con el PRO Nacional—, la institucionalización. Siento que es el logro de una lucha que empezó hace más de un año y medio, donde el orden nacional personalizó una discusión con el distrito Córdoba que no era tal. Muchos afiliados tenían como objetivo la institucionalización y hoy siento que terminamos un proceso donde el logro institucional es lo que se destaca. Pudimos resolver la interna partidaria y recuperar la institucionalidad.
-¿Cuánta gente votó el domingo?
-Hubo intención de desinformar para generar zozobra, pero no vale todo en política; hay que pegar arriba del cinturón. En mi departamento, en Río Tercero y en Oliva, votamos el 30% del padrón. Llegaron unos mil votos del interior y eso es lo que valida el proceso. La política es estar cerca de los problemas de la gente y no esperar que alguien de afuera nos diga qué camino tomar. La Junta Electoral es autónoma y el proceso siguió los carriles correspondientes.
-¿Cómo siguen los pasos legales y en qué momento cree que será proclamado presidente?
-Hay un proceso de acá a la proclamación. La Junta Electoral del partido es la responsable de proclamar a los ganadores y a las autoridades en un plazo perentorio. Tenemos por delante eso y una vez que tengamos esa proclamación haremos alguna celebración protocolar que tiene que ver con la mística y la retórica que usualmente hacemos en los partidos. Como esto viene tan enredado por una sucesión de intervenciones, puede haber algún planteo judicial, pero una vez terminado eso estaremos validados.
-¿De qué manera vivió un proceso que pareció estar rodeado permanentemente de muchos de los vicios de la política más criticada?
-Tengo 62 años y hace 40 que participo en política; entré en el 82 y creo que la política ha variado mucho. Hay actores principales que no la entienden desde el bien común o la cercanía, sino que lo ven como un gerenciamiento. La gente de Buenos Aires mostró eso, y no es válido que alguien quiera manejar un distrito como el cordobés desde un escritorio. Los cordobeses siempre fuimos refractarios al puerto y esto se replica una vez más. Todo este lodo fue por la autonomía. Después serán macristas o bullrichistas, pero lo que define es el elector. En lo personal no fue agradable; se dijeron cosas injustas e infundadas sobre mí que dejan una marca.
-¿Imagina como será la relación con Mauricio Macri, el líder indiscutido del partido, por parte del Pro Córdoba?
-Este es un PRO que genera un cambio de autoridades donde no hay diferencias; no somos el PRO del escritorio que señala con el dedo, sino un partido abierto que va a discutir todo. Macri es el líder indiscutido, pero vamos hacia la organicidad que la gente del puerto no nos permitió. Creo que lo asesoraron mal y le distorsionaron la realidad cordobesa. Vamos a respetar la orgánica haciéndole saber nuestra posición. El PRO Córdoba también va a debatir qué debe hacer en 2027 en las elecciones provinciales, con la decisión de los cordobeses, no con el dedo incisivo de terceros.