Glaciares: dictamen sin cambios y grieta cordobesa en Diputados
La Cámara de Diputados de la Nación avanzó este martes con la aprobación del dictamen para el tratamiento de la ley de glaciares, sin introducir modificaciones al texto remitido por el Senado. El trámite, que habilita el camino hacia el recinto, dejó expuestas tensiones políticas y, en particular, una división visible dentro de Hacemos Unidos por Córdoba, marcada por el concepto de “libertad de acción”.
Según pudo saber Alfil, la mayoría de los diputados cordobeses de ese espacio votará en contra de la iniciativa. Entre ellos, Carlos Gutiérrez fue el primero en fijar posición pública a través de redes sociales. En la misma línea se ubica Carolina Basualdo, con trayectoria en temas ambientales, y también el exgobernador Juan Schiaretti, quien reforzó su rechazo con un posicionamiento detallado en defensa de los recursos naturales.
“Los glaciares son fundamentales para que tengamos agua dulce en el país”, sostuvo Schiaretti, al advertir que su impacto alcanza a un amplio territorio nacional, incluso a provincias como Córdoba. En esa línea, cuestionó el apuro del oficialismo: “Protegerlos no es una opción ideológica: es una necesidad concreta. Cuidar el agua es cuidar la vida”.
El exmandatario también buscó desarmar la falsa dicotomía entre desarrollo y ambiente: “El cuidado del ambiente no es incompatible en absoluto con la producción y el progreso”, afirmó, y recordó que, aun con la legislación vigente, se registraron inversiones millonarias en el país.
Uno de los puntos más críticos de su planteo fue el proceso legislativo. Schiaretti apuntó contra la velocidad del tratamiento y la limitada participación: “La modificación de la ley de glaciares debe hacerse con el tiempo necesario para alcanzar consensos. No se puede hacer de manera exprés”, sostuvo, al tiempo que remarcó que, pese a la masiva inscripción en audiencias públicas, fueron pocos los que pudieron exponer.
No todos los votos dentro del cordobesismo están cerrados. Sobre Alejandra Torres persisten dudas, mientras que en el peronismo deslizan la posibilidad de que Ignacio García Aresca podría inclinarse por una abstención, ante el silencio marcado y la sucesión de “gestos”, por medio del diputado, hacia el oficialismo nacional. La “libertad de acción” que promueve el gobierno provincial enumera críticas, tratándose de temas que afectan a los recursos naturales de todos los argentinos.
En los pasillos del congreso, diputados afines al peronismo cordobés marcan las señales de equilibrio que, según ellos, hace Córdoba hacia la Casa Rosada, evitando la confrontación. Esta posición está abierta y se confirmará o no, el día de la votación.
En el plano nacional, el oficialismo de La Libertad Avanza se encamina a respaldar el proyecto. El cordobés Gabriel Bornoroni, jefe del bloque, celebró la obtención del dictamen como un paso clave para avanzar con la normativa.
El tratamiento en comisión fue, por momentos, áspero. Expositores vinculados al sector minero tuvieron una presencia predominante, mientras que la voz ambiental quedó reducida a una participación aislada. Esta escena reavivó las críticas sobre el enfoque del debate, porque para varios, el eje debería centrarse en la protección ambiental antes que en las posibilidades de explotación económica en las zonas de glaciares.
Para el Gobierno nacional, el avance del proyecto se corona como otro hito político. No solo por su alineamiento con la visión del presidente Javier Milei, quien recientemente sostuvo que los recursos naturales están para ser utilizados por el hombre, y no para ser contemplados. Por otra parte, en un contexto de búsqueda de confianza y previsibilidad, la Casa Rosada apuesta a mostrar capacidad de conducción y control de agenda en el territorio y hará lo posible para que sea ley.