Natalia proyecta un año de gira nacional; sigue por Rosario
Dispuesta a ser parte de la discusión nacional que se viene y convencida de que el post mileísmo no se construye desde los extremos, la diputada Natalia de la Sota prevé una gira por el interior del país de un año.
Hasta abril/mayo del ´27 piensa recorrer distintas provincias promoviendo una agenda que reúna a quienes ya piensan en la reconstrucción nacional, posicionándose como una de las voces más disonantes frente al modelo libertario. Pero lejos del kirchnerismo, aclaran quienes la siguen en su proyecto.
La hoja de ruta marca Rosario como próximo destino y, a diferencia de su paso por Mendoza donde se reunió con instituciones y sectores productivos, esta visita tendrá un tono mucho más político.
Pues, en medio de las tensiones internas del PJ santafesino, el próximo lunes la cordobesa se reunirá con referentes de Vamos Santa Fe, el colectivo de intendentes y presidentes comunales que representa una nueva generación de peronistas, conducidos por el alcalde de Pérez, Pablo Corsalini.
Ese espacio ya viene tejiendo relaciones con Ciudad Futura, cuyos referentes son el concejal Juan Monteverde y la diputada nacional Caren Tepp quienes también acompañarán a De la Sota en sus actividades que, esta vez, se centrarán sólo en la ciudad rosarina. Además, se sumarán las actividades jóvenes de “Qué te pasa Rosario”.
Sin embargo, el encuentro que más lecturas disparará será el previsto con Diego Giuliano, presidente del Frente Renovador, que será parte de esa movida.
Bien vale apuntar que en la campaña del ´25, el cordobesismo le endilgó directamente a la parlamentaria ser la candidata de Sergio Massa en la provincia, algo que ella siempre negó. “No necesita ni está buscando quedar bajo el paraguas de nadie”, repiten sus principales armadores sin renegar de los puentes que está tendiendo con distintos referentes nacionales. De hecho, recuerdan que hace poco la diputada estuvo con el legislador porteño Leandro Santoro, “y así vendrán más fotos”, adelantan.
Aunque todavía nadie se atreve a hablar de candidaturas en el plano nacional, la hija del tres veces gobernador de Córdoba entiende que es necesario trabajar en un peronismo renovado, con nuevas ideas y nuevas caras. Y allí se anota.
Desde su entorno dicen que conserva un activo muy valorado en este momento: es peronista, representa al anti mileísmo y no es kirchnerista. A diferencia de, por ejemplo, el propio Llaryora al que le achaca un vínculo demasiado zigzagueante con el modelo libertario, o del propio Axel Kicillof que, si bien es un ferviente opositor al presidente, para electorado todavía representa al kirchnerismo.
Por eso, desde Defendamos Córdoba no se achican a la hora de aventurar un rol protagónico de la diputada en el armado de ese panperonismo que esperan luego se pueda traducir en una alternativa seria y competitiva para el ´27. Incluso, hablan de que si finalmente se eliminan las PASO (la cordobesa va camino a votar en contra la reforma electoral del oficialismo) lo lógico sería que el justicialismo se someta a una gran interna.
En paralelo al armado nacional, la diputada apuesta a Córdoba. Lejos de descuidar su base electoral con ese 8,7 por ciento que la apoyó en las legislativas del ´25, De la Sota busca consolidar su armado provincial y ampliar Defendamos Córdoba. Por ahora, distanciada del oficialismo del gobernador Martín Llaryora y sin señales de acercamiento. De hecho, quedó no quiso formar parte del proceso de renovación de autoridades del PJ que lo tiene a Llaryora como conductor.
Paradójicamente, parte los motivos que la alejaron de Hacemos Unidos se terminaron convirtieron en su principal valor de diferenciación: ser la peronista cordobesa más opositora al gobierno de Javier Milei. Incluso, desplazando de ese lugar a un kirchnerismo local, ya prácticamente extinguido en suelo mediterráneo.
Aventurando escenarios para la compulsa del año próximo, desde el Panal descuentan que la diputada volverá al calor del poder provincial y jugará por dentro del espacio. No lo plantean con la misma seguridad desde el propio delasotismo que no descarta ninguna posibilidad, incluso, la de jugar por la gobernación si no es posible tal acuerdo de unidad.