El cordobesismo ayudó a enfriar la sesión de interpelación a Adorni
A través de una nota dirigida al presidente de la Cámara Baja, Martín Menen, los 13 diputados opositores que pedían una sesión especial para hoy, solicitaron que quede sin efecto y avisaron que reprogramarán la convocatoria para la semana que viene.
El objetivo de los parlamentarios de Provincias Unidas, Frente de Izquierda, Encuentro Federal, Coalición Cívica y Defendamos Córdoba, era lograr una interpelación al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Incluso, hasta hablaron de ir más allá impulsando una moción de censura para remover al funcionario de su cargo.
Sin embargo, con la ayuda clave de los bloques aliados como el PRO y la UCR, pero también de los gobernadores que buscan evitar ir al choque con el presidente Javier Milei, entre ellos, el cordobés Martín Llaryora, el oficialismo nacional logró resistir y blindar al ya deslegitimado funcionario. Pues, sin los votos necesarios siquiera para dar quorum y abrir el debate, la sesión quedaba se caía de ante mano.
En tanto el bloque de Unión por la Patria que había garantizado bajar al recinto, dejó trascender su malestar con los impulsores de la interpelación a Adorni, porque querían sumar otros temas a la sesión especial. Por eso, la convocatoria para el miércoles próximo cuenta con la firma de los peronistas y un temario mucho más amplio. Entre otras iniciativas, se agrega también un pedido de interpelación a los ministros de Desarrollo Humano, Sandra Pettovello, y de Economía, Luis Caputo, por la situación del PAMI y el financiamiento universitario.
Con esta postergación el Gobierno gana tiempo y pudo despejar con qué aliados sigue contando en la Cámara. Los diputados que responden a Llaryora no sólo no firmaron el primer pedido de sesión especial y tampoco este nuevo, sino que no iban a asistir al recinto hoy tampoco.
Del peronismo provincial pero no llaryorista, quien sí firmó el proyecto de interpelación es Natalia de la Sota. La diputada que construye su perfil nacional mientras busca engordar su espacio político en Córdoba, apuró a sus pares justicialistas.
“Espero y pido que todos los diputados de Córdoba estén sentados en el recinto, acompañando este pedido de interpelación, mostrando voluntad de que quieren saber y que están siendo consecuentes con lo que dicen por los medios”, había manifestado la referente de Defendamos Córdoba en la previa de la sesión que finalmente se cayó. Y luego le apuntó al propio Llaryora al que le viene pidiendo mayor firmeza y claridad en su diferenciación con el mileísmo.
“La actitud, en general, de los gobernadores es sinuosa, confusa para la sociedad, y la sociedad está necesitando posturas claras y coherentes ante situaciones que son muy graves. Por eso espero que tengan la actitud de estar ocupando las bancas para las que fueron votados, acompañando por lo menos la interpelación, preguntándole al jefe de gabinete por qué abandonan a los enfermos de cáncer, por qué abandonan a los jubilados, a las universidades, a los docentes, a los alumnos. Tengamos una actitud que pueda dar confianza a una población que está dolida y frustrada”, apuntó.
La diputada que está dedicando parte de su tiempo a visitar otras provincias en plan nacional alimentando especulaciones que la colocan, entre otras cosas, como una posible candidata a la vicepresidencia por el peronismo nacional, riega el anti mileísmo que ejerce desde el ´23. Incluso, como contraposición a un cordobesismo de trayecto pendular que en la provincia grita sus diferencias con el modelo libertario, pero que en el Congreso guarda modales y tiende puentes. Y la cordobesa lo expone.
Lo cierto es que De la Sota apoyó también a quienes desde el Congreso impulsaban la idea de remover al jefe de Gabinete haciendo uso del artículo 101 de la Constitución Nacional que establece no sólo que el jefe de gabinete de ministros debe concurrir al Congreso al menos una vez por mes, alternativamente a cada una de sus Cámaras, para informar de la marcha del gobierno, sino que también puede ser removido por el voto de la mayoría absoluta de los miembros de cada una de las Cámaras. Un objetivo que numéricamente suena hoy a inalcanzable.
“Somos el Poder Legislativo, tenemos la potestad por la Constitución de pedir la interpelación y, en algún caso, la moción de censura, por una responsabilidad política de Adorni. Sus temas de presuntos hechos de corrupción serán tratados en la Justicia y él tiene el derecho de defenderse allí, pero el jefe de gabinete también es el responsable político de la administración pública, y acá lo que ha pasado es que Adorni ha incumplido con sus responsabilidades”, agregó la parlamentaria.
A la falta de acatamiento de dos leyes reiteradamente votadas por el Congreso, la de Financiamiento Universitario y Emergencia en Discapacidad, los diputados suman como motivo de la interpelación el recorte presupuestario ejecutado horas antes de la marcha federal del día martes.