Explotó la interna estudiantil en Psicología con fuerte cruces en el HCD
El impacto de los paros docentes sobre el calendario académico generó un nuevo escenario de debate en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), esta vez con los estudiantes como protagonistas. La suspensión de los turnos de exámenes programados para el 17 y 18 de septiembre trasladó la tensión institucional directamente al Honorable Consejo Directivo de la Facultad de Psicología, donde las principales agrupaciones estudiantiles protagonizaron un duro cruce político sobre cómo gestionar el atraso en las regularidades y los egresos.
El eje de la discusión radica en cómo administrar el impacto del cese de actividades sin deslegitimar el reclamo docente contra el Gobierno nacional. Una inevitable encrucijada que ya se anticipaba teniendo en cuenta el nivel de conflicto entre el Gobierno Nacional y la comunidad universitaria.
En este marco, la conducción del Centro de Estudiantes (CEP), a cargo de Franja Morada (que llegó motivada a la sesión tras anunciar, nuevamente, la actualización de los módems de wifi en la facultad, un dato que generó ironías en la oposición respecto al presupuesto destinado a conectividad) impulsó un proyecto de urgencia. La iniciativa apuntaba a autorizar la entrega de los Trabajos Integradores Finales (TIF) adeudando materias, con el objetivo de votar sobre tablas. Ante la decisión del cuerpo de pasarlo a comisión, el oficialismo estudiantil responsabilizó a las agrupaciones opositoras de bloquear una respuesta rápida para los alumnos que se encuentran en el tramo final de la carrera.
Desde el arco opositor, JPsico (Sean Eternos) justificó su decisión de enviar el proyecto a comisión argumentando que tratar el tema en una única sesión impedía el diseño de una política a largo plazo frente a un problema estructural de los últimos tres años. La agrupación consideró que la situación requiere una discusión profunda para construir herramientas sostenibles en el tiempo, y cuestionó a la conducción del CEP por apelar al oportunismo y buscar la polarización del estudiantado.
En paralelo a la discusión por los egresos, JPsico presentó un pedido de revisión ante la Secretaría Académica por la reprogramación del parcial de Psicología Sanitaria, originalmente previsto para el 1 de octubre. Advirtieron que la nueva fecha genera una superposición de evaluaciones, juntando este examen con los de Psicología Social y Psicopatología en un lapso menor a 48 horas, por lo que exigieron garantizar el intervalo mínimo reglamentario para asegurar condiciones equitativas de cursado y evaluación.
Por su parte, la agrupación Asociación Libre (La Bisagra) estructuró una respuesta institucional propia. Presentó un paquete de resoluciones proponiendo prorrogar hasta febrero de 2027 las regularidades de las materias afectadas por el paro. Además, solicitaron habilitar durante el segundo cuatrimestre la entrega del anteproyecto y del TIF adeudando hasta dos materias obligatorias, y exigieron la apertura de un segundo llamado a Prácticas Supervisadas.
La diferencia central entre la Franja Morada y la oposición radica en el posicionamiento político frente al conflicto universitario. Mientras el oficialismo adopta un perfil enfocado estrictamente en resolver el perjuicio académico inmediato, La Bisagra enmarca su proyecto en un respaldo explícito a las medidas del frente sindical. Aclararon que las flexibilizaciones propuestas son excepcionales y no constituyen una respuesta permanente, concluyendo que mientras el Gobierno nacional no aplique la Ley de Financiamiento Universitario, es previsible que la comunidad mantenga las medidas de fuerza.
A este escenario, habría que sumar los rumores cada vez más consistentes de la realización de asambleas estudiantiles, que de profundizar el escenario de reclamos podrían derivar en otras medidas dentro de las facultades.
Este debate en Psicología evidencia el escenario complejo que atraviesa el movimiento estudiantil en la UNC, puede ser el espejo en dónde se reflejen las disputas en las demás unidades académicas. Con el paro de semana completa en curso y la movilización del 15 de octubre en agenda, las agrupaciones deben equilibrar el respaldo político al reclamo docente con la demanda concreta de sus bases por resoluciones institucionales frente a las alteraciones del calendario académico.