Matías Gvozdenovich: “Luisito es bastante lengua larga y calentón”
Este martes asumió formalmente la presidencia del Comité Central de la Unión Cívica Radical de Córdoba Matías Gvozdenovich. En una jornada marcada por definiciones políticas de peso, el titular del bloque de legisladores y exintendente de Arias dejó en claro el sello que le imprimirá a su gestión: autoridad, disciplina partidaria y fin de las concesiones para quienes mantengan acuerdos subterráneos con el oficialismo provincial.
En el realizado en la remodelada Casa Radical, Gvozdenovich quedó como titular del Comité Provincia, y el histórico dirigente Miguel Nicolás asumió a la cabeza del Comité Capital.
Tras la jornada de festejos y aún con las pulsaciones en alto, el dirigente del departamento Marcos Juárez dialogó con Diario Alfil repasó el camino que lo llevó a la presidencia del radicalismo cordobés, ratificó el liderazgo de Rodrigo de Loredo de cara a las proyecciones electorales y habló sobre las sanciones que se vienen.
“A cualquier dirigente que arranca desde muy joven en el radicalismo, le parece lejano llegar a ser presidente del Comité Provincia. Poder lograrlo es una satisfacción personal, y más estando acompañado por un grupo de nuestra zona, del departamento Marcos Juárez, que es un departamento muy organizado y que trabaja muy bien”, indicó Gvozdenovich. “Nunca imaginé estar en este lugar. Cuando llegué a la presidencia del bloque hicimos un buen laburo y, después de eso, noté que había chances de poder llegar. También es válido decir que tampoco son muchos los que están dispuestos a recorrer, a andar y a armar, que es lo que hay que hacer en otros casos; entiendo que hay otros prefieren las redes. Yo soy un hombre del partido y lo respeto, por eso tomo con mucha responsabilidad este desafío”, agregó.
—¿Cómo prevé encarar la conducción partidaria en esta etapa?
—Vamos a gobernar. Son momentos donde hay que marcar la autoridad orgánicamente, que se respete al partido y al Comité Central de Córdoba, trabajando en coordinación con todos y siempre dentro de la estrategia partidaria. Se terminó la joda: el Tribunal de Disciplina va a empezar a actuar y eso va a permitir que nadie saque los pies del plato. Parece que fuera de otro planeta con lo que digo, pero es lo que corresponde.
—¿Va a haber una caza de brujas hacia adentro?
—No, ni lista negra ni caza de brujas, pero cada dirigente del interior tiene que presentar la información de los que trabajaron para el Partido Justicialista. Se actuará si hay denuncias contra dirigentes por actuar de una manera que no correspondía.
—¿La lupa estará puesta solo en las coincidencias con el PJ o alcanzará a alianzas con otros partidos?
—Yo personalmente me encargaré de lo vinculado al PJ, que fue con quien peleamos los últimos tres meses. Ellos trabajaron para la lista opositora. Hay capturas, llamadas y tenemos material para presentar en nuestro tribunal. Hubo varios ministros que se involucraron personalmente y activamente en la previa de las elecciones. Todo eso debe ser revisado.
—¿Qué rol proyecta para Rodrigo de Loredo en el armado del espacio?
—Lo dije en 2023, cuando estábamos con esa ola de Juntos por el Cambio: en ese momento había grandes chances. No sucedió, pero hoy continúa liderando los estudios que hacemos sobre la opinión de la gente. Cuando proyectás los datos, ves que encabeza las encuestas. Creemos que si vamos todos juntos, con Rodrigo liderando, tenemos grandes chances de hacer una elección récord, pero hay que ordenar los patitos. Si hay diálogo y buenas intenciones, el camino es acordar métodos. Si no quieren interna abierta porque se mete el PJ, que el que gane las encuestas encabece. Ya propusimos dos alternativas; ahora falta ver qué proponen los otros sectores para sentarnos a armar un frente.
—¿Cómo tomó las declaraciones de Juez que los instó a ir solos con el sello del partido?
—Luisito es bastante lengua larga y calentón; yo también lo soy, así que no es lo que corresponde. Dentro del bloque de legisladores discutimos fuertemente, a veces nos ponemos de acuerdo y a veces no. Él chicanea, pero yo también podría preguntarle cuántos votos saca el Frente Cívico si va solo. La realidad es que si no va un frente unificado, no se le gana al oficialismo, porque ellos sí están unificados y por eso solo cartan la marcha peronista en algunos actos partidarios.