Tapia y la foto política del Kempes con mensajes de unidad
Más allá de los goles de Lautaro Martínez, Nico Paz y Cuti Romero, más el abultado resultado a favor de Argentina ante Bolivia en el Mario Kempes, el goleador de la noche en Córdoba fue sin dudas Claudio “Chiqui” Tapia. Porque entre condecoraciones de autoridades provinciales, por ser colaborador directo para que más de 8 mil niños pudieran ver por primera vez a la Selección y por traer a los campeones del mundo a las provincias, el mandamás de AFA tuvo su mejor grito: juntó a todos los presidentes de los clubes, más Gobernador e Intendente en un palco, con una fotografía política que simboliza su poder. Poder que aún mantiene, a pesar de varios desatinos en reglamentos del torneo local, críticas por los tendenciosos arbitrajes y las denuncias que pesan sobre su gestión, con patrimonios frondosos sin justificación y una transparencia ausente en materia de negocios. Así y todo, nadie quiso perderse la foto con el “Chiqui”, la misma que tiempo atrás, todos la evitaban.
Estaba claro que se trataba de un amistoso formal, en Córdoba, con el duelo Argentina-Bolivia de fondo, imagen que suena más a diplomacia que a demostración de impunidad. Pero no fue en un despacho privado ni en una institución, por eso hoy disfruta de sus minutos de gloria, farmeando aura en una provincia que siempre le fue hostil
Farmeando aura
La juvenil frase sirve para describir los movimientos inmunes a las críticas de sus redes sociales. Primero con ese corto, un video hollywoodense con producción casera, con una visita sorpresa al cuartetero Ulises Bueno. Le abren la puerta, ingresa con lentes oscuros entonando las estrofas de la canción “Amada mía”, con abrazo fraternal con su cordobés favorito (junto con Cavagliatto, aclaremos). Claro, Ulises ya había entonado las estrofas del himno en otros partidos de Argentina, privilegio que esta vez cayó en el histórico líder del grupo “La Barra”, Javier “Pepa” Brizuela.
Tapia llegó al Kempes cantando en el colectivo del plantel, sentado en primera fila, y evitó el contacto con la prensa. Después fueron cayendo el resto de los actores, principales y secundarios.
Se sumaron a la foto el presidente de Instituto, Juan Manuel Cavagliatto, con perfil bajísimo, ya que vino temprano y no se expuso a los micrófonos. Distinta fue la llegada del titular de Belgrano Luis Artime, con camiseta de la Selección y campera negra del “Pirata”. Palpitó el clásico del domingo en el Kempes entre Talleres y Belgrano con declaraciones de color, lo mismo que su homólogo albiazul, Andrés Fassi, también poniendo expectativa al derby. Previamente el hombre fuerte de Racing de Nueva Italia Manuel Pérez llegó a los abrazos, mientras aclaraba los avances administrativos para levantar la inhibición de refuerzos que aún pesan sobre el club. Acompañaban a Tapia sus adláteres principales, Luciano Nakis (el secanucas) y Jorge Miadosqui, históricos directivos en las Selecciones Nacionales.
Al último llegó el Gobernador Martín Llaryora, agradeciendo la presencia de la selección en Córdoba, esquivando preguntas sobre el juicio sobre la Provincia y el ex dirigente Oscar González, en medio de los rumores que indican una distancia irreconciliable con el intendente Daniel Passerini. A pesar de que el hombre de la administración comunal no llegó para la foto grupal, después se sumó a los flashes, con la entrega de la plaqueta al propio “Chiqui”. Tapia agradeció en su cuenta de Instagram con retribuciones, además de destacar que “más de 8000 chicos y chicas de clubes de barrio, organizaciones sociales e instituciones hayan tenido la posibilidad de ver a la Selección”.
Asimismo, desde el Panal aguardan más respuestas que promesas. Que no haya venido Lionel Messsi le quitó atractivo al partido (en un momento se presumía su presencia), algo que AFA había insinuado, como también la organización de dos partidos. Hubo que conformarse con uno solo, premio consuelo al ser el primero post Subcampeonato del mundo 2026 pero también, carne cañón para pagar con medio aforo del Kempes la sanción impuesta por FIFA, por aquellos incidentes después de la final con España. Los jugadores pagaron la fecha de suspensión pero igual queda flotando la sensación de que Córdoba fue “usada”. Pero igual, vino al Kempes y eso es motivo de fiesta, solo que desde el Gobierno esperaban un segundo semestre con gloria, con la visita de Messi y del Papa León XIV, aunque solo habrá que contentarse con la segunda opción, para nada despreciable. Pero políticamente, la recepción de la “Pulga” hubiera sido el hito que más hubiera sumado en el ánimo de la gente, sin dudas. ¿Volverá la selección el 2027? Hasta al mismo DT Lionel Scaloni se le hizo la misma interrogación, aunque se limitó a contestar que “Se hará lo posible, pero en River entra mucha gente”…
Pero volvamos a la foto. Fassi tiró un humor de camaradería, indicando que “Se Va Messi, vuelve la Rana Valencia”, con el campeón del Mundo del ’78 in situ en el palco. El titular de Talleres salió al fondo en la foto, pero salió. Cavagliatto, a su lado como primer escudero. “Que banda. Todo Córdoba” más el sticker de una carita con lentes oscuros, los mismos que usa en cada presentación y también para visitar a Ulises Bueno a su domicilio. La Selección regresa a Buenos Aires para el amistoso de mañana ante Burkina Fassi, ya organizando y palpitando la despedida de Messi el 6 del mes en curso, en River, ante Benín junto al resto de los campeones del mundo, en una fiesta brutal que le permitirá aire para terminar el 2026 flechitas arriba con más aceptación popular, a la par que esquiva los duros cuestionamientos por los arbitrajes. Ah, hablando de fotos, ya sin la cábala con Messi y De Paul tomando mates, amplió la mesa chica incorporando al capitán “Cuti” Romero, más Enzo Fernández, Julián Álvarez y Lisandro Martínez. Todo fríamente calculado.