La JP vuelve al ruedo como engranaje del proyecto 2027
El gobernador Martin Llaryora vuelve a mirar hacia uno de los históricos brazos de militancia del peronismo cordobés: la Juventud Peronista.
Con intenciones de devolverle a los sub 35 un lugar relevante en el tablero del cordobesismo, el viernes se reunió la nueva mesa de trabajo provincial en una de las sedes del partido en Capital. El actual titular de las Agencia Córdoba Joven, José Scotto, quedó al frente de la secretaría de Juventud del PJ y desde allí se coordinó el encuentro en el que participaron representantes de los cuatro puntos cardinales.
La misión trasciende la foto de reorganización, apunta a reactivar la estructura juvenil de toda la provincia, recuperar presencia en los departamentos y ponerla a trabajar bajo la única consigna que agitan desde el Panal, la reelección provincial.
Cuando dentro del espacio proliferan dirigentes con aspiraciones propias, hay un solo factor ordenador y es que el 2027 tiene nombre y apellido, Martín Llaryora.
En tiempo de descuento para el año electoral el desafío es enorme para una gestión que no querrá ser recordada como la que le dio fin a la historia que en el poder central escribieron José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti.
Por eso, aún sin fecha definida, el llaryorismo empieza a ordenar piezas y a darle funciones concretas a cada sector con la certeza de que el proyecto reeleccionista no se empieza a jugar cuando arranque formalmente la campaña. Se empieza a construir ahora, con estructura, dirigentes, territorio y, sobre todo, relato.
En ese sentido, la indicación para los jóvenes fue clara. Juventud activa, movilizada y moderna, con mucha territorialidad y fuerte presencia en redes. Volver a caminar barrios, localidades y departamentos, pero también disputar un terreno donde el oficialismo reconoce que tiene una competencia creciente como son las plataformas digitales.
La estrategia tiene además un componente generacional que apuesta a que los jóvenes no sean solamente la “juventud” del partido, sino una cantera de dirigentes que puedan ocupar espacios políticos, institucionales y territoriales en los próximos años como sucede hoy con tantos que alguna vez militaron la JP en tiempos de Olga Riutort y De la Sota.
De hecho, desde esta nueva versión de la JP remarcan que hacía muchos años no se reordenaba de manera orgánica y con peso específico la juventud peronista. El valor que Llaryora les da quedó plasmado en abril pasado cuando asistió personalmente al campamento que habían organizado desde la juventud de Capital en el marco de unas jornadas de formación política y narrativa digital en la localidad de Cabalango. Por allí pasaron también el intendente Daniel Passerini y distintos funcionarios de la Provincia revalidando la acción política.
Ahora, con la mesa de trabajo en marcha, la JP empieza a adquirir una función más explícita dentro del dispositivo político que prepara el llaryorismo para lo que se viene: militar el modelo cordobés, defender la gestión y construir presencia política allí donde el oficialismo considera que necesita reforzarse.
Entre otros nombres, además de Scotto, son parte de esa mesa de trabajo por Capital, Karen Acuña, Nahuel Escobar y Tano Forbes. Brisa Cafaratti de General Roca; Miguel Alonso de Rio Cuarto; Marianela Giménez de Unión; Lucas Accastello de San Martín; Franco Ponce de Tercero Arriba; Juan Amuchastegui por Colón; Jonathan Palomeque de Ischilin; Lucas Carrizo de Río seco; Matías Declemente por San Justo; Victoria Araya de Río Segundo; Irina Lombardi de Cruz del Eje; Gastón Altamirano, San Alberto; Maximiliano Álvarez por Pocho, y Flor Giordano de Santa María.