Tapia y el cántico que ni Messi pudo tapar
Hubo un suceso que no pudo ser tapado ni con los ruidos de las bandas y los artistas, ni con el llanto desconsolado de Enzo Fernández a pura emoción, ni la canción de la Sole cara a cara con Lionel Messi, la noche de su despedida de la Selección Argentina en cancha de River. Mientras los jugadores de Benín posaban para fotos, filmaban y buscan un trueque de camisetas y shorts con los jugadores de la Selección Argentina, ante los ojos del mundo, el clamor popular entonó una canción de protesta que se repitió durante los 120 minutos de fiesta: “Chiqui Tapia botón, Chiqui Tapia botón, sos un hdp la p… que te p…”. El presidente de AFA, con su saco azul oscuro y sus zapatillas blancas no pudo hacer mucho para evitar ese reclamo que ya es bandera. ¿Cómo se pararon los cordobeses ante ese escenario?
Cantos de guerra con Messi de fondo
La trama a su vez tiene un costado de clásico. Vamos por parte. El provocador cántico en contra tuvo eco en todas las tribunas menos en la Popular Norte, por nombrarlo de alguna manera. Allí se ubicaban los barras oficiales de AFA, con banderas, redoblantes, tambores y escudos de clubes y de la Selección. El grupo estaba compuesto por hinchas caracterizados de Boca Juniors, Nueva Chicago, Chacarita, Huracán, Barracas Central y otros equipos afines a Tapia. En total la canción “Chiqui Tapia Botón” se entonó cinco veces: una vez antes del partido, una en entretiempo y tres una vez finalizado el encuentro, sobre todo en la caminata despedida de Messi a modo de vuelta olímpica saludando a la gente y la otra en la inoportuna aparición de una empresa de seguros derivados a los lácteos justo antes de iniciar el show de drones, obligando a borrar videos por parte de la gente que mientras filmaba con su celular, esperaban algún símbolo de Messi. Sí, hasta ese espacio está en venta en la AFA de Tapia. Y ojo, como estrategia de marketing es positiva ¿eh? No existen malas publicidades, como afirmó el célebre filósofo de La Rioja, ex presidente de los argentinos en dos mandatos, Carlos Saúl Menem.
A no comer vidrio: está claro que quienes iniciaron los insultos fueron barras de River Plate, en la cabecera contraria a la de la barra, que rápidamente prendió fuego y corrió como reguero de pólvora. Pero hay un interés: la máxima autoridad de la entidad de Núñez, Di Carlo, tiene un enfrentamiento dialéctico contra la cúpula de AFA. Semanas atrás realizó una conferencia de prensa para poner límites a arbitrajes perjudiciales (arma letal de Tapia contra los disidentes) y de paso presentó un proyecto de renovación de los torneos, con menos equipos y otras autoridades de jueces. Lo acompañó Juan Verón y Estudiantes de La Plata. De todas formas, si esos cantos no fueron del todo espontáneos, no se cambia demasiado la ecuación: la gente muestra su descontento con los fallos arbitrales y los cambios constantes del torneo en marcha.
Tapia igual fingió demencia y continuó con su show. Argentina ya había goleado, Messi estaba en el centro de todo y él mientras tanto, disfrutaba del evento en el palco junto a la compañía del presidente de Conmebol, Alejandro Domínguez. También hubo presencia cordobesa: no podía faltar una de sus manos prácticas, el titular de Instituto Juan Manuel Cavagliatto, fiel alfil de la gestión en AFA, más su similar de Belgrano, Luis Fabián Artime, también identificado con el proceso actual del fútbol argentino. ¿Andrés Fassi y Talleres? No fueron invitados, por supuesto.
Por cierto Fassi debería estar del lado de River, ya que sufrió el ajusticiamiento del “Chiqui” en varias ocasiones, no obstante, la foto política con Tapia en el Kempes en el marco de Argentina-Bolivia dejó marcado una Córdoba unida y con línea directa con AFA. Así que en contra de sus principios, elige la supervivencia y la convivencia pacífica, en detrimento que siempre promovió desde barrio Jardín, intento de transformación que dejaron a Talleres en una delicada realidad deportiva y política también. Cada vez asoman más agrupaciones buscando las cinco mil firmas necesarias más el aval de 15 asambleístas de la comisión para llamar a una asamblea extraordinaria. Y más después de perder el clásico ante Belgrano, donde se retiró (por primera vez en 12 años) sin realizar declaraciones y visiblemente enojado.
¿Cómo seguirá la historia? Instituto puntero, Belgrano sigue gozando la chapa de campeón y Talleres, en riesgo de descenso. Mientras tanto Tapia tiene menos escudos sin Messi, pero sabe que en Córdoba no hay hostilidad suficiente para derrumbarlo.