Neuquén le da la razón al modelo de Milei y Caputo
Neuquén sigue su racha de crecimiento y se ubica en el cuarto lugar en el ranking de provincias exportadoras, según un informe de IERAL. Está allí desde que hace cinco años empezó a crecer desde el puesto 14, avanzando 10 posiciones en poco tiempo. La noticia, sin embargo, es que las proyecciones marcan que pronto podría superar a Córdoba, la tercera del ranking, para luego ir por Santa Fe y Buenos Aires en cinco años más.
Al revisar la secuencia del último lustro no se ve un progreso gradual, sino un avance brusco, donde queda en evidencia lo pobres de las exportaciones del resto de las provincias. Quizás lo más notable sea que las exportaciones de Neuquén crecieron un 1.700% entre 2020 y 2025, mientras que las exportaciones cordobesas crecieron un 30% (que no es poco, pero es por debajo de lo que crecieron Santa Fe y Buenos Aires).
Sin contar a Neuquén, las exportaciones nacionales crecieron a un 8,6% anual y 10 provincias acompañaron a la mencionada en la marca por encima del promedio, con mención especial a Jujuy y Catamarca, que crecieron a un 31% y un 24% anual respectivamente. El fondo de la tabla trae un escenario desolador: Corrientes, Chaco, Formosa, Santiago del Estero y La Rioja exportan menos que hace cinco años, con tres de esos gobernadores completamente opuestos a la política del RIGI y dos provincias que aún no han cosechado los frutos de los proyectos comprometidos para sus provincias.
La cuenta es clara: las provincias que más han apostado por desarrollar la explotación de sus recursos naturales llevan a tiro a las que pretenden vivir en un modelo predatorio de los recursos generados en las provincias más grandes. El ideal político, social y económico propuesto por provincias como Formosa, Santiago del Estero y La Rioja es una condena al atraso, la pobreza y la dependencia de la buena voluntad de un político, que ha fracasado en llevar bienestar a sus propias poblaciones.
El crecimiento de las exportaciones neuquinas y su camino a convertirse en la fábrica de dólares del país es la muestra clara de que hay posibilidad de generar riqueza en este país, pero que eso es imposible con las ideas arcaicas que propone el kirchnerismo. Piden “vivir con lo nuestro” porque “vivir de la tuya” es demasiado violento.
El peronismo realmente existente está nervioso porque en algún momento las inversiones comprometidas y en marcha van a empezar a dar frutos, lo que dificultaría sus chances políticas en los años por venir, de allí su necesidad de sumar ruido e incertidumbre al futuro de Argentina.
Neuquén es una locomotora que marca el camino y muestra qué oportunidades de crecimiento tiene el país para los próximos años. Generar divisas y que eso se traduzca en prosperidad es la única forma de dejar atrás el modelo que ha dejado un 30% de pobreza estructural, los peores indicadores educativos de la historia y la creencia en una fantasía económica de que un modelo como el que aplicó el kirchnerismo en la gestión de Sergio Massa puede llevar a otra cosa distinta que escasez, pobreza e hiperinflación. Es increíble que todavía haya que discutirlo.