Bausili se prepara para una mayor presión cambiaria con una apuesta: que la economía siga generando dólares
Santiago Bausili descartó que la economía argentina llegue a un nuevo episodio de presión cambiaria con el mismo desequilibrio monetario que enfrentó en 2025. “No hay overhang monetario”, afirmó el presidente del Banco Central, al sostener que hoy no existe un excedente relevante de pesos en los saldos que tienen las personas y que la economía acumuló dólares.
El planteo fue parte de su exposición en el Ciclo de Coyuntura de la Bolsa de Comercio de Córdoba, ante más de 200 empresarios cordobeses. La jornada incluyó un panel de diálogo entre Bausili y Guido Sandleris, expresidente del Banco Central.
“Puede caer la demanda de dinero, pero no partimos de un desequilibrio de stocks”, señaló el funcionario. Para describir el cambio respecto de otros momentos de tensión, recurrió a una imagen: antes había “muchos pesos y pocos dólares”; ahora, dijo, la situación es la inversa. La dinámica del sector externo —con récords de exportaciones y de balance comercial— es, para Bausili, el principal respaldo frente a un escenario internacional más adverso.
La afirmación no equivale a descartar nuevas presiones. El propio titular del BCRA identificó riesgos globales asociados a la extensión del conflicto, el encarecimiento de la energía y unas condiciones financieras más exigentes. También reconoció que la inflación importada y los costos energéticos afectan el crecimiento argentino.
La diferencia con 2025, según su diagnóstico, es que el mercado ya puso a prueba el régimen cambiario y no logró forzar un cambio. “Por primera vez desde 1995, el régimen prevaleció”, afirmó. En los episodios anteriores, recordó, la presión del mercado había terminado por imponerse.
Bausili también apuntó a las decisiones de las empresas durante el año pasado. Sostuvo que parte de la demanda de divisas respondió a la búsqueda de cobertura: empresas que adelantaron importaciones y acumularon inventarios ante la expectativa de una devaluación. “Tomaron pesos prestados a tasas que en ese momento rondaban el 80%, pagaron importaciones y compraron mercadería. La devaluación que esperaban no ocurrió”, planteó.
En paralelo, anticipó cambios para facilitar el crédito. Dijo que el Banco Central trabaja para mejorar los mecanismos de transmisión de la política monetaria, de modo que la liquidez pueda reflejarse en las tasas de interés. Según explicó, el crédito en dólares complementó este año al financiamiento en pesos y ayudó a sostener el crecimiento del crédito total.
La apuesta oficial combina así dos argumentos: que no hay un exceso de pesos capaz de alimentar por sí solo una corrida y que el sector exportador seguirá aportando divisas. Pero el propio Bausili dejó planteado el límite de ese diagnóstico: la economía puede mostrar mejores fundamentos externos mientras el costo de la energía y la inflación importada siguen condicionando la recuperación.