San Francisco Por: Franco Cervera05 de noviembre de 2026

A Las Varillas le duele Pauny: más de mil familias en vilo y una histórica fábrica en quiebra

La localidad del departamento San Justo repite la historia de agonía con su principal empresa, tal como sucedió en 2002. El intendente, Mauro Daniele, intentó generar algo de esperanza con el proyecto de “un grupo inversor” que podría dar una salida. Por ahora sigue la máxima tensión.

El gobernador Martín Llaryora recogió el tema Pauny y lo instaló en algunos medios nacionales durante su recorrida del martes, justo cuando los trabajadores de la fábrica de tractores de Las Varillas decidieron tomar la industria que es el principal motor de la localidad ubicada al sur del departamento San Justo. “Háganse cargo de la pandemia industrial”, le reclamó Llaryora al Gobierno de Javier Milei.

La gigante cordobesa viene desde hace algunos años a los tumbos y su crisis se acentuó en los últimos meses, según intentan explicar por la baja demanda a partir de la apertura de importaciones, falta de competitividad, entre otros motivos. Esto puso en vilo a los más de 450 trabajadores directos (unos 1500 sumados los indirectos) que llevan más de dos meses sin cobrar, cientos de cheques rechazados y suspensiones temporales. Se trata de la principal firma que tiene esta ciudad de poco más de 20 mil habitantes y el impacto es demoledor.

Cabe recordar que la empresa fue fundada en 2002 tras la quiebra de la recordada Zanello y surgió gracias a un modelo asociativo integrado por exdirectivos, operarios, concesionarios y una participación minoritaria del municipio de Las Varillas. Hoy vuelve atravesar por un proceso de crisis nuevamente.

¿Qué fue lo que decantó en la toma? Si bien este panorama viene desde hace tiempo; retraso en pagos, trabajadores suspendidos y cientos de cheques rechazados, la gota que rebalsó, según explican desde la Unión Obrera Metalúrgica, es que los directivos de la empresa lejos de dar una respuesta sobre cómo continuará la vida de los empleados, dilatan las acciones y el panorama se complica cada vez más para las familias: deudas con los bancos, atrasos en alquileres, y en algunos casos ya con orden de desalojo de sus hogares.

“La situación de las familias es desesperante”, sostiene Lucas Sarmiento, secretario de la UOM San Francisco. Y añade: “El lunes tuvimos la audiencia y la empresa no da respuesta concreta sobre cuándo van a pagar y cómo van a seguir. Es por esto que los mismos empleados decidieron tomar la empresa hasta que haya una respuesta”.

“Las familias están generando una deuda terrible, con bancos, alquileres y hay hasta familias que han sido desalojadas”, lamentó Sarmiento.

 

Esperando el milagro

Todo indica que la situación de Pauny es insostenible y el futuro más que preocupante. Sin embargo, el que intentó llevar algo de tranquilidad a la comunidad es el intendente Mauro Daniele, quien aseguró que “se está charlando con un grupo inversor que podría venir a aportar capital de trabajo y de esta manera poner en funcionamiento a la fábrica".

Sin embargo, esta versión viene corriendo con fuerza desde hace ya varios meses, y la realidad es que nadie (Ni los directivos de la empresa, ni el municipio) ahondaron en detalles. Pareciera ser –por ahora- una excusa más para dilatar la agonía. Aunque también muchos se esperanzan en que es supuesto grupo inversor sea el milagro que pueda rescatar a la histórica empresa y por ende a cientos de familias.

Mientras tanto la comunidad entera está pendiente de esta instancia, que mantiene a los empleados apostados en el ingreso de la empresa, escoltados por la Policía de Córdoba, y apoyados por directivos de la UOM, familiares, y vecinos y comerciantes que decidieron solidarizarse con la causa enviando comida y bebida.

El propio Daniele explica que entre empleados directos y puestos asociados, corre riesgo la continuidad de al menos 1.500 empleos.

“Justo ayer un trabajador de Pauny me dijo que iba a decirle a la persona que limpia su casa que no fuera más, porque no podía pagarle. Es sólo un ejemplo del gran encadenamiento económico en torno a esta industria, que también tiene empresas proveedoras afectadas de lleno por su crisis. Es la mayor industria que existe en Las Varillas", destacó Daniele con visible preocupación.

Al mismo tiempo, indicó que desde el municipio, con auxilio provincial, están tomando medidas paliativas como incluir a los hijos de los trabajadores en los comedores Paicor de las escuelas de la ciudad.

 

Al borde del cierre

Los balances financieros de Pauny reflejan desde hace semanas la profundidad de la restricción de liquidez de la firma cordobesa.

Entre el 13 y el 23 de octubre, la compañía sumó 146 cheques rechazados por falta de fondos, acumulando un total de $1.028,4 millones, según los registros de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA).

Al mes de agosto de 2026, la deuda financiera global alcanzó los $30.817 millones. El principal acreedor es el Banco Nación, con $21.587,9 millones, lo que implica alrededor del 70% del total comprometido, clasificado en situación 2 de seguimiento especial. El resto del pasivo se distribuye entre el Banco de Córdoba ($4.233,9 millones), el BBVA ($3.210,6 millones) y el Banco Provincia ($1.486,4 millones).

Para contener el desabastecimiento de insumos y sostener la línea de montaje, Pauny apeló a su propia red comercial, ya que sus concesionarios compraron por adelantado 60 tractores para volcar liquidez a la fábrica. No obstante, las dificultades operativas y la falta de capital de trabajo impidieron cumplir los plazos, por lo que solo se logró entregar algo más de la mitad de las unidades pactadas.