
La UCR recalcula el calendario y aparece el fantasma de la intervención
Carolina Biedermann
La resolución del juez federal Vaca Narvaja abrió un nuevo capítulo en la Unión Cívica Radical de Córdoba. Con la decisión firmada el viernes, la Justicia Electoral dejó sin efecto el cronograma electoral que el Comité Provincial había publicado hacía menos de dos semanas, e intimó a las autoridades partidarias a adecuarlo a la Carta Orgánica. Este fallo pone en jaque una vez más a la UCR, ahora obligada a revisar las solicitudes de nuevos núcleos internos, y a definir una nueva fecha para las elecciones, que, por los tiempos establecidos, pasaría para finales de octubre. El fantasma de una posible intervención nacional acecha por plazos vencidos, mientras tanto el partido se fragmenta de dos a cuatro partes.
La resolución judicial explica que el cronograma publicado el 23 de julio “no se ajusta a las previsiones del artículo 125 de la Carta Orgánica”, ya que ese artículo establece que los núcleos internos pueden solicitar su reconocimiento en cualquier momento y que, para participar de una elección interna, disponen de treinta días desde la publicación de la convocatoria. Sin embargo, el esquema aprobado por el Comité otorgaba apenas un día para la presentación de nuevos núcleos.
Por ahora, Dante Rossi es el dirigente que viene reclamando desde hace tiempo la aprobación de su espacio propio, pero desde sectores enfrentados al legislador adelantan que el pedido de Vaca Narvaja no le asegura a Rossi que el Comité Provincia le vaya a aprobar la conformación de su núcleo, “se tendrá que confirmar que cumpla con los avales correspondientes”.
La puja por los núcleos internos tiene capítulo propio en esta maraña radical. Muchos cuestionan también por la continuidad de espacios que fueron aprobados hace años, y que nunca volvieron a ser controlados para revisar si cuentan con los apoyos necesarios para su continuidad. Esta es una puerta, que entre tanto vaivén, puede abrirse y poner entre las cuerdas a dirigentes de antaño.
El nuevo calendario
La discusión de esta semana para el partido centenario está en la presentación de un nuevo calendario electoral, considerando ahora los treinta días que planteó el Juez Federal. El riesgo que sobrevuela entre algunos correligionarios está en que el nuevo cronograma se desarrollará con los plazos de los mandatos actuales vencidos, bajo el riesgo de que el Comité Nacional decida intervenir Córdoba y nombrar a un interventor para conducir el proceso, durante ese periodo.
Durante este fin de semana, el dictamen judicial profundizó el malestar en distintos espacios, y expuso a Rodrigo de Loredo a un escenario delicado, que desde el oficialismo esquivan. Si hace dos años el esquema interno podía resumirse en dos grandes alianzas, que eran: “Generación X”, alineados con De Loredo y Marcos Ferrer, y el frente opositor “Más Radicalismo”, representado por Mestre y afines, el escenario actual ya no es el mismo y hay más fragmentación. Ambos espacios de Mestre y de De Loredo, ya no conducen a las mayorías.
Hoy conviven, al menos, cuatro espacios con intereses propios. El primero sigue siendo el deloredismo junto a Ferrer, que conserva el control de buena parte de la estructura provincial, aunque llega con un evidente desgaste tras los últimos episodios internos.
En un segundo espacio aparecen Dante Rossi y Luis Quiroga, quienes volvieron a coincidir en la defensa del cumplimiento de la Carta Orgánica y encuentran en la resolución judicial un respaldo a sus cuestionamientos sobre la organización del proceso electoral.
El tercer actor es Ramón Mestre. El exintendente mantiene una estrategia propia y, pese a los contactos permanentes con distintos sectores, todavía no terminó de sellar una alianza o lineamiento con ninguno de los espacios en disputa. Su margen de autonomía lo convierte nuevamente en un jugador decisivo para cualquier acuerdo futuro.
Pero la principal novedad, sin embargo, comienza a observarse dentro del propio universo que acompañó a De Loredo. Dirigentes de Viva Córdoba, integrado por Juan Negri, Javier Bee Sellares, Juan Balastegui y Javier Fabre, empezaron a expresar diferencias con la conducción partidaria y dejaron trascender que no descartan explorar un armado propio si la discusión interna continúa profundizándose. Esa tensión amenaza con abrir un cuarto frente que terminaría de romper la lógica de dos grandes coaliciones que caracterizó la elección anterior.
El fallo obliga al radicalismo a volver a ordenar las reglas de juego cuando todavía no logró ordenar su conducción política. Mientras el Comité Provincia prepara un nuevo cronograma, la interna radical vuelve a foja cero y el desafío ya no será solamente fijar una nueva fecha para votar, sino reconstruir los acuerdos mínimos que permitan llegar a esa elección sin profundizar una crisis que amenaza con dejar al principal partido opositor de Córdoba más dividido que nunca


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