La UCR hizo su balance para retomar el desafío de “volver a ser”
Por Gabriel Marclé
El radicalismo de Río Cuarto despidió el 2025 con un mensaje que funcionó menos como balance celebratorio y más como diagnóstico. Una lógica que viene repitiéndose desde hace tiempo y que se profundizó con malos resultados electorales, la ausencia de referentes consolidados y la creciente fuga de dirigentes hacia plataformas políticas más amplias. En un contexto de descreimiento general hacia los partidos, la Unión Cívica Radical asumió públicamente la complejidad del momento que atraviesa y planteó, sin rodeos, la necesidad de recuperar protagonismo frente a los desafíos del corto y mediano plazo.
Desde el circuito Centro, núcleo histórico del partido en la ciudad, el comunicado que marcó el paso del 2025 al 2026 puso el acento en una idea que atraviesa todo el texto: para la UCR, los partidos no solo siguen existiendo, sino que resultan más necesarios que nunca. Esa definición, lejos de ser retórica, aparece como respuesta a un escenario donde la fragmentación, las agendas personales y la seducción del poder libertario comenzaron a tensionar la vida interna del radicalismo.
El punto alto del balance fue la recuperación del edificio que funciona como sede partidaria. No se trató solo de una obra material. Para la conducción local, el arreglo y la puesta en valor de una casa que llevaba más de 30 años sin intervenciones simboliza la voluntad de renovación política que buscan imprimirle al partido. La sede aparece así como metáfora de una UCR que intenta ordenarse puertas adentro para volver a ser competitiva hacia afuera.
En ese mismo sentido, el comunicado destacó la reapertura de los plenarios en la capital alterna, la recuperación del debate interno y la decisión de volver a fijar posiciones institucionales claras sobre los temas centrales de la ciudad, la provincia y la Nación. Aun así, desde adentro reconocen que uno de los desafíos para el año entrante será ganar mayor fuerza en la discusión pública local. Un terreno que parecía haberse reactivado con debates como la inseguridad o el cierre de la Maternidad Kowalk, pero cuya intensidad no logró sostenerse en la segunda mitad del año.
El balance también incluyó una referencia inevitable a la última campaña legislativa provincial, el punto de inflexión más claro para el armado partidario. Pese a haber trabajado de manera orgánica por la candidatura de Ramón Mestre, el resultado fue contundente y difícil de disimular. El magro desempeño electoral aparece, lejos de maquillarse, como una advertencia sobre el punto de partida real del radicalismo y la magnitud del desafío que tiene por delante.
Ese desafío empieza a tomar forma en el 2026. El partido deberá encarar la tarea de conformar una estructura política más cerrada y cohesionada, capaz de evitar las fisuras que quedaron expuestas en el último tiempo. En paralelo, asoma la necesidad de empezar a construir figuras que recorran el camino hacia el 2028, tanto en clave provincial —con la ambición de volver a poner un gobernador radical— como en el plano local, donde el objetivo explícito es recuperar el Palacio de Mójica.
Sin embargo, el principal obstáculo aparece como herencia directa del 2025. Algunos dirigentes comenzaron a jugar agendas propias, más alejadas de la estructura partidaria y más cercanas al universo político de Javier Milei. El caso más visible es el de Gabriel Abrile, quien desde la presidencia del bloque Primero Río Cuarto en el Concejo Deliberante viene dando señales de autonomía que reducen la representación efectiva de la UCR en el debate legislativo local y alimentan la sensación de dispersión. En la vereda opuesta aparece Gonzalo Parodi, una figura que, pese a su ímpetu y vocación interna, fue perdiendo centralidad en la agenda partidaria tras la derrota electoral de 2024.
En ese contexto, el mensaje de fin de año funcionó como advertencia hacia adentro y, al mismo tiempo, como invitación a recomponer hacia adelante. La conducción radical sabe que, sin orden interno, sin identidad clara y sin conducción política, cualquier aspiración electoral corre el riesgo de quedar reducida a la nostalgia.
Así, el radicalismo riocuartense ingresa al 2026 con una certeza incómoda pero necesaria: volver a ser no será automático ni sencillo. Desde el propio partido reconocen que para lograrlo hará falta disciplina, reconstrucción y decisiones que incomoden. Pero también sostener la convicción, repetida como cierre del mensaje partidario, de que cuando logra trabajar unido, el radicalismo todavía tiene futuro.
Estacionamiento medido: desde este viernes solo se podrá operar con la App SEM Río
La Municipalidad de Río Cuarto confirmó que desde este viernes el sistema tradicional de parquímetros dejará de estar operativo y que el estacionamiento medido en la ciudad funcionará exclusivamente a través de la aplicación SEM Río. La medida forma parte de un proceso de actualización tecnológica que apunta a simplificar el uso del servicio y mejorar su funcionamiento general.
Desde Desarrollo del Sur recomendaron a los usuarios que aún utilizan el llavero del sistema antiguo que migren a la aplicación, la cual puede descargarse de forma gratuita tanto desde Apple Store como desde Play Store. Una vez instalada, la App permite cargar saldo, iniciar y finalizar el estacionamiento y también abonar las actas que se generen por no declarar el uso del espacio público.
El presidente del Directorio de Desarrollo del Sur, Mirko Dávoli, explicó que el sistema de parquímetros vigente hasta ahora responde a una tecnología implementada en 2008 y que resultaba necesario avanzar hacia un esquema más moderno. En ese sentido, señaló que la migración a la aplicación telefónica constituye la primera etapa de un plan que se desarrollará en distintas fases y que, desde este viernes, todas las operaciones deberán realizarse únicamente de manera digital. Asimismo, remarcó la importancia de que los usuarios estén debidamente informados, ya que los tótems ubicados en la vía pública dejarán de funcionar.
En cuanto a los conductores que provienen de otras ciudades, se aclaró que también podrán descargar y utilizar la App SEM Río, aunque continuará vigente el sistema de estacionamiento prepago que se adquiere en algunos kioscos del centro. Finalmente, desde el municipio recordaron que toda persona que no declare su estacionamiento será pasible de la emisión de un acta, la cual deberá ser abonada para evitar inconvenientes administrativos.