El pastiche que se viene
Tal vez por influencia del famoso libro de George Orwell, el año 1984 resultó ser emblemático y son muchas las obras de todo tipo que llevan ese nombre, incluyendo piezas musicales que tomaron como referencia la tan mentada cifra. Sin ir más lejos, el dúo Eurythmics lanzó un álbum titulado “1984 (For The Love of Big Brother)” como banda de sonido de una película protagonizada por John Hurt y basada en la historia de la novela de Orwell. Allí, aquella formación inglesa de synth pop, consagrada por el hit “Sweet Dreams”, interpretaba el tema “Sexcrime”, donde una voz robotizada repetía como muletilla: “1984”.
Varios meses antes de eso, en enero de 1984, el grupo de hard rock Van Halen publicaba también un aporte a la tendencia del momento, con la aparición de su álbum “1984”, uno de los más exitosos de su carrera y el último en el que David Lee Roth iba a desempeñarse como vocalista. Aunque no podía faltar una canción denominada “1984”, que era una breve introducción con la que abría el disco, inmediatamente se desplegaban las dos piezas que iban a representar para la banda el ingreso al escalafón de los artistas más vendedores de la época.
“Panamá” tuvo una excelente performance y llegó a situarse en el número 13 del Hot 100 de la revista Billboard, pero iba a ser “Jump” la que batiera todos los récords, porque escaló hasta el número 1, donde permaneció a lo largo de cinco semanas. Si bien Van Halen ha sido durante mucho tiempo un grupo de gran aceptación masiva, “Jump” fue la única canción de su repertorio en colocarse en la cima de los charts, y gracias a ella accedió a un público al que quizás no le atraía el estilo rockero de la banda.
La composición golpea fuerte desde su inicio mismo, con unas líneas de sintetizador a cargo del guitarrista Eddie Van Halen que no tenían nada que ver con el sonido previo que los había caracterizado al irrumpir en el circuito. Sin embargo, David Lee Roth, autor de la letra, dijo que la escribió inspirado en la noticia de un suicidio, lo que contrasta con el clima festivo y energizante que alienta el tema y que lo ha llevado a ser el favorito de muchas justas deportivas, como estímulo motivador para quienes deben entrar en competencia con la mente concentrada en lo suyo.
Escenas agitadas de películas como “Herbie a toda marcha”, “Volando alto” y “Ready Player One: Comienza el juego”, esta última de Steven Spielberg, han recurrido a aquel gran suceso de Van Halen para realzar lo que muestran las imágenes. Pero ahora, a 42 años de su publicación como sencillo, parece que “Jump” será objeto de un nuevo y merecido rescate, esta vez vinculado a la práctica internacional del fútbol, un ámbito donde ya se había lucido como arenga para cuando se producía la salida a la cancha de equipos de primera división de las ligas de Francia y de Dinamarca.
Muy lejos de la voz rocanrolera de David Lee Roth, es J Balvin quien lo interpreta en una reversión promovida por Coca Cola, como leit motiv de su campaña para el Mundial 2026 que se disputará dentro de pocos meses en México, Estados Unidos y Canadá. En realidad, el colombiano se encarga de rapear una parte agregada en el medio, en tanto que la vocalista estadounidense Amber Mark es la responsable de entonar los versos originales, con la guitarra de Steve Vai y la batería de Travis Barker, de blink-182. Un pastiche acorde a lo que será la copa que se viene.