El 24M expuso un orden libertario más firme de lo que se cree
Con Laura Soldano como figura central, el armado de LLA toma fuerza en la restricción de agenda de sus aliados no puros, algo que se vio con nitidez el 24M.
La masividad de la marcha por el 24 de marzo en Río Cuarto, en el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976, dejó una postal esperable en términos sociales, pero también una señal política menos evidente. El dato no estuvo tanto en quienes dijeron presente, sino en quienes eligieron no hacerlo. En esas ausencias, más que en las consignas, empezó a asomar un dato que incomoda a más de uno: el ordenamiento libertario local parece más aceitado de lo que se presume.
Lejos de tratarse de decisiones individuales o lecturas aisladas, distintas fuentes consultadas por Alfil coincidieron en la existencia de una bajada de línea clara de la dirigencia vinculada a La Libertad Avanza en la ciudad hacia los sectores aliados no puros. El mensaje fue concreto: no participar de las actividades del 24M, evitar expresiones públicas vinculadas al Nunca Más y correrse de una agenda que el Gobierno nacional decidió resignificar. La circulación de esa directiva en grupos de WhatsApp que comparten referentes locales funcionó como un mecanismo de alineamiento que, aunque informal en las formas, mostró eficacia en los hechos.
El punto de partida fue el propio posicionamiento de la Casa Rosada, que en el Día de la Memoria difundió un mensaje bajo la consigna de “Memoria, Verdad y Justicia Completa”, reponiendo una mirada que pone en discusión el consenso construido en torno a los crímenes de la última dictadura. Esa señal no quedó encapsulada en la discusión nacional, sino que tuvo un correlato directo en los territorios como el de Río Cuarto, donde hay caudillos como la diputada Laura Soldano atentos a que el margen para interpretaciones propias se redujera al mínimo.
“No es momento de medias tintas”, resumieron desde los sectores más alineados con Javier Milei ante la consulta de este medio. La frase, repetida en distintos ámbitos, sintetiza una lógica que empieza a consolidarse: la pertenencia al espacio no admite zonas grises, incluso para aquellos dirigentes que provienen de tradiciones políticas con posiciones históricamente definidas en materia de derechos humanos.
En ese marco se inscriben algunos movimientos que, en otro contexto, hubieran resultado difíciles de explicar. Dirigentes que orbitan en esquemas de alianza, o que buscan acercarse al universo libertario, optaron por el silencio o directamente por la ausencia en una fecha que históricamente los encontraba en otra posición. No hubo matices públicos ni intentos de equilibrio: la consigna fue correrse.
El caso del presidente del bloque Primero Río Cuarto, Gabriel Abrile, fue uno de los más comentados en la política local, pese a que el médico no tiene un historial marcado de apoyo a las consignas del 24M. Mientras el radicalismo salió a la calle con sus banderas y dirigentes de referencia reforzaron el repudio a la última dictadura, el concejal evitó pronunciamientos, consignas y participación en la movilización. Incluso Rodrigo de Loredo, referencia provincial de ese sector, no evitó el repudio a la dictadura. Por eso el gesto no pasó inadvertido dentro de su propio espacio, donde dan por sentado que va en línea con un potencial blanqueo de militancia por La Libertad Avanza.
En una línea similar se ubicó Pablo Benítez. El concejal que responde a Luis Juez había dejado señales de compromiso con la agenda del 24M durante la sesión especial realizada en la Casa de la Memoria, donde habló de la importancia de recordar lo ocurrido durante la dictadura, aunque introduciendo críticas hacia el kirchnerismo. Incluso, en ese ámbito, había anticipado su participación en la marcha. Sin embargo, el martes no se lo vio en la convocatoria -según dicen, porque no estaba en la ciudad. Pese al mensaje en redes, no estuvo en la marcha, algo que, para muchos, confirma que acató la orden de LLA, espacio con el que trabaja desde hace tiempo.
Los casos, leídos en conjunto, permiten observar algo más que decisiones tácticas individuales. Lo que aparece es una capacidad de ordenamiento que excede a la estructura formal de La Libertad Avanza en Río Cuarto y que alcanza incluso a dirigentes que no forman parte orgánica del espacio. La disciplina no se construye únicamente sobre la pertenencia, sino también sobre la expectativa de integración o la necesidad de no quedar desalineado frente a un liderazgo que fija posición con claridad.
En ese sentido, el episodio del 24M funcionó como una suerte de prueba de estrés para ese entramado en construcción. Aun en una fecha de alta sensibilidad social, con una convocatoria masiva y transversal, la línea bajada desde el nivel nacional logró sostenerse sin fisuras visibles en el plano local. La ausencia de pronunciamientos disonantes o de gestos que desbordaran ese encuadre habla de un esquema que, más allá de su juventud, empieza a mostrar rasgos de cohesión.
Queda por ver si esa lógica de alineamiento tiene traducción electoral o si encuentra límites cuando las discusiones se trasladen a otros terrenos. Pero hacia adentro, al menos por ahora, el mensaje parece haber sido claro: saber qué es y qué no es parte del espacio, evitar ambigüedades y ordenar a propios y cercanos detrás de una misma línea, por más que el argumento más fuerte de esa línea sea la sola imagen del presidente Milei. En una escena política donde incluso los partidos tradicionales muestran dificultades para sostener cohesión, el experimento libertario empieza a exhibir una consistencia que, hasta hace poco, muchos daban por descontada como improbable.
El municipio lanzó la 2° edición de Ecoeduca con ampliación a organizaciones sociales
El Gobierno de Río Cuarto lanzó la segunda edición del programa Ecoeduca 2026, una iniciativa destinada a promover hábitos sostenibles y fortalecer la conciencia ambiental en la comunidad.
Tras una primera etapa enfocada en escuelas, este año el programa se ampliará a organizaciones no formales como vecinales, centros comunitarios y entidades sociales, con el objetivo de extender las acciones de concientización a más sectores.
La propuesta incluye talleres, materiales educativos y visitas a espacios como el vivero municipal, la Ruta del Compost y reservas naturales. Según la subsecretaria de Ambiente, Evelyn López, en la primera edición participaron 3.800 estudiantes de 35 instituciones.
Además, el municipio adelantó que la agenda 2026 sumará actividades como el Ecocanje, la Expo Ambiente y un hackathon para estudiantes secundarios, consolidando el programa como una política sostenida en materia ambiental.