La UCR toma las riendas y reordena su rol opositor
La UCR Río Cuarto busca aunar criterios para afilar el mensaje opositor, a casi dos años de gestión de Guillermo De Rivas. En una reunión convocada por los tres comités locales (Centro, Banda Norte y Alberdi), dirigentes, militantes y especialmente funcionarios -concejales, tribunos, directores y síndicos por la oposición- trazaron un diagnóstico de la gestión municipal y buscaron fortalecer el perfil opositor de la primera minoría en la ciudad. Los dardos rozan al jefe del bloque Primero Río Cuarto, Gabriel Abrile, quien ha sido blanco de críticas por cierta “falta de liderazgo”. Así lo consideró el tribuno de cuentas, Carlos Ordóñez, en diálogo con el stream Tablero Abierto (producción de Alfil).
Más allá de que el bloque de concejales también está integrado por el Frente Cívico, el partido centenario quiere recuperar el centralismo que ha tenido como oposición durante las dos gestiones de Juan Manuel Llamosas. Aunque el Concejo Deliberante es el principal escenario de combate, la estrategia discursiva no se limita a quienes hoy ocupan funciones en el ámbito municipal. Por ejemplo, el presidente de la UCR Centro, Marcos Curletto, ha sido uno de los que habló de una gestión “apagada y sin oxígeno” en los últimos días y que recibió réplicas por parte de funcionarios peronistas. Aún así, la principal responsabilidad sigue siendo de quienes responden al mandato del partido y de quienes se espera que cumplan con un rol de contralor y de férrea oposición al gobierno peronista.
La mayoría de los funcionarios convocados asistió a la reunión que tuvo lugar en Banda Norte. En el caso de Gabriel Abrile, el jefe del bloque aseguró que no podría acudir por compromisos particulares pero asistieron representantes de su equipo al encuentro. Según pudo saber Alfil, hubo cierto llamado de atención en relación a proyectos o aspectos en los que “el partido se posiciona de una manera y los concejales, de manera individual, votan de otra”.
El encuentro del jueves pasado no es el primero que convoca a los ediles y funcionarios opositores. De hecho, previo a la votación del pliego de higiene urbana, el partido centenario había dado la discusión puertas adentro y tenía una visión sumamente crítica de la gestión de los residuos por parte del Municipio (y de los tiempos en los que se trató el pliego en el Concejo Deliberante). Es por eso que, a fines del año pasado, no pasó inadvertido que los concejales Gabriel Abrile y Ana Vasquetto hayan votado a favor del mismo, mientras su correligionaria, Antonella Nalli, votó en forma negativa. Lo mismo ocurrió recientemente, cuando se votó el convenio entre el Municipio y Aerolíneas Argentinas: Abrile y Vasquetto acompañaron, pese a las críticas que plantearon en el recinto.
Más allá de estas asperezas que deberán limarse dentro del partido, los radicales aseguran que no quieren perder de vista lo importante: acentuar el perfil opositor a la gestión municipal e incluso “aprovechar” cierto desgaste del actual gobierno, que aún tiene dos años y tres meses por delante. Entre los principales tópicos, las críticas apuntan a la toma de deuda, a la calidad de la prestación de los servicios públicos, presuntas irregularidades en el IMPURC, contrataciones directas que advierten desde el Tribunal de Cuentas, entre otros aspectos que advierten en las distintas dependencias municipales en las que hay representantes de Primero Río Cuarto.
Por otro lado, más allá de las observaciones y del rol de contralor, desde el partido buscan ponderar algunas iniciativas del bloque de concejales (como la idea de declarar a Río Cuarto como ciudad universitaria). Consideran que aún no logra calar en el Legislativo “porque el proyecto no viene del oficialismo”.
El objetivo a largo plazo es evitar “dormirse en los laureles” y que el 2027 encuentre a los boinas blancas con un proyecto competitivo, que incluso podría romper con la tradicional interna a partir de la cual se eligieron a los últimos candidatos a intendentes del partido. “Quizás traiga suerte hacer algo distinto y llevar a un candidato por consenso”, señaló un dirigente a Alfil.
Se realizó un acto por los 30 años de la Carta Orgánica Municipal
En la tarde del viernes, el Palacio Municipal de la ciudad de Río Cuarto fue escenario de un acto en homenaje y reconocimiento al 30° aniversario de la sanción de la Carta Orgánica Municipal, un documento fundamental que rige la vida institucional de la ciudad desde 1996.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades locales y de los ex convencionales constituyentes, quienes fueron protagonistas de aquel proceso histórico y recibieron un reconocimiento por su labor.
El intendente Guillermo De Rivas destacó el valor simbólico y político del encuentro, al señalar que se trató de “un acto muy sentido” en el que se puso en valor el trabajo de quienes “pensaron, discutieron, estudiaron y consensuaron una Carta Orgánica para el Río Cuarto que soñaban”. Subrayó que “aquel proceso se caracterizó por el compromiso colectivo, donde las distintas representaciones políticas lograron un acuerdo con un objetivo común: el bienestar de la ciudad”.
En ese sentido, remarcó que el legado de los constituyentes no solo radica en el texto normativo, sino también en la visión de un municipio comprometido con múltiples dimensiones sociales, como la educación, la familia, la discapacidad, el género, la vivienda y el reconocimiento a los héroes de Malvinas. “Fueron un norte, una guía para cada uno de los intendentes que la sucedieron”, afirmó.
Por su parte, el ex convencional, Sergio Bevilacqua, calificó el acto como “muy emotivo” y lo consideró “una caricia” para quienes participaron en la redacción del documento hace tres décadas. Destacó el valor institucional del reconocimiento y expresó su sorpresa ante la plena vigencia de la Carta Orgánica, señalando que, en 1996, no imaginaban la magnitud de su proyección en el tiempo.
Además, puso en valor la metodología de trabajo que permitió su elaboración: el consenso construido a partir del diálogo, el debate, el respeto y el compromiso de todos los actores involucrados. “Creo que a futuro eso puede marcar el norte para los próximos convencionales municipales”, sostuvo.
Ricardo Muñoz, otro de los convencionales constituyentes, recordó la jornada como “muy emotiva y significativa”. Señaló que aquel grupo de vecinos, provenientes de distintos espacios políticos y ámbitos de la sociedad, “asumió el desafío de redactar el documento prácticamente desde cero, en un contexto con escasos antecedentes”. Explicó que el proceso se enmarcó en la Constitución de Córdoba de 1987, que reconoció la autonomía política e institucional de los municipios, habilitando a las ciudades a dictar sus propias cartas orgánicas.
En ese contexto, el 14 de mayo de 1995 se eligieron los convencionales que comenzaron a trabajar ese mismo año, culminando su tarea en marzo de 1996 con la sanción del texto. “A tres décadas de aquel hito, el acto no solo sirvió para homenajear a sus protagonistas, sino también para reafirmar la vigencia de un instrumento clave en la organización institucional de Río Cuarto y en la construcción de políticas públicas orientadas a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos”, destacaron desde el gobierno municipal.