Tras lograr la unidad, el PJ arma su cordobesismo en Carlos Paz rumbo al 2027
La interna del Partido Justicialista en Villa Carlos Paz quedó desactivada a último momento, cuando todo indicaba que dos listas competirían el 3 de mayo. Sin embargo, el acuerdo alcanzado el jueves pasado dio paso a un nuevo proceso político: la reorganización del peronismo local bajo la lógica del cordobesismo, con proyección hacia 2027.
El entendimiento, que consagra al concejal Carlos Quaranta como próximo presidente del PJ carlospacense, llegó tras semanas de tensiones y negociaciones que excedían lo estrictamente local. En juego estaba también el equilibrio entre los sectores referenciados en Carlos y Mariana Caserio y el espacio que responde a la senadora Alejandra Vigo, una puja que, al menos por ahora, quedó en pausa.
“Entendemos que estamos en un proceso económico y social del país que es muy grave. Hablar con la gente de elecciones partidarias en estas instancias nos parece absolutamente intrascendente cuando los problemas pasan por otro lado”, argumentó Quaranta tras sellar la unidad.
El camino hacia el acuerdo no fue sencillo. Durante semanas, dos listas avanzaron con estructura y presencia territorial: la encabezada por el propio Quaranta, alineada con Caserio, y la de Libia Smania, respaldada por el viguismo.
“Las dos listas tenían absoluta legitimidad de presentarse”, reconoció el dirigente, quien además reveló que el proceso electoral estaba prácticamente en marcha: “Nosotros ya teníamos el voto realizado, estábamos por imprimirlo de cara a la interna del 3 de mayo”.
Sin embargo, en el tramo final se retomaron las conversaciones en el ámbito de la Junta Electoral del PJ en Córdoba, donde finalmente se alcanzó el entendimiento que derivó en la lista única.
Desde el sector de Smania, la decisión de declinar su candidatura fue explicada en términos políticos más amplios. En un comunicado, la dirigente sostuvo que primaron “la madurez política, el diálogo constructivo y la generosidad”, en línea con la estrategia del gobernador Martín Llaryora de evitar internas y fortalecer la unidad.
La resolución permitió desactivar una interna que exponía una disputa más profunda entre Caserio y Vigo, con antecedentes que se remontan a la ruptura política de 2019 y que, en distintos momentos, se expresó en el territorio.
Carlos Paz era uno de los pocos distritos donde esa tensión no había encontrado síntesis. La posibilidad de una elección interna dejaba al descubierto esa fractura. El acuerdo alcanzado implica, por ahora, una tregua y un alineamiento con la conducción provincial, que validó el liderazgo de Caserio en Punilla y promovió la unidad como estrategia.
“El PJ lo tiene que conducir la gente de Carlos Paz”
Uno de los ejes que dejó Quaranta tras el acuerdo es la necesidad de fortalecer la conducción local del partido.
“La conducción del PJ de Carlos Paz tiene que ser de la gente de Carlos Paz”, afirmó, marcando distancia de decisiones externas: “Que gente de Córdoba plantee decisiones en el PJ de la ciudad no nos parece lo más razonable”. Menos aún que sea digitado por el avilecismo, que alentaba la presentación de una tercera lista que nunca llegó a formalizarse.
Al mismo tiempo, dejó en claro que el espacio seguirá integrado al esquema provincial: “Es el partido del gobernador y eso implica una responsabilidad”.
Esa doble lógica —autonomía local con alineamiento provincial— sintetiza uno de los pilares del cordobesismo que ahora se traslada al plano partidario en la ciudad.
Proyecto de ciudad y armado político
Con la interna resuelta, el PJ inicia una nueva etapa. El objetivo inmediato ya no es la disputa interna, sino la construcción de una propuesta política competitiva.
“Un partido tiene que estar a disposición de un proyecto de ciudad”, sostuvo Quaranta, y agregó: “No sirve cerrarse en un partido político. La gente vota dirigentes, vota ideas”.
En esa línea, confirmó lo que en el peronismo local ya se menciona: el inicio de conversaciones con otros espacios políticos y actores sociales. “Siempre el PJ ha sido un partido aliancista”, señaló.
El dato cobra relevancia en una ciudad donde el peronismo ha tenido dificultades históricas para consolidarse electoralmente. En ese contexto, la apertura a alianzas aparece como una condición necesaria para construir competitividad.
Aunque públicamente se evita hablar de nombres, la mirada ya está puesta en 2027. El propio Quaranta fue claro: “No es momento de hablar de candidaturas. La gente tiene otras preocupaciones”.
Sin embargo, dentro del PJ no se descartan escenarios. Uno de ellos pone en un rol central a Mariana Caserio, quien ya fue candidata a intendenta en dos oportunidades y mantiene un fuerte protagonismo en la estructura de Punilla. Por ahora no hay definiciones. La estrategia parece orientada a consolidar el armado político antes de avanzar en nombres propios.
Otro de los aspectos que remarcó Quaranta es la flexibilidad a la hora de construir alianzas. “Hablar de límites es muy sesgado… se puede conversar con todo el mundo”, afirmó, aunque aclaró que existen diferencias con algunos modelos políticos.
En ese sentido, planteó que el eje estará puesto en coincidencias concretas: “Si hay acuerdos en mejorar el turismo, el estado de la ciudad, el servicio de agua o la inversión en obras, seguramente vamos a tener mucho en común”.
Con la proclamación de autoridades prevista para los primeros días de mayo, el PJ de Carlos Paz se encamina a una etapa de reordenamiento interno y proyección externa.
Las conversaciones ya comenzaron, el armado está en marcha y, aunque todavía no se habla de candidaturas, el objetivo es claro: construir una alternativa competitiva al oficialismo local y posicionarse como opción de gobierno en 2027.