Con liga propia, intendentes no-PJ presionan al Panal: contención o salto
El ´27 será “LA” elección de los intendentes. Un partido que se juega por el poder provincial pero que, sin dudas, podrían definir los alcaldes en su rol de jefes territoriales y gestión de cercanía. De allí el tironeo de las principales fuerzas políticas por contar cuántos tiene uno, cuántos tiene el otro y acumular la mayor representación posible en el interior de Córdoba.
El cordobesismo que irá por la reelección de Martín Llaryora quiere evitar repetir el escenario ajustado del 2023 cuando no sólo ganaron por un estrecho margen de menos de tres puntos a Luis Juez y el radicalismo, sino que perdieron varias bancas departamentales. Justamente, la transversalidad que propone el Partido Cordobés que sponsorea el propio gobernador apunta a ampliar esa base de apoyo y traccionar votos sólidos desde el interior.
Sin embargo, la decisión de peronizar el gabinete sumando a hombres del interior pero sólo justicialistas, incomodó a los cordobesistas no-PJ que acompañaron en la campaña pasada apoyando abiertamente la lista que encabezaba el ex gobernador Juan Schiaretti. Ahora esperan la retribución del Gobierno. No sólo, dicen, que hay ruidos (incumplimientos) desde la gestión, sino que también buscan garantías políticas para encarar el año electoral.
En octubre del año pasado, Hacemos Unidos promovió una foto de unos 100 intendentes radicales, del PRO y vecinalistas que hacían público su compromiso de militar la boleta del cordobesismo. Una alianza con nuevos socios que en su momento se le enrostró al radicalismo.
La mayoría de los alcaldes, primera gestión con intenciones de repetir el año próximo. Y ahí justamente radica una de sus mayores inquietudes: quieren saber si el oficialismo provincial cumplirá con el acuerdo político y los apoyará, o plantará candidato propio en esas localidades. Parte de esa respuesta la buscan con la movida que ya empezaron hace unas semanas cuando, bajo la coordinación del ex secretario de Cooperación Institucional, Orlando Arduh, se reunieron en la ciudad de Córdoba.
UNINCO (Unión de Intendentes de Córdoba) es la agrupación que buscan reflotar para institucionalizar esa demanda en bloque, que ya tuvo una segunda parada en la ciudad de Villa Dolores y que el martes promete reunir a otros 30 intendentes en el sur provincial. En Traslasierra estuvieron Emiliano Paredes de Tanti; Fran Iser de General Roca; Pablo José Díaz de El Brete; Roberto Casas de Villa Tulumba; Guillermo Moyano de Sarmiento; José Luis Mecchia de Sacanta; Germán Coraza de Huerta Grande; Maxi Rivarola de Villa Dolores; entre otros.
Dicen que el objetivo de estos encuentros que irán rotando por cada departamento es consolidar lo que se trabajó en los últimos 2 años de construcción con el oficialismo cordobés. Estos socios territoriales, en su mayoría radicales, participaron activamente del proceso de articulación y construcción identitaria de lo que proponía Llaryora aportando respaldo político, legitimidad territorial y, sobre todo, destacan, alineamiento pleno. Un acuerdo de gobernabilidad que luego continuó como estrategia electoral para las legislativas y promesa de articulación conjunta para el ´27.
“Cada uno puede pertenecer al partido o espacio que quiera, pero en cuanto a reclamos y necesidades debemos trabajar juntos con la Provincia dinamizando esta relación. Que noten nuestra presencia y acompañamiento o en todo caso que noten nuestra ausencia si así lo decidieran”, fue parte de lo que se escuchó hace unos días en la reunión de Dolores. Esa masa crítica de intendentes motorizada por Arduh busca hacer valer el trabajo del año pasado que se tradujo en el triunfo de la lista de Schiaretti en 67 de esas localidades que no son administradas por el PJ.
Según calibraron en el último encuentro, eso representó casi unos 9 puntos del resultado total. Ese capital es el que ponen en consideración al interpretar que el Panal los convocará en algún momento para trazar la estrategia de cara al ´27.
“Aunque todavía no se esté hablando en términos electorales, pero en breve sí tendremos que hacerlo, entonces si nos encuentran organizados será un poco más fácil sentarse a charlar sobre el 2027. No debemos quedarnos solo en quienes hoy estamos reunidos. Tenemos que ampliarlo. Debemos ganar densidad política, territorial y técnica”, señalaron al considerar que cuanto más diverso y amplio sea el grupo, más legitimidad tiene lo que se plantea “y más difícil es ignorarlo”.
Entre los intendentes que buscan combinar gestión eficiente, federalismo interno, representatividad y moderación ideológica, hablan de dejar en claro su voluntad de trabajo con el cordobesismo.
Sin embargo, si finalmente no se sienten contenidos, avisan que podrían terminar tributando para otra canasta. En el universo del intendentismo juegan con el hecho de que el Llaryora de hoy no es el Schiaretti del ’19 que medía más que cualquier jefe local. Sostienen que esa lógica se invirtió y que el gobernador puede ganar en muchas localidades sólo si el intendente le trabaja la elección; no al revés.
UNINCO se reunirá mañana en Coronel Baigorria, departamento Río Cuarto, cuyo intendente radical, Walter Perrone, fue uno de los que justamente le hizo ganar a Schiaretti las legislativas en esa localidad el año pasado. Allí se esperan también a jefes comunales de Unión y Juárez Celman.