Se reactiva Reforma Política y el Panal en modo “libertad de acción”
La Casa Rosada reactivó la negociación con los gobernadores para impulsar la ley de reforma política en el Senado pero, como en el tratamiento de la reducción de Zonas Frías, Martín Llaryora por ahora no fue convocado a sentarse con los funcionarios nacionales que iniciaron las ronda de conversaciones. Un aislamiento que los cordobesistas computan como políticamente rentable porque las facturas del gas van a impactar y va a quedar claro quién hizo lo posible para evitarlo.
No hay fecha de tratamiento de Zona Fría en Senado y tampoco de la reforma política que busca eliminar las PASO y aprobar Ficha Limpia, pero Milei buscará acelerar antes del Mundial de Fútbol que inicia a mediados de junio, un plazo que a priori suena a escaso pero no insalvable para la rosca dura. Aun con la reticencia del PRO macrista sobre la cancelación de las PASO y la necesidad de una mayoría absoluta para aprobar la reforma.
Lo que sí emerge es un cambio de dirección en la lógica del Panal a partir del “veranito” que el gobernador vive en las encuestas que maneja sobre su imagen y gestión, y del aparente declive de Milei entre los votantes locales. El cordobesismo empieza a diluir la idea de acuerdo político con La Libertad Avanza como principal camino para la reelección de Llaryora. Sin superyó: gobernabilidad y votos clave en el Congreso a cambio de candidatura a gobernador libertario de baja intensidad. Menos asustados que en los momentos de alta cotización del Presidente, en el Panal ahora se abrazan a que será el “principio de realidad” el que obligaría a los libertarios a poner sus mejores energías en la reelección de Milei y en evitar adversarios en el camino a esa meta. La ayuda de una oposición dividida se da por hecho y no en dos sino en tres o cuatro ofertas. Gabriel Bornoroni y Rodrigo De Loredo por separado, este último con el amparo de Mauricio Macri y la promesa de un 2031 libre de Llaryora, pero también Luis Juez jugando la propia, espantado por la tacañería de los Milei, y Oscar Agost Carreño con lista PRO no macrista, si sostiene el partido lejos del expresidente. Nadie niega nada pero en el juecismo también dan indicios de que el escenario post Adorni modificó todo y puede hacer cambiar de cancha a aliados que ya demostraron poco apego a la obediencia, como Bullrich.
Hasta hace no mucho, el sentido del voto de los seis diputados del PJ cordobés y de la senadora nacional en una ley clave como la que buscará eliminar las PASO hubiera dado pistas seguras sobre la profundidad de los guiños Nación-Provincia. Ahora no tanto.
La alternativa de la “libertad de acción” para los parlamentarios cordobesistas se impuso sola con la llegada de Juan Schiaretti a la cámara baja, pero el Panal la vende como signo de no dependencia del escenario legislativo nacional. Lo más probable es que con reforma política/electoral haya libertad de acción para los llayoristas y schiarettistas, aunque el gobierno cordobés sabe que ningún dirigente del oficialismo provincial que se precie puede defender unas primarias obligatorias que acá siempre repelieron para el plano interno. “Tenemos argumentos para votar la eliminación”, dicen, con razón, cerca de Llaryora. Mal que le pese al peronismo nacional, que siempre espera algo de Llaryora y que va a necesitar de las internas para ordenar sus candidaturas.
O todo lo contrario, agregan los llaryoristas. Es la versión del voto pret a porter hijo y nieto de la necesidad.
Al gobernador le conviene que no haya PASO porque le da más tiempo para resolver su elección, fecha y estrategia, sin que el esquema nacional condicione. El cierre de listas para las PASO es en junio, mientras que si directamente se votase en octubre, todo se traslada hasta agosto. Un mayor tiempo que es posible que Llaryora no utilice porque si pudiera, votaría en enero, convencido de que Milei necesitará mucho más meses para reactivar la economía, poner más plata en el bolsillo de la gente sin “plan platita”, sin generar inflación y logrando que las familias dejen de endeudarse para gastos diarios.