La oposición y el PJ empujaron a Moreno a la renuncia
Desde temprano, la reunión de Labor Parlamentaria estuvo atravesada por un clima de máxima tensión. Los bloques de la UCR, el Frente Cívico, el PRO y Cordobeses por la Libertad decidieron avanzar de manera coordinada con una cuestión de privilegio que buscaba la expulsión de Moreno del cuerpo, en la sesión ordinaria del día. La izquierda, por su parte, optó por una estrategia propia y presentó una iniciativa para impulsar una investigación formal dentro del ámbito legislativo.
Para la oposición, la incorporación de Raúl La Cava al Concejo no resolvía el problema de fondo. El argumento era que el dirigente peronista únicamente quedaba desplazado de manera circunstancial, ya que cualquier movimiento futuro dentro del bloque oficialista podía habilitar su regreso automático al recinto. Por eso, el reclamo opositor apuntaba directamente renuncia formal de Moreno.
La tensión escaló durante la Labor Parlamentaria al punto de que los bloques opositores advirtieron que no estaban dispuestos a dar quórum ni a bajar al recinto para sesionar.
El oficialismo quedó entonces frente a una encrucijada, incluso con discrepancias internas en el propio bloque, quienes también apoyaban la renuncia o expulsión de su par.
En ese contexto se avanzó con un cuarto intermedio. Según reconstruyeron fuentes del Concejo, durante ese impasse se avanzó con la solicitud formal de la renuncia, gestión que, según el oficialismo, se inició el lunes pasado.
La presentación, según la oposición, funcionó como una salida elegante para un conflicto que ya había alcanzado un punto de máxima tensión. Aunque la voluntad inicial de la oposición era avanzar con la expulsión, la renuncia permitió desactivar una confrontación institucional que amenazaba con profundizarse.
Una vez destrabada la situación, la Labor Parlamentaria retomó su curso normal. Al finalizar el encuentro, la renuncia formal ya estaba en manos de las autoridades del cuerpo.
Finalmente el presidente del bloque peronista, Martín Simonian, alfil de máxima confianza de Daniel Passerini dentro del Legislativo municipal, fue el encargado de transmitir la posición oficial, sosteniendo que Moreno había tomado conciencia del pedido formulado por el intendente el lunes y había decidido dar un paso al costado.
Con la salida definitiva de Moreno también reordena la línea sucesoria de suplentes, dentro del bloque de Hacemos Unidos por Córdoba.
Raúl La Cava no debió prestar juramento nuevamente, ya que había asumido como concejal al inicio de la gestión antes de incorporarse al Ejecutivo municipal. Ante una eventual licencia, renuncia o designación de algún concejal oficialista en otra función, quien queda primero en el orden de reemplazos es Martín “el Corcho” Aráoz, actual funcionario de la Agencia Córdoba Deportes.
La lectura predominante en los pasillos del Concejo Deliberante fue que la oposición logró empujar una definición que el oficialismo venía demorando. Radicales, juecistas, macristas y libertarios mantuvieron una posición común que terminó forzando una resolución política inmediata.
Sin embargo, el peronismo también buscó capitalizar el desenlace. La renuncia evitó una votación que habría expuesto aún más al oficialismo y permitió mostrar a Passerini como el dirigente que terminó interviniendo para cerrar el conflicto.
Los concejales hablaron después de la determinación Graciela Villata, presidenta del bloque del Frente Cívico. “Hoy no estamos hablando solamente de un hecho policial. Estamos hablando de un sistema que durante mucho tiempo miró para otro lado. Por eso era indispensable garantizar que Ricardo Moreno no volviera al Concejo Deliberante.
Ahora debemos avanzar en una investigación seria para determinar qué ocurre en estos lugares donde se desarrollan delitos tan graves como la trata de personas y el tráfico de menores. Hay que establecer responsabilidades, reforzar los controles y terminar con las fachadas comerciales que esconden actividades ilegales.”
Elisa Caffaratti, presidenta del bloque de la UCR
renuncia de Ricardo Moreno llegó tarde. Esta tendría que haber sido la sesión en la que el Concejo Deliberante avanzara con su expulsión. Desde la UCR impulsamos además un repudio institucional que fue rechazado por el oficialismo. Durante mucho tiempo hubo un pacto de impunidad alrededor de este caso, pero hoy logramos romperlo.”
Martín Simonian, presidente del bloque Hacemos Unidos por Córdoba.
“Desde el primer momento entendimos que la situación requería una decisión política inmediata. Por instrucción del intendente Daniel Passerini, el domingo iniciamos las gestiones para solicitarle a Ricardo Moreno su apartamiento y posterior renuncia. Ante su negativa, se avanzó de manera urgente en su reemplazo para garantizar que dejara de integrar el Concejo Deliberante. La expulsión prevista en la Carta Orgánica es un procedimiento que demanda entre 45 y 50 días y hubiera significado que el Concejo actuara como un órgano cuasi judicial. Por eso optamos por una solución inmediata que permitiera resolver la situación sin dilaciones.”
Jessica Rovetto Yapur, concejala de Cordobeses por la Libertad.
La salida de Ricardo Moreno era necesaria, pero no puede convertirse en un cortafuegos para proteger al oficialismo. El femicidio de Agostina Vega expuso una cadena de responsabilidades y fallas institucionales que involucran a distintos niveles del Estado. Hubo funcionarios, organismos y sectores de la Justicia que no estuvieron a la altura. No vamos a permitir que este crimen quede reducido a un hecho aislado ni que las responsabilidades políticas se diluyan en el silencio."