Provincial Por: Gabriela Yalangozian16 de junio de 2026

El juecismo pone bajo la lupa los mecanismos de selección de fiscales

Un proyecto para reformar el Consejo de la Magistratura ingresó a la Legislatura en un contexto de fuerte discusión sobre el desempeño de jueces y fiscales tras la destitución de quienes investigaron el crimen de Nora Dalmaso y los pedidos de jury de Iván Rodríguez y Raúl Garzón en el caso Agostina Vega.

La presentación de un proyecto para reformar el Consejo de la Magistratura de Córdoba bajo el impulso del legislador del Frente Cívico Walter Gispert llega en un momento particularmente sensible para la Justicia provincial. La iniciativa propone modificar los mecanismos de selección de jueces, fiscales y funcionarios judiciales, en un contexto donde distintas actuaciones judiciales han quedado bajo observación pública.

Recientemente, los cuestionamientos surgidos en torno al caso Agostina Vega volvieron a colocar en el centro de la escena el desempeño de fiscales y organismos judiciales. Las críticas, los reclamos de familiares y los pedidos de jury que presentaron los legisladores de la oposición terminaron por reactivar una pregunta de fondo: quiénes seleccionan a quienes luego tendrán la responsabilidad de investigar delitos, impulsar causas complejas y tomar decisiones de alto impacto social.

La discusión también encuentra antecedentes recientes en otro episodio que marcó a la Justicia cordobesa: el jury que terminó con la destitución de los fiscales que intervinieron en la investigación del crimen de Nora Dalmasso en Río Cuarto. No es un dato menor que Gispert haya integrado ese tribunal de enjuiciamiento.

A la luz de esta experiencia, el legislador juecista menciona el “Caso Dalmasso” entre los argumentos que impulsan un cambio en el funcionamiento del sistema judicial, los mecanismos de control y los criterios de selección y evaluación de magistrados y funcionarios.

A ello se suman los cuestionamientos que en los últimos días alcanzaron a los fiscales Iván Rodríguez y Raúl Garzón, por el caso que despertó una fuerte repercusión pública: el femicidio de la adolescente Agostina Vega. En todos los casos, la discusión terminó desplazándose hacia un interrogante concreto: si los mecanismos actuales garantizan la idoneidad, independencia y transparencia necesarias para quienes acceden a cargos judiciales.

Menos discrecionalidad política

La reforma impulsada por el juecismo plantea una modificación integral de la Ley 8802, que regula el Consejo de la Magistratura de Córdoba. Según Gispert, el objetivo es reducir la discrecionalidad política que actualmente existe en el organismo. El proyecto propone incorporar representantes de universidades, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos seleccionados mediante procedimientos públicos, ampliando así la representación social dentro del Consejo.

También elimina el doble voto de la presidencia, una facultad que para los impulsores de la reforma concentra excesivo poder de decisión y puede influir en la conformación de mayorías internas.

Los fundamentos del proyecto sostienen que la normativa vigente permite amplios márgenes de discrecionalidad, una excesiva influencia política y corporativa, falta de criterios objetivos de evaluación y escasas posibilidades de revisión de determinadas decisiones adoptadas durante los concursos.

Uno de los ejes centrales de la iniciativa es la objetivación de los concursos. La propuesta establece un nuevo sistema de puntajes que prioriza la capacidad técnica de los postulantes. Además, incorpora mecanismos destinados a reforzar la transparencia, entre ellos el anonimato efectivo de los exámenes escritos, la doble corrección obligatoria y la intervención de un tercer evaluador.

Las entrevistas personales pasarían a ser públicas, transmitidas en vivo y registradas audiovisualmente. También se prevé la prohibición de preguntas vinculadas a posiciones ideológicas, partidarias o aspectos de la vida privada de los postulantes.

El contrapunto con la reforma de Milei

La iniciativa aparece en contraste con la decisión adoptada por el gobierno nacional de Javier Milei respecto del proceso de designación de jueces de la Corte Suprema. Mientras el proyecto de Gispert incorpora más controles, participación ciudadana y mecanismos de transparencia, la Casa Rosada analiza avanzar en una reforma que apunta a agilizar los nombramientos reduciendo etapas administrativas previas.

El decreto elaborado por el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, elimina la instancia de publicación de antecedentes y recepción de observaciones ciudadanas dentro del Poder Ejecutivo, argumentando que esos mecanismos ya se encuentran contemplados posteriormente en el Senado.

En términos políticos, ambos proyectos reflejan dos visiones distintas sobre cómo fortalecer la Justicia: una centrada en la eficiencia administrativa y otra enfocada en la transparencia y la participación ciudadana.

El proyecto de Gispert tomará estado parlamentario el próximo miércoles y deberá atravesar una discusión que promete generar posiciones encontradas dentro de la Legislatura.

En un contexto marcado por cuestionamientos públicos a fiscales y jueces, la reforma que propone el juecismo busca abrir una discusión de largo plazo sobre la calidad institucional. Y aunque todavía resta conocer cuál será la respuesta política del oficialismo, el debate sobre cómo se eligen y controlan quienes administran justicia ya lleva días instalado en la agenda pública cordobesa.

Te puede interesar

Llaryora no abundará contra Adorni y guarda cartas sobre holdouts

El pedido de renuncia quedará circunscrito a los parlamentarios a los que el jefe de Gabinete les mintió sobre su patrimonio. Reserva cordobesista sobre un dictamen en Diputados que es clave para Milei y Luis Caputo. El nivel de frio que maneja el gobernador. 

De la Sota ya habla de un ´27 sin culpas ni ataduras al cordobesismo

La diputada, cada vez más lejos del oficialismo provincial. La certeza que muestran en el Panal sobre su regreso para las provinciales, relativizada. 

Ambas CGT movilizarán unidas y redoblan la presión al Panal

Dirigentes de las dos centrales ser reunieron el viernes y definieron una movilización conjunta mañana. La unidad orgánica todavía está lejos, pero la unidad de acción se consolida. La idea es interpelar, también, a la Provincia. Que “cada vez que un gremio esté en la calle, también estén las dos CGT”.  

Juez y Bornoroni refuerzan el vínculo político con la mira puesta en 2027

La cena del viernes por la noche en la casa del legislador Walter Nostrala, jefe del bloque del Frente Cívico en la Legislatura de Córdoba, fue una nueva postal de un espacio político que busca seguir consolidándose de cara al 2027. Del encuentro participaron el senador nacional Luis Juez y el diputado nacional Gabriel Bornoroni. A pesar de los trascendidos sobre la posible participación del radical De Loredo, las partes negaron la posibilidad de un encuentro y no hubo invitación. 

La “tercera vía” radical rechaza prórroga de Ferrer y advierte sobre “ilegitimidad”

Legisladores, intendentes y dirigentes radicales enviaron una carta al presidente de la UCR Nacional, Lionel Chiarella. Temen que De Loredo evite elecciones o lista de consenso para resolver sin interferencias las decisiones sensibles de cara a las elecciones del año que viene.