Ambas CGT movilizarán unidas y redoblan la presión al Panal
Dirigentes de la CGT Regional y de la CGT Córdoba coincidieron el viernes en el sindicato de Gráficos, con Ilda Bustos como anfitriona. De la reunión participaron, entre otros gremios, el SUOEM, la Asociación Bancaria, la UOM, Luz y Fuerza, Sanidad, SUTEAEP, SADOP, y hasta hubo un enviado de Comercio, entre varios otros. Judiciales no estuvo por encontrarse en la movilización que entonces realizaba. (El sindicato conducido por Federico Corteletti lleva ya más de tres meses en conflicto, y es uno de los frentes más tensos para la Provincia).
Como corolario del encuentro, los sindicatos que asistieron convinieron realizar este miércoles una movilización que partirá de barrio General Paz, concentrará en Oncativo y Rivadavia, y se dirigirá a la secretaría de Trabajo de la Provincia para entregar un documento que condense los reclamos del movimiento obrero al ministro de Justicia Julián López. La redacción final de ese documento no se había completado al cierre de esta edición, ni estaba resuelto si la movilización continuaría luego hacia el Centro Cívico, el Patio Olmos o Colón y General Paz, aunque la manifestación en sí era ya una decisión definitiva.
En rigor, la “unidad en la acción” de ambas centrales lleva varios meses, y precede incluso a la Reforma Previsional del Gobierno Provincial -alias, “Ley de Equidad Previsional”- con la que el gobernador avanzó a fines del año pasado, aumentando los aportes los estatales con mejores salarios a la Caja de Jubilaciones (y al APROSS) para paliar el rojo del sistema previsional cordobés. Pero los gremios prometen que esa “unidad en la acción” subirá el tono.
Varios de los sindicatos que integran las centrales creen que, si bien ambas CGT han marcado un claro rechazo a las políticas desplegadas por el Gobierno Nacional, no han confrontado con la Provincia con la intensidad que las circunstancias demandan, incluso cuando Córdoba ha sido -entienden- una de las provincias que con más dureza ha avanzado sobre los derechos de los trabajadores. No olvidan, por ejemplo, las ausencias de Ignacio García Aresca, Juan Schiaretti y Alejandra Torres en la sesión que aprobó la Reforma Laboral en Diputados, ni menos aún el voto positivo de Alejandra Vigo en el Senado.
Y esa “condescendencia” con La Libertad Avanza agregan la falta de respuesta ante los reclamos locales, ya esa paritarios de cada sindicato como colectivos del movimiento gremial (o de un sector de éste) en su conjunto.
Aunque, como se dijo, la redacción final del comunicado se dará a conocer hoy, se descuenta que el núcleo de las hostilidades está dado por la Reforma Previsional provincial, que ya acumula varios tropiezos.
Algunos de los sindicatos más combativos de Córdoba, como Judiciales, La Bancaria, el Suoem y Luz y Fuerza, mantienen, desde hace ya más de seis meses, un conflicto abierto con la Provincia por la suba de los aportes a la Caja, pero a eso se suma la reapertura del conflicto con los empleados judiciales que la Ley de Equidad Jubilatoria trajo aparejado, la sostenida protesta de los funcionarios y, ahora también, los centenares de recursos administrativos interpuestos ante el TSJ por los magistrados, que empiezan a desandar la vía administrativa como instancia previa obligatoria para alcanzar la vía judicial.
A esto, además, deben sumarse las sentencias adversas a la Provincia que las Cámaras Contenciosas empiezan a firmar, y un pronunciamiento del mismísimo TSJ, del 29 de mayo, que –aunque no abre la posibilidad a reclamos colectivos- morigera del 8 al 6 por ciento la alícuota de aportes adicionales prevista en la ley.