Cultura Por: Gabriel Ábalos30 de junio de 2026

Los tiempos de la ciudad barroca

Córdoba tiene una manzana jesuítica en el centro y unas ruinas en la provincia, pero el tiempo colonial se siente a gusto en la ciudad, y no solo debido a algunas mentalidades. 
Un Zípoli imaginario, un concierto de los Dos Mundos y “Corre Lola, corre”.

Regresa el Festival de los Dos Mundos

El 5° Festival Música Barroca de Dos Mundos viene con el mes de julio, en un cerrar de puertas de este último martes. Vale la pena tenerlo agendado, ya que se desplegará desde el sábado 4 de julio en la ciudad, y en esta edición el programa asienta el peso de los dos mundos en esta capital, ya que sus conciertos ocurrirán en la Iglesia de la Compañía de Jesús, en la Catedral, en la Iglesia de Santo Domingo, en el Museo Evita Palacio Ferreyra, en el Museo Nacional Estancia Jesuítica, de Jesús María, en el Centro Cultural de la UNC y en la Iglesia de Santa Teresa. Los dos mundos pueden ser también el religioso y el laico, cosa que se ve asimismo reflejada en el repertorio, y en la locación cordobesa donde todo sucederá desde el sábado, el espacio religioso gana por goleada.

Era religioso y murió joven en sus hábitos el jesuita Domenico Zípoli, nacido de los campos toscanos de Prato, poblados de ovejas, que escuchó sobrecogido el órgano de la Catedral de Florencia que tocaba el Maestro di Capella Sammartini, estudió con el maestro napolitano Scarlatti, y en Roma con Bernaldo Pasquini, hasta ser el mejor organista de su tiempo, el sucesor del gran Frescobaldi y un compositor que representaba la joven y firme esperanza de la música italiana. Y cambió todo eso por tomar los hábitos y venir a América a salvar otras almas. Vino a Córdoba en 1717, vivió, compuso y enseñó música aquí, y murió a los 37 años, en 1726, en Santa Catalina, sin llegar a ordenarse sacerdote, víctima de una epidemia.

Se cumplen, pues, 300 años de su muerte y a Domingo Zipoli está dedicado el quinto festival de música barroca este año, festival que ha heredado legítimamente a su antecesor, el Festival de Música Barroca Camino de las Estancias, que se desarrolló entre los años 2000 y 2018, sosteniendo en Córdoba una tradición, una estirpe y la celebración de algunas de las mayores composiciones musicales de la historia.

Se irán hilvanando durante tres fines de semana hasta el domingo 19 de julio, conciertos a cargo de los conjuntos anfitriones Confluencia Barroca y Confluencia de Dos Mundos, por el Coro de Egresados y el Coro de la Tecnicatura del ISEAM Domingo Zípoli, el Nun Ensamble de la ciudad de Río Cuarto, el conjunto 12 de Cámara, el coro Barroca Córdoba Coral, el conjunto Elocuencia Barroca, de Buenos Aires, y el organista Mario Masera. Todos los conciertos serán gratuitos. El programa de este 2026, explican sus organizadores, “incluirá obras barrocas europeas (el Viejo Mundo) e hispanoamericanas (el Nuevo Mundo), buscando destacar la producción de Zípoli en el contexto de la música que se producía y se escuchaba a fines del siglo XVII y a principios del siglo XVIII a ambos lados del Atlántico. Algunas de las obras programadas en el Festival serán reestrenos modernos de obras recientemente recuperadas. Los instrumentos utilizados por los conjuntos participantes son réplicas de los de aquella época; las prácticas interpretativas buscan recrear, por medio de sus formas sonoras propias, la pasión y la fuerza expresiva que las obras tuvieron cuando eran jóvenes”.

En la inauguración del Festival, el sábado próximo al mediodía en la plaza San Martín, se hará un evento especial de evocación de las celebraciones coloniales que se realizaron ese mismo lugar en los siglos XVII y XVIII, con la participación de nada menos que ocho agrupaciones corales, de ministriles, o sea músicos como los que acompañaban festejos públicos coloniales con sus instrumentos de viento, y actores del Seminario de Teatro Jolie Libois, Barroca Córdoba Coral, Cantoría de la Merced, Compañía Coral Carmelis, Coral Monserrat, Coro Juvenil del Colegio Nacional de Monserrat, Coro de Egresados y Amigos de la Escuela Manuel Belgrano, Coro de la Facultad de Artes UNC, Coro de la Facultad de Ciencias Medicas UNC, elencos del ISEAM Domingo Zípoli, Orquesta Escuela Mediterránea y Ministriles del Festival.

 

Lola pasa corriendo, es inevitable

La pelirroja Lola (icónica Franka Potente) se pasa corriendo por Berlín toda la película de Tom Tykker (Alemania, 1998) para salvar la vida de su novio al que le han robado el dinero que le debía a un mafioso, y cuya vida no vale más que veinte minutos. Esos veinte minutos se multiplican por tres, en busca del mejor final posible de la historia, porque todos podrían ocurrir, a partir de pequeños detalles, como en la vida misma. Además, a medida que corre, Lola se cruza con gente de cuya vida y su futuro nos enteramos en apenas unos inspirados segundos. El tiempo, en suma, está hecho de otros tiempos, y por eso revisar el vertiginoso ritmo de thriller de esta película está más que inscrito en la función de esta tarde a las 18, en la serie sobre el tiempo “De viajes y bucles” que está presentando el ciclo Cine en el Palacio. Al celebrarse los 25 años del filme alemán, en 2024, se hizo una restauración en 4K, en homenaje a su gran repercusión (hasta fue legitimada popularmente en Los Simpson). Museo Evita – Palacio Ferreyra, Av. Hipólito Yrigoyen 511. Entrada libre por orden de llegada, capacidad para 90 personas sentadas.

 

Presenta nuevo libro “La Cachito”

En la Sala Revol de la Biblioteca Córdoba, 27 de Abril 375, se presenta hoy a las 18 el libro Quimera, de la autora Karina Figueroa, “la Cachito”. Karina fue víctima de violencia de género, estuvo presa y actualmente se define como militante social. Es referente y promotora barrial, coordina programas de inserción comunitaria y ha publicado un libro anterior, Experiencias Vividas. Un taller de escritura creativa le ayudó a expresar sus duras vivencias y a superarlas. Quimera es un libro íntimo donde se entrelazan poesía y prosa para reafirmar un camino de crecimiento, publicado por EMS Producciones.

 

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