Los intendentes empiezan a jugar el calendario electoral
Aunque el calendario electoral de Córdoba todavía no tiene fecha, en el interior provincial ya empezó a ordenar la política. Antes que los candidatos y las alianzas, la discusión que atraviesa a decenas de intendentes es otra: cuándo conviene ir a las urnas. La respuesta puede terminar condicionando no sólo las estrategias locales, sino también la arquitectura electoral que Martín Llaryora buscará construir para intentar su reelección en 2027.
El debate ya se instaló tanto en el peronismo como en la oposición. La mayoría coincide en que las definiciones comenzarán a acelerarse una vez concluido el Mundial de fútbol, momento en el que el Centro Cívico empezaría a mover las primeras piezas de un calendario que promete ser mucho menos lineal que en elecciones anteriores.
La versión que más circuló durante las últimas semanas es la de un eventual adelantamiento de las elecciones provinciales hacia abril de 2027. Sin confirmaciones oficiales, el rumor ganó espacio incluso entre dirigentes peronistas con llegada al Centro Cívico y empezó a modificar las conversaciones en los municipios. Si ese escenario terminara concretándose, los tiempos políticos se acortarían para todos.
En ese grupo aparecen intendentes que llegan fortalecidos a la mitad de su gestión. Son quienes lograron sostener niveles aceptables de imagen pública, evitar conflictos de magnitud y atravesar un contexto económico. Sin embargo, incluso para ellos la incertidumbre sobre el calendario representa un factor que dificulta la planificación.
La discusión no pasa únicamente por la fecha provincial. También involucra la estrategia que buscará desplegar el oficialismo. Históricamente, el cordobesismo procuró coordinar buena parte de los calendarios municipales con la elección provincial para potenciar el efecto de arrastre entre los candidatos locales y la fórmula para la Gobernación. Si Martín Llaryora finalmente optara por anticipar los comicios, muchos intendentes peronistas descuentan que el objetivo será volver a construir esa lógica territorial, especialmente en distritos de peso.
Sin embargo, el panorama aparece menos lineal entre los gobiernos locales que no forman parte del oficialismo provincial. Allí la incertidumbre electoral se mezcla con otra discusión todavía abierta: cuál será la oferta opositora para disputar la Gobernación. ¿Será el proyecto puro libertario de Gabriel Bornoroni o el frente se dividirá con un radicalismo por fuera? La sola pregunta explica el nivel de indecisión que prima.
En buena parte del radicalismo esperan que el partido logre sostener una candidatura propia, aunque las diferencias aparecen cuando se analiza la posibilidad de una alianza con La Libertad Avanza. Mientras algunos dirigentes consideran que un acuerdo podría fortalecer las chances opositoras, otros temen que el desgaste que pueda acumular la gestión nacional termine trasladándose a la campaña provincial. Ni hablar del revival de la “campaña del miedo” que podría originarse en el bando cordobesista: con un cambio de signo político en el Panal, la asistencia financiera y las obras podrían ser factor de ajuste. Sin siquiera decirlo en voz alta, esa lectura pesa entre los intendentes que proyectan su propio escenario electoral.
Esa combinación de factores explica por qué, incluso entre dirigentes alejados del oficialismo, todavía no existe una decisión uniforme sobre el calendario. Algunos consideran que, si la oposición no consigue construir una alternativa provincial competitiva y con capacidad de ofrecer certezas a los municipios, lo más conveniente será preservar la discusión local y evitar que la elección quede absorbida por la disputa provincial.
Es ahí donde algunos dirigentes territoriales del PJ creen advertir un posible cambio de paradigma. Durante más de dos décadas, el cordobesismo construyó su fortaleza electoral sobre la acumulación de victorias. Sin embargo, si el escenario de 2027 presentara mayores riesgos en determinados distritos —como en la Capital— esa lógica podría modificarse. Ya no se trataría de sumar elecciones bajo una misma ola, sino de administrar los tiempos para evitar que un resultado complejo condicione el resto de la estrategia.
Por eso la discusión ya no pasa solamente por una fecha. Lo que comenzó en el interior es una disputa estratégica sobre cómo llegar a 2027. Antes de hablar de alianzas o de campañas, los intendentes quieren saber cuál será el tablero sobre el que deberán jugar. Porque, esta vez, el calendario puede terminar presentando un juego casi inédito para las urnas cordobesas.
Llaryora confirmó que el acto oficial del 9 de julio se realizará en Río Cuarto
El gobernador Martín Llaryora confirmó que el acto oficial por el Día de la Independencia de la Provincia de Córdoba se realizará este año en Río Cuarto. El anuncio fue realizado este jueves durante su visita a la capital alterna, donde encabezó la inauguración de la sexta etapa de ampliación del Centro de Salud Municipal, mantuvo un encuentro con empresarios e instituciones para presentar una nueva intervención en la obra de la Circunvalación y firmó un plan trianual de infraestructura junto al intendente Guillermo De Rivas.
"Este año, en el marco de los 240 años de Río Cuarto, el desfile oficial del 9 de Julio se realizará en la capital alterna. Ese mismo día también vamos a inaugurar nuevas cuadras pavimentadas en barrio Alberdi. Porque lo que prometemos, lo cumplimos", expresó el mandatario.
La decisión implica que la principal ceremonia provincial por el 9 de Julio se trasladará a Río Cuarto, en un acto que el propio gobernador marcó como un refuerzo en el rol institucional de la ciudad como capital alterna de Córdoba.
Durante la jornada, Llaryora también confirmó la firma de un plan trianual de obras públicas por 25.000 millones de pesos para Río Cuarto que incluye la duplicación de la avenida Reforma Universitaria, la ejecución del Parque Alberdi, la pavimentación de 140 cuadras y la construcción de 250 cuadras de cordón cuneta. “Queremos un Río Cuarto que siga brillando como la capital alterna y como uno de los grandes motores del centro de la Argentina", sostuvo.
En otro tramo de su discurso, el gobernador agradeció el acompañamiento recibido en el sur de Córdoba y destacó el vínculo que mantiene con Río Cuarto desde el inicio de su gestión. "Quiero agradecer el apoyo de los vecinos de Río Cuarto y del sur provincial. Sin ese respaldo, un hombre del interior profundo nunca podría estar gobernando Córdoba", afirmó.