Enroque corto en Río Cuarto | Abrile y la Terminal | “Una herida que no cierra”
Abrile y la Terminal
Pasada la última sesión del Concejo Deliberante, el militante radical se comunicaba con el periodista con más sobre el trasfondo del negado sobre tablas al contrato de concesión de la Terminal de Río Cuarto.
Militante: Che, ¿le interesa un plus del tema Terminal de Ómnibus? Parece que están pasando por alto un dato importantísimo.
Periodista: Es un tema interesante. Cuente.
M: Si no fuera por nuestra concejal Antonella Nalli, el oficialismo hubiera avanzado con el tema. Ya sabemos que un voto no hace la diferencia si ya tienen todo cerrado, pero ese es el tema. Fíjese, Gabriel Abrile y el resto de Primero Río Cuarto había dado el ok para que avanzaran.
P: ¡Epa! Ese es todo un dato.
M: Pero no por un simple acuerdo. ¿Se acuerda que Fernando Dadone no solo es el gerente de la Terminal sino que también fue candidato a concejal de la lista de Abrile en la interna radical del 2023?
P: ¡Claro! Lo recuerdo.
M: Bueno, entonces hay que ver por qué el doctor está de acuerdo con hacer un tratamiento exprés de un tema como este. Evidentemente, tendrá que dar explicaciones por estar de acuerdo con algo que, sin debate previo, beneficia directamente no solo a alguien que fue candidato en su lista, sino que es su amigo.
P: Imagino que esto saltará durante el debate.
M: No sé, pero evidentemente hay códigos que no se atreven a romper. Me llama atención que Pablo Benítez tampoco haya dicho algo. Calladito se lo vio, mientras el juecismo a nivel provincial siempre va en contra de estas cosas. A ver si entienden: no es joda que se esté buscando que le otorguen un aporte de 18 millones de pesos por mes, una actualización trimestral por el IPC y la posibilidad de un cuarto año. ¿No le hace ruido a nadie?
P: El oficialismo seguro trabajará para aprobarlo en el corto plazo.
M: Deberían. Se preocuparon tanto por Aerolíneas que se olvidaron de gestionar mejor esto. La ciudad no se puede quedar sin Terminal de colectivos. Pero no vaya a ser que les pase como dice Arjona: “Por andar ocupado en el cielo, me olvidé que en el suelo se vive mejor” (risas)
“Una herida que no cierra”
La cronista recibió un mensaje del informante, quien le comentó sobre algunos detalles de la última reunión departamental en la Casa Radical de Río Cuarto.
Informante: Me parece que hay un detallito de la reunión radical del departamento que aún no trascendió. Más allá del tema prórroga…
Periodista: Me dijeron que hubo muchas opiniones encontradas. La mayoría, en teoría, no acuerda con la prórroga y preferiría una lista de unidad. Entiendo que hay posturas más pragmáticas que otras.
I: Hay intendentes que han dicho que no están en condiciones de poner una urna en sus pueblos para que voten unos pocos afiliados. Y se entiende. Creo que el que acompaña la prórroga no lo hace porque coincida con el espíritu del planteo. Pero entienden que las condiciones no están para una interna provincial. Bueno, todo eso se planteó. Pero hay un detalle. Una herida que no cierra. Algunos dirigentes de la región, sobre todo intendentes, metieron el dedo en la llaga. Sin querer ¿queriendo?
P: Apa, ¿con qué tema?
I: ¿Cuál será la herida que no cierra aún?
P: Espere que busque la lista…
I: Cuánta maldad (risas). Pero a nivel Río Cuarto, la herida es la derrota de (Gonzalo) Parodi. En medio de toda la discusión, algunos dijeron que ya quedó claro que las internas no sirven, y que un gran ejemplo de eso es Río Cuarto. Se definen los candidatos a través de esa modalidad pero esos candidatos hace tiempo que ya no ganan elecciones. El que salió en defensa fue Martín Carranza, presidente del Circuito Banda Norte y uno de los referentes del núcleo del “Pampa”.
P: Hace casi una semana de esa reunión y todavía sigue generando repercusiones…
I: Me parece que no fue algo menor esa discusión. El departamento y los comité locales vienen teniendo diferencias en varias cosas. Lo que yo siempre rescato es que los radicales nos decimos todo. O por lo menos generamos instancias en las que se pueden plantear estas cosas. El horno no está para bollos y cuando a alguien ya no le cabe una, tampoco tiene ganas de disimular (risas).