Manuel Calvo: “Con la llegada de Santilli se abrió una nueva etapa de diálogo con Nación”
El gobernador Martín Llayora empezó a moldear el tablero hacia el complejo 2027 que se viene. En ese marco, el ascenso de Manuel Calvo a Jefe de Gabinete, un sitial hasta ahora inexistente, se transformó en el primer gran movimiento dentro de un Centro Cívico que necesita hacer equilibrio entre la difícil situación que atraviesan los municipios y consolidar puentes con la Casa Rosada. Dentro de ese esquema la figura de Calvo emerge como el articulador central para ordenar a la tropa propia y de alguna manera garantizar la convivencia con el universo libertario.
En diálogo con Alfil, Calvo analizó el nuevo esquema de gestión, la contención financiera a los intendentes. el impacto de la nueva sintonía con la Nación y la posibilidad de un acuerdo político electoral.
-¿Cuál es la necesidad de una Jefatura de Gabinete?
-La responsabilidad es grande y también un gran desafío; le agradezco al Gobernador por la confianza. En los nuevos tiempos que vive la Argentina, las provincias asumieron una responsabilidad mayor, ya que el gobierno nacional se encarga de la macroeconomía, la defensa y las relaciones exteriores, y ha dejado obligaciones sobre los estados provinciales y municipales que antes no tenían. En ese marco, hay que buscar el mayor dinamismo para ser más eficientes en la prestación de los servicios que brinda el Estado provincial. Es para lograr una dinámica más efectiva en la distribución de las tareas, lo que nos permitirá estar más cerca de las ciudades y de los vecinos, en momentos donde se viven dificultades.
-¿Qué balance hace del vínculo actual con el Gobierno Nacional, tras los cortocircuitos iniciales de la gestión?
-Desde la llegada de Diego Santilli, primero como ministro del Interior y luego como Jefe de Gabinete, encontramos una nueva etapa con más diálogo. Estamos teniendo un gran nivel de conversación que nos permite construir hacia adelante, no solo en la gestión sino en las necesidades políticas de cada gobierno. Las dos figuras de mayor peso político en Córdoba hoy son Milei y Llaryora, y lograr una sintonía de cara a lo que viene, sabiendo que los Estados tienen que ser parte de la solución, contribuye a que a Córdoba le vaya mejor. Llegaron acuerdos, llegaron ATN por primera vez, adelantos de coparticipación a tasas más convenientes, cuotas que se debían, y se está cumpliendo con el acuerdo de la Caja. Hay una mejor sintonía y somos escuchados por el Jefe de Gabinete. Estamos construyendo lo que pedíamos, que era diálogo y acuerdo; si al gobierno nacional le va bien, se beneficia el gobierno de Córdoba. Creemos que debe haber una sintonía que permita acuerdos para la provincia y estamos trabajando juntos en la gestión.
-Con este nuevo rol y nivel de exposición, ¿tiene expectativas electorales propias para el 2027?
-No, absolutamente no. Mi única expectativa en términos electorales es que el actual gobierno sea reelecto, y voy a trabajar para eso. Es el único objetivo, sabiendo que para ello hay que construir los acuerdos necesarios. Este gobierno piensa en el futuro de los cordobeses, para que una nueva generación pueda consolidarse.
-¿Cómo se encuentra hoy la relación con los intendentes?
-Los intendentes se han tenido que hacer cargo de todas las responsabilidades en sus distritos. El gobierno nacional se ha retirado y todo recae ahí. Son tiempos muy difíciles para gobernar y hay una realidad social que genera la necesidad de que los gobiernos trabajen en conjunto y sean parte de la solución. Más allá de la ideología a la que pertenecemos, y que no vamos a abandonar, en ese sentido pensamos en trabajar juntos para estar al lado de la gente. Los gobiernos locales tienen más responsabilidades porque todos nos hicimos cargo de cosas que la Nación fue dejando. En Córdoba tenemos una matriz donde, a través de la Mesa Provincia-Municipios y el diálogo con otros bloques, construimos acuerdos. Hoy les damos herramientas para que tengan la mayor previsibilidad posible.
-¿De qué manera?
-No hay una sola localidad donde la Provincia no esté presente. En los 427 municipios hay un testimonio del gobierno provincial a través de la obra pública, pero que es ejecutada por los propios gobiernos locales. Ellos deciden qué obras realizar de acuerdo a las necesidades de los vecinos y ellos las ejecutan. Esto permite que los recursos se inviertan en corralones y ferreterías de la zona, brindando seguridad en un momento de mucha incertidumbre. Eso garantiza una correcta inversión de los fondos; no es un enlatado que llega a una localidad donde nosotros solo financiamos. Además, contamos con herramientas como el FOCOM, que es un fondo para ayuda municipal que equivale a una coparticipación neta, y el Fondo Federal, con cuotas que se devuelven a 60 meses para infraestructura. Todo cambio genera expectativas y en esa sintonía vamos a profundizar los lazos con los intendentes y fortificar el equipo con la llegada de Gustavo Brandán, Augusto Pastore y el resto de los funcionarios.