El PJ votará la licencia de Flores pero no evitará el escándalo en el recinto
El caso Ramón “Cañito” Flores tendrá este miércoles su resolución política en el recinto de la Legislatura. El legislador de Río Seco presentó un pedido de licencia que será puesto a consideración de la Cámara. El oficialismo lo aprobará, mientras que la UCR lo rechazará y pedirá su renuncia. La decisión comenzó a ordenarse este martes, en la comisión previa a la sesión. Flores ya había hecho llegar formalmente su solicitud y, según pudo reconstruir Alfil, el peronismo la aceptaría.
Así, salvo que el tablero cambie a último momento, el representante de Río Seco se apartará de su banca. La oposición, sin embargo, no piensa facilitar ese cierre. La UCR anticipó que no acompañará la licencia porque considera insuficiente un apartamiento transitorio. El radicalismo insistirá con una salida definitiva de Flores de la Legislatura y volverá a poner sobre la mesa el planteo de renuncia. Pero, para desplazar a un integrante del cuerpo mediante ese mecanismo hacen falta los dos tercios de los votos, una mayoría que la oposición no tiene por sí sola y que difícilmente pueda alcanzar.
Hay un dato que el peronismo procura separar del debate político, y es que Flores no se encuentra imputado en las causas que pusieron bajo la lupa. Mientras tanto, el planteo opositor se sostiene en la responsabilidad política de un legislador, por las personas que integran su círculo de colaboradores y por los antecedentes que comenzaron a aparecer alrededor de ese equipo.
El caso que encendió la mecha fue el de José Aníbal Ricardo Villarreal, asesor de Flores detenido en el marco de una investigación por delitos sexuales contra menores en el norte provincial, y la aparición de otros nombres vinculados al despacho, con problemas judiciales, terminó de complicar el escenario. Pero el efecto Flores llegó rápidamente a todos los despachos. Más allá de la nueva normativa que se empezó a montar para solicitar antecedentes a todos los equipos técnicos, los legisladores afinaron el ojo en sus equipos.
Según trascendió, legisladores de distintos bloques comenzaron a pedir y repasar las nóminas de sus propios equipos. Nombres, antecedentes, y documentación de asesores volvieron a pasar por el filtro de los despachos. Nadie quiere encontrarse con otro caso similar. La contratación de asesores y de equipos, empieza a pasar por otro tamiz.
El futuro del juzgado electoral
Flores no será el único tema que mantendrá ocupada a la Legislatura durante estos días, porque avanza la definición sobre el futuro del Juzgado Electoral provincial, actualmente encabezado por Marta Vidal. El nombre que quedó en carrera para suceder es el de Guillermo Arias, actual secretario Legislativo de la Unicameral y primero en el orden de mérito surgido del proceso de selección.
El asunto tiene fecha límite y eso obliga a acelerar los tiempos políticos. A comienzos de septiembre vence la extensión otorgada a Vidal y la Justicia necesita resolver la sucesión para evitar que el juzgado quede sin representación. Por eso, después de la sesión de este miércoles, la Legislatura volverá a tener actividad el próximo lunes 31 de agosto.