El TSJ mejoró una oferta que sigue lejos de las expectativas judiciales
Tras más de cinco meses de tironeos, paros, descuentos, retención de servicios en unidades judiciales y una tensión creciente con el colectivo de los abogados por la parálisis del servicio de justicia, el Tribunal Superior de Justicia y el Centro Cívico presentaron una propuesta salarial que mejora el intento de finales de junio.
Recapitulemos. La primera oferta naufragó cuando las asambleas, traccionadas por las delegaciones del interior y los sectores independientes, resolvieron rechazar la oferta acercada a fines de junio y profundizar el reclamo, triunfando una moción que reclamaba un aumento del 25 por ciento para cerrar el conflicto.
Aquel rechazo respondió a la insuficiencia de los números, pero también al malestar acumulado por el impacto de la Ley de “Equidad Previsional”, cuyo aumento de aportes personales licuó el acuerdo de equiparación salarial firmado en 2025; a la tensión que generó el Memorando 01/2026 de la Fiscalía General sobre guardias mínimas; y a la decisión del TSJ de ejecutar una primera tanda de descuentos salariales.
Ante este escenario, el TSJ y el Ejecutivo modificaron la oferta inicial. La nueva propuesta prevé adelantar los tramos de equiparación con la pauta federal de modo que todas las categorías completen el recorrido durante 2026. Sin embargo, aunque esto beneficia a las categorías superiores, que en la primera oferta debían esperar hasta julio de 2027 para completar la equiparación parcial negociada en 2025, representa una desventaja relativa para las categorías medias (Escribientes y Auxiliares Ayudantes), que bajo la primera oferta integraban la 3ra y 4ta cuota desde julio y ahora lo harían a partir de septiembre, perdiendo retroactivos.
La propuesta prevé otro cambio cualitativo. Mientras que en junio el TSJ intentó contener a las categorías más bajas del escalafón con un bono extraordinario de 140.000 pesos por única vez, la nueva propuesta accede a un reclamo estructural que la Provincia había rechazado en aquella mesa. El nuevo esquema concede el adelantamiento del 50 por ciento de la bonificación por permanencia en la categoría, equivalente -según las fuentes oficiales- al 5 por ciento del total de la asignación del cargo a partir de los haberes de septiembre.
A su vez, extiende este derecho a más de 550 agentes que habían quedado al margen en reestructuraciones previas, incorporando tanto a los ascendidos de octubre de 2024 como a los nuevos contratados. Con esta medida se deja de lado el “parche” de la suma fija para inyectar un concepto porcentual directo a la estructura remunerativa.
La oferta se completa, por un lado, con la asignación, a partir de septiembre, de un adicional del 1,9 por ciento para todas las categorías a cuenta de futuros aumentos; y por otro, con la reducción de los aportes extraordinarios dispuestos para el último “escalón” por la reglamentación de la Ley 11.087 del 8 al 6 por ciento.
El esquema recoge así el impacto de un fallo dictado por el TSJ a fines de mayo, en el que dispuso dicha reducción y sostuvo que las autoridades debían avanzar en una disminución progresiva de los aportes extraordinarios establecidos por la ley.
En cuanto a los descuentos por días de paro, el TSJ no cedió en la devolución de los días ya descontados, pero se comprometió a no ejecutar los descuentos pendientes si los judiciales acceden a “la aceptación lisa y llana” del acuerdo.
Previo a la recepción de la oferta, el AGEPJ pidió precisiones sobre el cronograma de pagos de los aumentos ya concedidos por la Justicia Federal. Al margen del adicional del 1,9 por ciento incluido en la nueva propuesta, la Provincia informó que el 1,9 por ciento dispuesto por la CSJN para junio se percibirá con los haberes de agosto, y el 2,1 por ciento dispuesto para julio se percibirá con los haberes de septiembre, incluyendo los retroactivos correspondientes.
Se abre ahora una instancia en la que el gremio evaluará la oferta, consultará a las bases y votará la aceptación o rechazo de un ofrecimiento que tiene como principal novedad la incorporación del 50 por ciento por permanencia en la categoría, sin otros cambios sustanciales aparentes en su composición.
Ante un categórico rechazo de la primera oferta, y una moción vencedora que había reclamado un 25 por ciento de aumento, no se advierte si esta reformulación bastará para dar vuelta el tanteador.