El oficialismo no cedió con Flores: licencia con omisiones opositoras
La Unicameral aprobó el pedido de licencia presentado por Ramón “Cañito” Flores, y le permitió al oficialismo encontrar una salida institucional “elegante”, al conflicto que desde hace varios días atraviesa al legislador del departamento Río Seco. El dirigente quedó envuelto en un escándalo cuando uno de sus asesores "en territorio" quedó detenido por abuso sexual y grooming, situación que disparó una investigación judicial donde quedaron implicados en diversos delitos otros colaboradores del hoy licenciado. En paralelo, el Ejecutivo avanzó con la remoción de la cúpula policial departamental.
La votación en el recinto terminó con 34 votos afirmativos y 31 negativos, una diferencia ajustada, que ya se calculaba desde el martes por la tarde, pero que expuso el peso que tuvieron las ausencias opositoras, en el marco de un discurso duro, que no pudo traducirse en votos. El oficialismo necesitaba mayoría simple para aprobar la licencia. Del otro lado, la oposición quería impedir la licencia para avanzar con la expulsión de Flores de la Legislatura. Lo concreto es que el bloque de Hacemos no imitó al Concejo Deliberante capitalino, que cuando tuvo que abordar la situación de Ricardo Moreno, el hombre que hizo ingresar a la Municipalidad al femicida Barrelier, forzó su renuncia a partir de una decisión del intendente Passerini.
Dos ausencias ya estaban anticipadas ayer. Alejandra Ferrero y Walter Peirone habían comunicado con anterioridad que no participarían de la sesión. A esas bajas se sumó la ausencia de Gregorio Hernández Maqueda. El punto político es que esas ausencias contaron con reemplazos para la votación.
Pero el movimiento que más ruido hizo fue el de la legisladora del Frente Cívico, Gloria Pereyra, quien estaba sentada en su banca, pero se levantó y abandonó el recinto justo cuando debía votarse la licencia.
El argumento del oficialismo para avalar la licencia por seis meses de Flores, se sustentó en que el legislador no registra imputaciones ni causas abiertas. Pero la aparición de más asesores con causas en su entorno, empujaron no solo al Poder Legislativo a tomar cartas en el asunto, sino que también el Ejecutivo tuvo que salir a hacer movimientos urgentes en la cúpula policial.
La ausencia de responsabilidades penales individuales por parte del legislador fue el argumento de Hacemos Unidos. Pero la política no puede limitar su vara a la existencia o no de un expediente en la Justicia. Quienes ocupan una banca administran recursos públicos, conforman equipos y eligen a las personas que ingresan a trabajar bajo su órbita. Por eso, también corresponde preguntarse cuáles fueron los mecanismos de selección, qué controles existieron y cuánto conocían a sus equipos de trabajo. Esta tarea, ahora es parte de los ajustes que empezó a hacer la Legislatura y cada bloque con su gente.
Descabezan la departamental
En paralelo a la discusión por la licencia del legislador de Río Seco, en el Panal hubo medidas urgentes, que decantaron en el ministerio de Seguridad. Juan Pablo Quinteros, informó que removió la cúpula policial de la Departamental Río Seco, y pidió la intervención del Tribunal de Conducta Policial para reconstruir qué ocurrió con una denuncia realizada en 2020 contra uno de los principales involucrados en la causa y establecer si aquella presentación fue desatendida o quedó “cajoneada”.