Previo al verano, Punilla reclama a Nación por la Ruta 38
Hay algo que la política suele entender rápidamente: cuando un reclamo se repite desde distintos niveles de gobierno, deja de ser una demanda aislada y empieza a convertirse en un problema político. La Ruta Nacional 38 parece transitar justamente ese camino.
La Comunidad Regional Punilla aprovechó el 32° Encuentro de Municipios Turísticos, realizado en Paraná y Santa Fe, para reclamarle al Gobierno nacional que sostenga la inversión y el mantenimiento de la ruta que atraviesa de norte a sur el Valle de Punilla.
El planteo fue realizado por el presidente de la Comunidad Regional Punilla, Fabián Flores, quien llevó el reclamo al ámbito de la Red Federal de Turismo y consiguió que la necesidad de intervenir la Ruta 38 quedara incorporada entre las conclusiones del encuentro.
La escena tiene una lectura política que excede al estado de una carpeta asfáltica: una comunidad regional que reúne a municipios de uno de los principales corredores turísticos de Córdoba le está diciendo a la Nación que no puede desentenderse de la infraestructura que sostiene buena parte de la actividad económica del departamento.
Flores fue explícito al describir la situación: “Necesitamos la intervención urgente de Vialidad nacional” y advirtió que el deterioro actual de la ruta nacional afecta a la actividad pública y privada, a los habitantes y, especialmente, al turismo.
No es un reclamo nuevo. Tampoco el presidente de la Comunidad Regional buscó convertirlo en una disputa partidaria. Simplemente, impulsa a que el Estado nacional se haga responsable del estado de las rutas y las consecuencias que esto trae aparejado en la economía de las localidades que atraviesa.
“Hoy gobierna el presidente Milei y ellos deberán con sus áreas correspondientes solucionar estos problemas que son críticos”, advirtió Flores.
Un reclamo que también hace Llaryora
El pedido de Punilla llega, además, en un contexto en el que Córdoba viene planteando ante Nación la necesidad de recuperar la inversión en infraestructura vial.
Cabe recordar que la semana pasada, Martín Llaryora junto a los gobernadores de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y Entre Ríos, Rogelio Frigerio, llevó al jefe de Gabinete Diego Santilli una agenda de la Región Centro que incluía reclamos por obras viales y fondos para infraestructura.
Por eso, la Comunidad Regional Punilla puso sobre la mesa esta problemática en el momento oportuno, reforzando la gestión de los gobernadores exigiendo obras estratégicas para la región. Y mientras el gobernador Llaryora expone en Casa Rosada el reclamo del estado de las rutas nacionales que atraviesan la provincia, Flores reveló que pidió una audiencia con el titular de Vialidad Nacional en Córdoba para detallar la importancia que tiene la ruta nacional 38 para las localidades del valle turístico. Aún más, dejó abierta la posibilidad de profundizar los reclamos si no aparecen respuestas concretas.
“Si no tuviéramos ninguna respuesta, en noviembre haremos otro pedido y veremos las medidas que vamos a tomar”, sostuvo.
La ruta como prioridad para el turismo
El argumento económico es difícil de separar del político. Punilla busca potenciar nuevos productos turísticos —astroturismo, turismo wellness y turismo naranja— y prepara su presentación en la Feria Internacional de Turismo a fin de mes.
Pero mientras se intenta vender como un destino renovado, la principal vía de ingreso y circulación del valle muestra problemas evidentes de mantenimiento.
Flores fue particularmente crítico con el estado de las banquinas: “No es que estamos pidiendo obras monumentales, simplemente que nos mantengan la ruta, que nos mantengan la banquina”, subrayó.
Y allí aparece otro reclamo dirigido indirectamente a Nación: los municipios terminan destinando recursos propios a tareas que, según plantea el presidente de la Comunidad Regional, corresponden al Estado nacional.
El dirigente incluso planteó explorar convenios para que los gobiernos locales puedan colaborar con el mantenimiento de las banquinas y luego recuperar esos fondos.
Es allí donde aparece una pregunta incómoda: ¿Quién sostiene la infraestructura de un corredor turístico cuando el Estado que tiene jurisdicción no lo hace y los municipios tampoco cuentan con recursos suficientes para reemplazarlo en esa responsabilidad?
La temporada de verano se acerca y Punilla ya puso el tema sobre la mesa. Ahora la pelota está del lado de Vialidad Nacional.
Porque si la Ruta 38 es, como sostiene la propia entidad regional, una columna vertebral para el turismo, el comercio y la vida cotidiana del valle, el deterioro de esa vía también termina convirtiéndose en un problema de competitividad para toda la provincia de Córdoba.
Y en política, cuando una ruta empieza a condicionar una temporada turística, la problemática deja de ser solamente una cuestión vial.