Kicillof prepara visita a Córdoba en un mes y el viernes manda a dos delegados
Axel Kicillof planea una nueva visita a Córdoba en aproximadamente un mes para mostrarse como candidato presidencial y este viernes envía a dos delegados del PJ bonaerense para empezar a escuchar y armar al peronismo cordobés de cara a los planes electorales del mandatario para el año 2027.
Los que vienen son Cristina Alvarez Rodriguez, jefa de Asesores del gobernador bonaerense, y el diputado provincial y ex intendente de Almirante Brown, de la tercera sección electoral, Mariano Cascallares, que en la agenda oficial tienen una reunión con la Pastoral Social local por la próxima visita del papa León XIV a la Argentina, del 9 al 12 de noviembre, cuando recorrerá CABA, Luján (provincia de Buenos Aires) y Córdoba.
La idea de los axelistas es escuchar y atender a todos los dirigentes del peronismo provincial que quieran dialogar con el Movimiento Derecho al Futuro que creó Kicillof como núcleo interno del PJ para diferenciarse de La Cámpora y del esquema de Máximo Kirchner.
Hasta ahora, el punillense Carlos Caserio está nucleando la representación del bonaerense en un sector de PJ Córdoba, y por fuera del peronismo se formó un grupo encabezado por el carlospacense Omar Ruiz, pero la movida que anticipan desde Buenos Aires puede ser más amplia y tiene el objetivo de llegar a los dirigentes vinculados directamente al oficialismo provincial. Kicillof no descarta un acuerdo con Natalia de la Sota, que es vista como una opción muy cercana en lo político, pero el objetivo táctico es buscar un acercamiento con la poderosa estructura del PJ oficial.
“Van a atender a todos los que pidan una reunión”, manifestó una fuente segura que se comunicó con el diario Alfil. Una expresión de deseo que puede topar, como sucedió con la primera visita de Kicillof a Córdoba el 8 de mayo pasado, con la prohibición del gobierno de Martín Llaryora a todos sus funcionarios de participar de alguna de las actividades organizadas por el bonaerense.
En la estrategia de Axel para un candidatura presidencial que enfrente a Milei, con o sin PASO, se tiene muy en cuenta que las elecciones de Córdoba, como las de muchas provincias cuyos gobernadores buscan la reelección, serán adelantadas con respecto a las nacionales.
La idea de Kicillof, con la que busca tranquilizar al esquema cordobesista, es no interferir ni jugar en Córdoba con lista provincial, y esperar con paciencia que pase el turno electoral que más le preocupa al sanfrancisqueño, para luego precipitar lo nacional con algún tipo de acercamiento al llaryorismo. “No hay ánimo de agredir”, mencionan las fuentes en metáfora política. Saben la prioridad reeleccionista del jefe del Panal. Por eso los referentes que bajan el viernes: de haber sido el Cuervo Larroque, o el propio Carlos Bianco, posiblemente el Panal interpretaría bandera de guerra.
No sería la primera vez que un candidato presidencial del PJ nacional viene a Córdoba a buscar el apoyo del peronismo cordobés: Scioli, Alberto Fernández, Massa, todos cayeron en el intento. Para esta vez, con Milei al frente y un Axel haciendo esfuerzos para distanciarse de Cristina, hay moderado entusiasmo. Escuchamos pero no juzgamos, dicen los kicillofistas, que saben perfectamente que Llaryora está atravesando una de las mejores etapas con el gobierno nacional desde el inicio de la era Milei y que las posibilidades de un acuerdo político con La Libertad Avanza son altas. Pero Córdoba, Mendoza y Santa Fe son las tres provincias claves para los planes presidenciales del bonaerense y empieza a jugar en ellas.