Llaryora con gobernadores, coincidencia en priorizar lo provincial
En el inicio de negociaciones por el Presupuesto 2027 y con la reforma política pendiente -y dirimente- en el vínculo Nación-provincias, Martín Llaryora, su par santafesino Maximiliano Pullaro, el chubutense Ignacio Torres y el correntino Juan Pablo Valdés coordinaron para mostrarse juntos en Rosario, con la excusa de los XIII juegos Suramericanos que se celebran en Santa Fe.
La remake de Provincias Unidas, adelantada por el diario Alfil en su edición de ayer, fue breve (no tanto como la foto con el PJ que llevó al cordobés a CABA el martes de esta semana) pero dejó tela para cortar. Una cumbre de gobernadores dialoguistas con la Casa Rosada, con sus protagonistas (salvo Valdés, con mandato hasta 2029) en búsqueda de sus respectivas reelecciones el año que viene y dispuestos a despegar sus elecciones de las nacionales para esquivar la discusión presidencial de octubre. Los une la decisión de no definirse ni enfocarse en lo nacional hasta resolver la propia continuidad en sus distritos. Pero, aunque se perciben jefes de provincialismos exitosos, no pueden dejar de monitorear qué le pasa a Milei en sus provincias. En Córdoba, por ejemplo, le va mejor que en el resto del país, incluidas las provincias radicales violetas, como Mendoza, o las gobernadas por el PRO, como CABA. Llaryora debe lidiar con ese ingrediente extra.
Presupuesto 2027 y PASO fueron parte del menú de temas que pimponearon los mandatarios en el predio del Fan Fest de los Juegos Sudamericanos. La reforma política no madura en el Congreso aunque los dialoguistas dicen estar de acuerdo en suspender las primarias obligatorias por un tema de costos y de posición “anticasta”. Pullaro lo ratificó hace horas. Sus pares, incluido Llaryora, están en la misma. El sanfrancisqueño no ha sido contundente hasta ahora con ese tema, y sus voceros tampoco, pero está condicionado por la historia anti PASO del cordobesismo, que seguramente la oposición le recordará si le niega apoyo a La Libertad Avanza para la suspensión.
La foto rosarina dialogó con otras, en un juego de contrapesos. En la Rosada, el jefe de Gabinete Diego Santilli viene con maratón de reuniones con gobernadores, en un intento de achicar diferencias para aprobar el Presupuesto y darle algún cauce a la reforma que reclama Karina Milei para quitar las PASO y evitar que el peronismo opositor se organice.
Durante el recorrido por el predio de los juegos, Llaryora le tiró buena onda al santafesino, que tiene habilitada su reelección por la reciente reforma constitucional. Ponderó las mejoras en materia de Seguridad y la reducción de la tasa de homicidios en Rosario, que era una de las más altas del país. “Un gobernador amigo”, definen en el Panal. Frases y fotos. En Córdoba la única preocupación del oficialismo es llegar a diciembre con el gobernador en 50 puntos de imagen positiva, para definir la fecha de las elecciones. Es el porcentaje que tiene hoy Milei en Córdoba, puntos más o menos. Antes habrá un momento: 10 de noviembre, la visita del papa León XIV a esta ciudad, que concentra todas los desvelos del gobierno y del municipio capitalino. La expectativa es que el buen clima social que genere el Pontífice y la buena organización del evento colaboren para llegar a ese número santo.