Llaryora no es Jalil, dicen los libertarios
El oficialismo provincial va a esperar hasta último momento para definir su postura parlamentaria frente a la eliminación/suspensión de las PASO que impulsa el gobierno nacional y no descarta quebrar su propia tradición anti PASO si lo necesita en una negociación política dura con Javier Milei. Puede convertirse en un tema abstracto: hasta el juecismo, que tiene una pata influyente en el Senado, considera que la reforma política tal como la necesita La Libertad Avanza no va a salir por falta de apoyo de los gobernadores, que no le creen a Milei. El jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli, intentará encauzar el diálogo y la confianza con los mandatarios dialoguistas en París, donde entre mañana y el viernes se encontrarán Milei y una docena de mandatarios en el marco de la Argentina Week.
Martín Llaryora, como adelantó este diario el lunes, no irá a la Ciudad Luz pese a estar invitado por la Rosada y tener una buena relación con Santilli. Se pierde una foto fuerte y federal para mostrar su foco en la provincia. La ecuación del Panal es que las PASO no inciden en la política provincial ni en su esquema electoral adelantado, y que el llaryorismo solo puede obtener ganancia de un voto a favor de la suspensión. Tampoco son una cuestión para Luis Juez, que no participa en esa discusión en la cámara alta, por donde ingresó el proyecto, ni para Rodrigo de Loredo. En cambio, el jefe de bloque de diputados libertarios, Gabriel Bornoroni, casi seguro candidato a gobernador de Córdoba, tendrá la responsabilidad, junto a Martin Menem, de buscar los votos si el proyecto llega a la cámara baja.
Bornoroni no duda que Milei va a pelear electoralmente Córdoba y diferencia el trato que se le dará a Llaryora del que recibirá un aliado como el catamarqueño Raúl Jalil, un peronista cercano a la Casa Rosada que ya anunció que pegará las elecciones provinciales a las nacionales de octubre. El diputado juega con un inapelable: lo bueno que sería para Milei que un gobernador libertario electo en Córdoba le levante la mano. Por las dudas, adelantó que ya está armando gobierno, algo que en voz baja sus aliados locales consideran prematuro y peligroso. Dicen que tenía fichado al economista Osvaldo Giordano como ministro de Economía de su eventual gestión. Pese a la total alineación de la Bolsa de Comercio de Córdoba con Milei, el dirigente no evaluaba ofrecerle esa cartera a la entidad, como hizo Juez en 2023. Como sea, el Panal se adelantó y obturó sus planes: Giordano se sumó al directorio de Bancor y ayer ya tuvo su primera reunión como tal en el banco oficial. También se habla de un abogado con rol institucional tentado para convertirse en su eventual ministro de Justicia.
Llaryora está embalado con una agenda intensa en Capital e interior que le viene redituando políticamente. Esa fue su primera explicación para decidir, en principio, no viajar a Francia este miércoles. Se acercan tiempos de definiciones electorales en la Provincia y si bien el Panal se aferra a la posibilidad de sostener la intriga hasta el último plazo posible en febrero, hay quienes entienden que el final de diciembre puede ser el tope para develar la incógnita. El 28 es el Día de los Inocentes.
No habrá foto en París pero sí en Buenos Aires para la visita del papa León XIV, el 9 de diciembre. Llaryora asistirá a la recepción formal al Pontífice, igual que otros gobernadores. No está confirmado que Milei venga a Córdoba el día siguiente, cuando Robert Francis Prevost visite esta ciudad. Sí lo hará su hermana, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. También, varios gobernadores. Como sea, Llaryora le pidió a sus funcionarios que no se “sobregiren” con el tema del Papa porque la gente reaccionará mal si observa utilitarismo político. La consigna, en términos de marketing, es que los locales y visitantes tengan una “buena experiencia” de Córdoba en las horas que dure el masivo evento.