Enroque corto | Para ir cerrando el mes
UEPC lleva el reclamo docente al Kempes
Este miércoles, UEPC Capital trasladará su reclamo salarial al Estadio Kempes, donde realizará una volanteada en el marco del partido Argentina-Bolivia. La delegación busca sumar respaldo al pedido de un aumento salarial de emergencia y visibilizar sus cuestionamientos a la política educativa del Gobierno provincial.
Informante: La apuesta de UEPC es salir del circuito habitual de las protestas docentes y aprovechar la concentración de público que habrá en el Kempes. Van a repartir volantes para instalar el reclamo entre quienes concurran al partido y poner en discusión las condiciones salariales y laborales de los docentes cordobeses.
Alfil: ¿Y el mensaje apunta directamente contra Llaryora?
I: Sí. El secretario general de UEPC Capital, Franco Boczkowski, cuestionó duramente al gobernador. Planteó que “con escuelas destruidas y docentes en la pobreza no hay educación posible” y enumeró problemas edilicios, falta de personal y recortes presupuestarios. También puso el foco en los salarios: afirmó que el básico docente ronda los $262 mil y que el salario inicial, de aproximadamente $1,3 millones, queda por debajo de la línea de pobreza.
A: La crítica entonces no se queda solamente en el salario.
I: No. UEPC busca ampliar el reclamo y vincular el deterioro salarial con el funcionamiento cotidiano de las escuelas. Boczkowski sostuvo que faltan porteros, bibliotecarios y otros trabajadores, además de cuestionar la ejecución del presupuesto educativo. Según el dirigente, la docencia está atravesada por el endeudamiento y la pobreza.
A: O sea que el Kempes se transforma en una nueva vidriera para la protesta.
I: Exactamente. La apuesta es aprovechar un evento de alta convocatoria para llevar el conflicto docente a un público que excede al sector educativo. Esta vez UEPC no va a buscar solamente que la escuchen en una mesa salarial: va a buscar que el reclamo también se escuche desde las tribunas.
¿Martín Gill 2027?
El periodista se cruzó en Córdoba con su informante de Villa María, que había venido a resolver unos asuntos familiares y ya se volvía. Aprovechando el encuentro le sacó charla.
Alfil: De haber sabido que andaba en Córdoba lo invitaba a un café. ¿Ya se va?
Informante Peronista: Mala mía, amigo, le debía haber avisado. Lo que pasa es que ando a las apuradas.
A.: Bueno, antes de irse cuénteme algo… ¿En qué andan los muchachos de Villa María?
I.P.: Mire, le cuento un dato al pasar: Gill se está moviendo bastante.
A.: No me diga… ¿lo ve con ganas de volver a las pistas?
I.P.: Y… se lo ve caminando en Villa María, juntándose con distintos sectores… Es muy joven todavía. Es evidente que va a volver en algún momento. Y, por lo que se viene viendo, ese momento podría ser más temprano que tarde. Mire las pintadas que aparecieron…
A.: ¿Jugando adónde?
I.P.: No se adelante, no tengo idea. Ese es el final de la película, no el comienzo.