A 10 años del PP, la gestión sacó a relucir el “primer sello De Rivas”
Esta semana se cumplieron 10 años de la implementación del Presupuesto Participativo en Río Cuarto. El programa cumplió una década y lleva más de 300 proyectos ejecutados. En el lanzamiento de su 10° edición, el intendente Guillermo De Rivas buscó retomar cierta iniciativa de una política que inició en la era Llamosas y que marcó una impronta en el regreso del PJ a la Municipalidad en 2016.
Más allá de los reconocimientos al ex intendente por haber posibilitado la concreción de esta iniciativa, el derrivismo se llevó los laureles. El propio De Rivas conducía la secretaría de Gobierno Abierto que llevó adelante la ejecución del programa desde sus inicios. De alguna forma, el intendente ponderó una herramienta que todo el arco político local ha validado y que pretende sostenerse en el tiempo, independientemente del partido que gobierne.
Aunque se trata de un programa que no se llevaría más del 1% del total del Presupuesto Municipal, más de una vez se aclaró que, a diferencia de otros municipios, el programa no iba a discontinuarse. De hecho, desde la gestión municipal, remarcaron que “ni la pandemia” impidió que la edición del 2020 se realizara, ya que además se había habilitado la participacíon vía online.
Desde el 2024, el mandatario municipal buscó imprimir un sello nuevo a su gestión y el programa La Muni en tu barrio fue una de las políticas elegidas para representar la “nueva era” en la gestión local. Más allá de implicar una continuidad del llamosismo, De Rivas siempre remarcó que buscaría darle “su propia impronta” a su gobierno. Y reivindicar el Presupuesto Participativo, a 10 años de su implementación, no estaría tan lejos de eso. Al menos así lo plantean desde su entorno, quienes destacan el rol clave del actual intendente cuando fue funcionario del llamosismo y su cartera estuvo a cargo del “programa insignia”.
Desde el Municipio remarcaron que, en diez ediciones, se presentaron más de 5.046 propuestas, participaron de las votaciones más de 90.000 personas y se ejecutaron 315 de los 359 proyectos seleccionados. Más de 35.000 jóvenes, además, participaron de las distintas instancias del programa. En 2016, año de su primera implementación, se habían presentado 277 proyectos y votaron unas 4.800 personas. En la última edición, la cantidad de propuestas llegó a unas 1.600 y la participación rozó las 24.000 personas.
Pero el desafío que plantea ahora el Ejecutivo no pasa solamente por aumentar esos números. De Rivas sostuvo que la cantidad de propuestas “no necesariamente implica mayor calidad” y anunció que, además de la presentación online, se recuperarán las mesas de trabajo barriales para que los vecinos puedan discutir, unificar y trabajar en conjunto algunas iniciativas similares o que apunten a un mismo propósito.
La 10° edición también tendrá una nueva distribución territorial. Los cinco sectores originales pasarán a ser ocho, con la intención de profundizar la llegada a los barrios. A eso se sumarán ejes temáticos y una nueva instancia para definir intervenciones en los grandes espacios verdes de la ciudad.
La secretaria de Gestión, Karin Bogni, consideró que el programa también construyó una identidad participativa. La funcionaria planteó que “el vecino que se sienta a pensar un proyecto deja de mirar la ciudad o el barrio como algo ajeno y comienza a apropiarse de ellos como propios”.
Ese concepto fue retomado por De Rivas en un discurso que excedió la presentación formal de la nueva edición. El intendente habló de la “necesidad de recuperar espacios de diálogo y encuentro en un contexto que definió como atravesado por la crítica, el individualismo y la tendencia a responsabilizar a otros por los problemas de la ciudad”. Esta frase, inevitablemente, fue leída como una respuesta tácita a las críticas de la oposición en un contexto en el que apuntaron al Municipio por los recientes asesinatos de jóvenes y casos de violencia urbana en Río Cuarto.
“Lo viejo funciona” podría ser la frase que repiten desde el derrivismo, sin renegar de una herramienta que ha sido validada por adversarios pero sobre todo por los vecinos, incrementando considerablemente la participación de los riocuartenses en las últimas ediciones.
La 22ª Feria del Libro "Juan Filloy" abrió sus puertas
Tras el acto realizado durante la tarde del martes en el ex Palacio de Justicia, quedó formalmente inaugurada la 22ª Feria del Libro Juan Filloy, que este año lleva el lema “Leer es un acto poético”. La propuesta reúne libros, talleres, conferencias, presentaciones artísticas y musicales, además de actividades con participación de referentes de distintas ciudades del país y del exterior. La Feria se desarrolla con entrada libre y gratuita hasta el domingo, en el ex Palacio de Tribunales y en la carpa instalada en el sector.
La Feria es organizada por la Fundación por la Cultura junto a comercios, librerías y editoriales de la ciudad. En la carpa funcionan 28 editoriales y librerías destinadas a la compra y venta de libros, mientras que en el interior del ex Palacio de Tribunales se dispusieron 20 espacios institucionales.
La propuesta incorpora este año una marcada participación regional e internacional. Once localidades de la región participan de las actividades e intercambios, mientras que también llegaron propuestas y representantes de Chillán y Santiago de Chile y de Montevideo, con una presencia vinculada al movimiento murguero uruguayo.
Uno de los nuevos componentes de esta edición es el Bono Libro, impulsado junto a las instituciones, universidades, comercios y empresas que acompañan la Feria. El beneficio permite acceder a los libros con un 30% de descuento sobre su valor de venta.
Durante la apertura, el intendente Guillermo de Rivas puso en el centro de su discurso la necesidad de sostener y defender la cultura desde el Estado y la comunidad, y destacó el crecimiento de la Feria a partir de la recuperación del ex Palacio de Tribunales y la incorporación de una carpa que amplía el espacio disponible para las propuestas.
En ese sentido, también vinculó la sede de la Feria con el patrimonio literario de la ciudad y destacó la presencia de elementos pertenecientes a Juan Filloy, quien se desempeñó como juez en este edificio y es considerado una figura emblemática de la literatura riocuartense.
“Con la cultura no se negocia, la cultura se defiende con acciones, con posibilidad de ir por más”, sostuvo De Rivas.
El intendente también remarcó el valor del libro y de la Feria como espacios para el intercambio y la libertad de expresión: “Sostenemos el valor del libro, el valor de lo que representa nuestra tradición, pero principalmente la tolerancia, la libertad de expresión y espacio de encontrarnos, aunque pensemos distinto”.
Por su parte, el presidente de la Fundación por la Cultura, Alberto Garavaglia, destacó el crecimiento de la Feria a partir del trabajo acumulado durante las 21 ediciones anteriores y la incorporación de instituciones y localidades de la región. “Esta número 22 se puede y se pudo hacer gracias a las 21 que se hicieron antes. Imposible haber construido esta feria si todos los que nos antecedieron no lo hubiesen hecho tan bien como lo hicieron”, señaló.