Municipal Por: Javier Boher20 de octubre de 2026

La lumpenización del empleo público

El caso del inspector-sicario nos empuja otra vez a discutir sobre el acceso al Estado y las herramientas para controlarlo

El femicidio de Agostina Vega y la situación de Claudio Barrelier como contratado municipal pusieron en el centro de la atención el tema de los ingresos al Estado. Si bien los casos de gente sin la capacidad suficiente se repiten de manera regular, el episodio del inspector-sicario que cobró trascendencia la semana pasada expone hasta qué nivel puede llegar la falta de idoneidad en el ejercicio de las labores públicas.

Indudablemente que las personas que se manejan dentro del entramado de lealtades que confunden los límites de los partidos, los gobiernos y los Estados valoran positivamente el compromiso, la militancia y todo tipo de habilidades o herramientas que puedan sumar para acceder y mantenerse en el poder. Siempre hacen falta personas de escasos recursos morales para hundir los pies en el barro de las peores bajezas de la sociedad. No importa cuánto se lo adorne con discursos de bondad y esperanza, al final del recorrido lo que más se valora es la capacidad de obtener obediencia entre ciertos sectores de la sociedad.

Quizás sea por el deterioro general de esta última que parece haber peoliferado un tipo de sujeto político de poca monta que vive y prospera a partir de la marginalidad, pero que necesita un blanqueamiento y reconocimiento a partir de su ingreso al Estado. Los Barrelier, Silva o cualquier otro personaje de esta calaña quieren el manto protector de un Estado que los meta en el primer estrato de esa oligarquía que conduce al sector público. Aunque hay un patrón que se repite, no hay partido exento de este tipo de maniobras.

Nos pasamos semanas hablando de la situación preocupante de las deudas de la gente, solamente para terminar confirmando que la situación de los que piden prestado en negro es mucho peor, al punto de que terminó explotando en este escándalo. Sabemos que la necesidad es lo que empuja a la gente a endeudarse con este tipo de personajes, pero ¿qué es lo que hace que nadie los denuncie jamás?¿es, acaso, por su identificación con el Estado, el gobierno o un partido?

No hay dudas de que las personas que recurrieron a esa ayuda se manejan fuera de los bordes de lo formal y temen por las represalias que puedan llegar a partir de su incumplimiento o las denuncias. Sin embargo, hay mucha gente que observa estas cosas desde afuera, preocupada por el deterioro de los barrios en los que viven y la mala calidad de vida asociada a ese tipo de acciones delictivas.

La pregunta, entonces, es sobre las razones por las cuales la gente ha decidido dejar de denunciar este tipo de cuestiones; por qué no se denuncia a ladrones, usureros, vendedores de droga, particularmente en los casos en los que estos sujetos además integran el plantel del Estado.

Las nuevas tecnologías que permiten denunciar a los que ocupan las cocheras o pasean perros sin bozal deberían estar también disponibles para empezar a marcarle límites a los empleados y contratados que integran el cuerpo de ese Leviatán que se erigió para obligarnos a cumplir las normas. Los ciudadanos no le deberían temer al Estado cuando le exigen que cumpla su parte del trato.

Te puede interesar

Passerini lanzó el PJ a la reelección del gobernador en un 17-O reducido

Passerini celebró el Día de la Lealtad con una convocatoria a organizar al PJ Capital para conseguir la reelección del gobernador. Ni Llaryora ni Schiaretti estuvieron presentes, aunque sí representados. Casi no hubo sindicatos. Natalia tuvo su festejo propio.

Tránsito: Passerini aprobó el convenio con apoyo (y bajo fuego) opositor

El Concejo ratificó el convenio que pone bajo conducción policial los operativos extraordinarios. Radicales y juecistas acompañaron, pero cuestionaron la autoridad del intendente y el protagonismo de Quinteros.

Llaryora, sin intermediarios en la Capital

El gobernador, que sabe que se juega la reelección en la ciudad, opera directamente sobre el territorio. Confronta con el Suoem, resuelve temas de gestión y tracciona su imagen más allá de la gestión municipal. 

La oposición apunta al Surrbac y busca declarar esencial la recolección

Fabre estudia un proyecto para contener el impacto de las medidas de fuerza del sindicato. Es la primera puntada de un plan más ambicioso: sumar a concejales de otros municipios, involucrar a la Provincia y presionar por la renegociación del convenio colectivo.

Policías-inspectores: Passerini y Quinteros avanzan (y sostiene Llaryora)

Legales de la Municipalidad y del Ministerio de Seguridad avanzan en el convenio, que se centra en la visita papal pero podría ir más allá. Para el oficialismo, es una oportunidad para acotar al gremio de los municipales. El gobernador salió a apoyar la decisión luego de que el Suoem lo acusara de “caranchear” el gobierno de la ciudad.

El PJ Capital prepara un 17-O con todas las seccionales

Tras los reproches que dejó la celebración del año pasado, el peronismo de la Capital prepara una conmemoración conjunta para toda la estructura territorial. Por pedido de Llaryora, el partido intenta recuperar capilaridad, darle contenido a sus secretarías y activar todas sus terminales antes de que empiece la campaña.