El Mójica precalienta previo al noviembre más activo de los últimos años
El Mójica entra en la última semana de octubre con una premisa: llegar a noviembre con todo en marcha. Los próximos días serán determinantes para ajustar estructuras y ordenar una agenda que tendrá a la gestión como protagonista, con la campaña provincial de 2027 cada vez más cerca. Desde el Panal anticipan un mes de intensa actividad en la capital alterna.
La obra pública, con fuerte presencia del Gobierno de Córdoba, marcará el ritmo de una agenda que la Municipalidad deberá acompañar con acciones propias y esquivando los embates opositores que buscan llevarla a un escenario de confrontación. En ese esquema, Guillermo de Rivas pretende que la estructura local esté preparada para un calendario que promete acelerarse hasta fin de año.
Con las elecciones provinciales proyectadas, aunque sin confirmación oficial, para los primeros meses de 2027, cada acción de gestión puede adquirir una lectura electoral. La infraestructura será la principal vidriera: Provincia y Municipio buscan que los vecinos adviertan el movimiento de los frentes de obra y dimensionen las intervenciones. La idea de convertir a Río Cuarto en un obrador a cielo abierto cobra fuerza, aunque el escenario climático y las advertencias por el Súper Niño amenazan con alterar cronogramas y prioridades.
Pero además hay decisiones políticas, de organización y profundización de discursos, que formará parte de esta fase preparatoria, por lo cual se pueden esperar acciones de parte del armado que encabeza el intendente De Rivas.
La última semana de octubre funcionará así como una instancia de calibración para que noviembre encuentre al Municipio preparado para sostener el ritmo y aprovechar el despliegue provincial. “Será el noviembre más activo de los últimos años”, reconocieron desde el Mójica.
Salida del gabinete
La puesta a punto también tiene una dimensión interna. El viernes se confirmó la salida de Isaac Pérez Villarreal de la Subsecretaría de Salud, cargo que ocupaba desde 2016, durante la gestión de Juan Manuel Llamosas. Según la versión oficial, pasará a integrar los equipos sanitarios del Gobierno de Córdoba.
El movimiento reabre una pregunta: ¿habrá más cambios en el gabinete de De Rivas? La salida no confirma una renovación más amplia, pero vuelve a instalar el debate sobre el desgaste de los equipos y la necesidad de oxigenar áreas de gestión.
Por trayectoria, la lectura alcanza a funcionarios como Pablo Antonetti, en Economía, y Martín Cantoro, en Obras y Servicios Públicos, ambos vinculados al oficialismo municipal desde 2016. No hay decisiones confirmadas sobre sus continuidades, aunque desde el Gobierno habían transmitido a Alfil que la posibilidad de oxigenar la gestión merece atención. Resta saber si se trata de un movimiento puntual o del inicio de una revisión más amplia.
Reuniones políticas
En paralelo a los preparativos de gestión, la semana pasada dejó una serie de movimientos menos visibles. Según pudo reconstruir Alfil, representantes de la Municipalidad mantuvieron distintas reuniones de contenido político, tanto con dirigentes propios como con integrantes de la oposición. El motivo y los objetivos de esos encuentros se mantuvieron bajo reserva y no hubo información pública que permitiera precisar su alcance.
El hermetismo habilita lecturas, aunque no alcanza para confirmar una estrategia determinada. En vísperas de un noviembre como el que se viene, esos contactos también pueden leerse dentro de la necesidad de preparar el terreno para una nueva etapa de gestión.
La pregunta pasa por cómo pretende el Mójica administrar ese escenario: con una agenda pública dominada por las obras y la resolución de conflictos locales, pero también con una dimensión política que exige conversaciones, acuerdos y definiciones antes de que el calendario electoral empiece a imponer sus propios tiempos.
Hasta anoche, los mencionados encuentros quedaban envueltos en reserva. Lo concreto es que el Gobierno municipal se prepara para acelerar y que la última semana de octubre aparece como tanto como una oportunidad y una necesidad de ordenar las piezas antes de que se ponga en movimiento el tablero.