Provincial Por: Bettina Marengo28 de octubre de 2026

Segura se acercó al juzgado federal electoral y Llaryora hace juego en la Magistratura

El expresidente del Colegio de Abogados, alineado al esquema Molea/Llaryora, quedó primero en el orden de mérito provisorio para ocupar el juzgado federal N°1. A días de la renovación del Consejo, el gobernador juega por un lugar para uno de sus diputados del bloque Hacemos Unidos. Las promesas a futuro.


El Consejo de la Magistratura a nivel nacional avanzó un paso más en la designación del juez federal con competencia electoral de la provincia de Córdoba, aunque el proceso puede demorar aún un tiempo indeterminado. Ignacio Segura, expresidente del Colegio de Abogados de Córdoba quedó primero en el orden de mérito provisorio con 173,4 puntos entre los 90 de la prueba de oposición y los 83,4 de los antecedentes, calificación que lo deja muy bien posicionado en una selección clave de cara al año electoral que se avecina. El juzgado federal N° 1 está vacante desde enero del 2023, cuando al entonces titular, Ricardo Bustos Fierro, se le venció la extensión del mandato que le había otorgado el expresidente Mauricio Macri. Desde entonces, subroga Alejandro Sánchez Freytes, del Juzgado Federal N° 2.

El primer puesto de Segura es una buena noticia para el llaryorismo, que busca hacer pie en la justicia federal y en su organismo selector, el Consejo de la Magistratura. El abogado, que actualmente trabaja en el organismo, jugó con la línea Diego Molea/ Martín Llaryora en la reciente renovación del estamento Abogados del organismo, a través de la lista 1 “Abogacía Federal” que llevó como primer candidato al abogado platense Fernando Pablo Levene. El acuerdo entre el rector de la Universidad de Lomas de Zamora y el gobernador provincial es que el llaryorista Juan Manuel Aráoz, secretario de Seguridad de la Provincia y suplente de la lista, asuma el año que viene el cargo en enroque con Levene.

El segundo lugar del orden de mérito provisorio fue para Carlos Díaz Lannes, secretario Penal del Juzgado Federal de Villa Mercedes, provincia de San Luis, con 172,5. El tercero, para un abogado y docente mendocino, Andrés Da Rold, con 168 puntos. La lista completa muestra algunas sorpresas y lugares no muy expectables para algunos aspirantes vinculados al gobierno provincial. 

No es un orden de mérito definitivo; ahora viene la etapa de las impugnaciones que analizará una comisión específica del Consejo. Luego se convoca a las entrevistas orales, que igual que las del organismo provincial, son dirimentes y mucho más subjetivas e influenciables que el proceso previo de selección.  A partir de allí queda un orden de mérito definitivo que se eleva al presidente de la Nación que, a diferencia de lo que sucede en Córdoba, puede elegir cualquiera de los tres primeros aspirantes para enviar el pliego al Senado. 

Todo lo que sigue se concretará con la nueva conformación del Consejo de la Magistratura que se renueva el próximo 20 de noviembre, con ingreso de los abogados y jueces que ganaron las votaciones por estamento y renovación de algunos de los ocho lugares que tienen los diputados y senadores de la Nación. En esos movimientos, Llaryora podría meter una cuña.

El juego de Llaryora

A menos de un mes del recambio del Consejo, Llaryora busca tener incidencia en el organismo que selecciona a los jueces y magistrados federales. Por ahora tiene dos promesas para hacer pie. Una es Araoz, que quedó en espera para el momento del reemplazo con el titular de la lista 1, lo que se produciría el año que viene, según el acuerdo Molea/Llaryora. La otra podría ser el propio Eduardo Bittar, que enfrentó al llaryorismo en las recientes elecciones para el Consejo pero sin romper relaciones con el gobernador, con quien habló luego del comicio.  El actual presidente del Colegio de Abogados de Córdoba se subió a la lista 3 “Unidad de la Abogacía” prohijada por Ricardo Gil Lavedra y Daniel Angelici y ganó a nivel provincial la elección, siendo tercero de la lista que encabezaron Alberto Biglieri y Claudia Sarmiento. Los corrillos judiciales afirman que Bittar también podría ingresar en dos años al Consejo, por enroque, y que así se lo habría comentado a Llaryora. Si esto se concreta, hacen cuentas algunos cordobesistas que dan por hecho la reelección del sanfrancisqueño, el mandamás podría contar, hacia la segunda mitad de su segundo mandato, con dos arietes en este organismo clave. Sin contar que en breve estará la villamariense Itatí Demarchi, que ganó su lugar como cabeza de la lista “Abogacía Unida y Dignidad Profesional” y está alineada al intendente Eduardo Accastello. Por ende, el ecosistema peronista provincial la considera parte.

Hay otra pieza más que el jefe del Panal está moviendo en el marco de la inminente renovación: busca ubicar en el Consejo a uno de sus diputados del bloque Hacemos Unidos, con un lugar por la segunda minoría. Otro cordobés, Gonzalo Roca, mantendrá una de las dos bancas que tiene La Libertad Avanza como mayoría. Unión por la Patria reclama retener sus actuales dos lugares como primera minoría, pero la salida de algunos diputados del bloque que conduce Germán Martinez activó la ambición de Llaryora. Dicen que todo dependerá de su muñeca con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.