El Plan Bullrich hace pie en Córdoba, también entre radicales
“Estoy preparada para ser presidenta”, dijo la senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, hace apenas unos días, mientras aclaraba que trabaja dentro del proyecto de Javier Milei para mejorar la economía. La frase tomó otra dimensión después de que publicara un video musicalizado con la banda de reguetón Plan B. Entre el guiño musical y el mensaje político, la publicación alimentó las interpretaciones sobre una figura que busca conservar su lugar en el universo liberal de derecha, aunque con cierta distancia del Presidente.
La economía aparece como uno de los terrenos donde toma forma esa diferenciación. Mientras Milei cuestiona la idea de que los argentinos no llegan a fin de mes, Bullrich ensaya un registro que deja más espacio para reconocer el malestar social. No supone una ruptura, pero abre interrogantes sobre cómo podría posicionarse si la discusión por la sucesión presidencial comienza a ganar terreno. Y esto también empieza a repercutir en Córdoba, donde empiezan a mirar con nostalgia la campaña de “la piba” en las PASO presidenciales del 2023.
En una provincia donde la oposición está atravesada por las negociaciones para construir una alternativa frente a Martín Llaryora, la posibilidad de trabajar en una eventual candidatura presidencial de Bullrich comenzó a circular. Todavía es una conversación de bajo perfil, aunque encuentra sustento en algunas señales de la actualidad política nacional.
Un relevamiento de CB Global Data, realizado entre el 21 y el 25 de octubre sobre 1.151 casos, midió dos escenarios hipotéticos de segunda vuelta: Milei obtuvo el 43% frente al 40,6% de Axel Kicillof, mientras que Bullrich alcanzó el 47,3% contra el 40,1% del gobernador bonaerense.
La lectura del sondeo circuló esta semana entre dirigentes cordobesistas y sectores de la oposición provincial. En ambos espacios apareció una interpretación compartida: Bullrich puede representar una alternativa para quienes buscan una oposición con mayores posibilidades de disputar el poder al peronismo. El dato no confirma esa hipótesis, pero alimenta una conversación hasta ahora subordinada a la centralidad de Milei.
El cálculo interpela especialmente a los sectores que exploran una confluencia entre radicales, libertarios y juecistas para competir en Córdoba. La construcción provincial puede reunir a dirigentes con un objetivo común frente al oficialismo, sin que eso implique una coincidencia plena con el Gobierno nacional. En ese mapa, el radicalismo ocupa un lugar particular: varios de sus referentes trabajaron por la candidatura presidencial de Bullrich en 2023 y hoy mantienen vínculos con La Libertad Avanza.
La diferencia también asomó en las declaraciones públicas. En Tablero Abierto, el streaming de Diario Alfil, Roberto Casari, intendente de Vicuña Mackenna y vicepresidente del Foro de Intendentes Radicales, destacó el perfil político de la senadora al referirse a los dichos de Milei sobre la situación económica. “Patricia tiene otro formato político. Deja una puerta abierta porque sabe y conoce de política”, sostuvo el dirigente, que trabaja por la candidatura a gobernador de Rodrigo de Loredo.
La referencia no equivale a un alineamiento detrás de una eventual candidatura presidencial. Sí muestra que, dentro de una oposición que busca coordinarse en Córdoba, hay dirigentes que distinguen entre una alianza electoral con los libertarios para disputar la provincia y la adhesión al estilo político del Presidente. La economía, los reclamos por los recursos provinciales y las formas de Milei pueden poner a prueba esa convivencia cuando la discusión pase de la gobernación a la elección nacional.
Por ahora, el armado cordobés sigue mirando a 2027 con más de una incógnita. Mientras radicales, libertarios y juecistas exploran coincidencias para enfrentar al peronismo provincial, Bullrich vuelve a ofrecer una referencia para quienes buscan representar a ese mismo electorado desde otro perfil. El acuerdo para competir contra Llaryora no resuelve quién debería conducir el proyecto nacional. En esa discusión, el Plan B presidencial también empieza a ganar espacio en Córdoba.