Provincial Por: Yanina Soria02 de noviembre de 2026

La Calera: unidad en construcción; dos nombres para desafiar a Rambaldi

Un acto partidario funcionó como punto de partida para escenificar la reunificación del peronismo local. Tres figuras potables, dos anotados para recuperar el poder en una de las ciudades principales de Colón.

El peronismo de La Calera empezó a mover sus fichas con un objetivo concreto: recuperar una de las principales ciudades del departamento Colón, que perdió en el 2023 por tropiezos propios.

El 4 de junio de aquel año, Facundo Rufeil veía truncado su intento reeleccionista frente a Fernando Rambaldi, quien resultó intendente electo por Encuentro Vecinal en alianza con Juntos por el Cambio. En un error de estrategia general, la pauta bajada por el entonces candidato a gobernador Martin Llaryora habilitando dos o más aspirantes en algunas localidades con tal de que todos sumaran a su canasta, no funcionó. En La Calera el oficialismo provincial patrocinó la lista encabezada por Gastón Morán, que impulsaba Rodrigo Rufeil, abriendo un escenario de división que Rambaldi supo capitalizar. El 60 por ciento de los votos de peronismo quedó desparramado en las boletas.

Con ese antecedente y mirando ahora el 2027, el PJ dio un primer paso y mostró foto unidad. El viernes, un acto partidario funcionó como punto de partida para escenificar la reunificación del peronismo calerense. Una señal hacia afuera, pero también un mensaje hacia adentro convalidado por el Panal a través del legislador y presidente alterno del peronismo cordobés Facundo Torres, y del secretario General de Gobierno, Gustavo Brandán, presentes en el encuentro.

Esta vez, dicen, la intención es evitar que los ruidos internos interfieran en el objetivo primero y se conviertan en una ventaja nuevamente para Rambaldi. El intendente que ganó con casi el 33 por ciento, buscará su segundo mandato. Del otro lado leen que, con unidad real, las chances de volver a gobernar son grandes.

Por eso, con la experiencia 2023 todavía pesando en los cálculos de un cordobesismo que necesita recuperar territorio en el interior para consolidar el proyecto provincial, compartieron escenario como si nada hubiera pasado Rodrigo Rufeil, su primo Facundo Rufeil y Ariel Aleksandroff. Aunque por ahora nada se habló de candidaturas, de ese eje, se supone, saldría el postulante que represente localmente al llaryorismo el año próximo.

Al menos, inicialmente, dos de esos nombres se anotan para desafiar a Rambaldi en las urnas: el actual legislador y ex intendente de la ciudad; y el secretario de Salud de Córdoba. La foto de unidad no supone que las aspiraciones individuales hayan quedado saldadas, Rodrigo Rufeil quiere volver a las pistas y Aleksandroff, avisó hace un año y medio que comenzaba a caminar la ciudad.  Por lo pronto, cada uno por su lado, hace los deberes y busca acumular capital político propio a la espera de la bendición del Panal.

La convivencia entre ambos proyectos será el próximo capítulo de la interna. Primero había que ordenar la tropa, dicen, y mostrar que el peronismo puede volver a caminar junto; después llegará la discusión (bastante más compleja, por cierto) sobre quién tiene que encabezar la propuesta electoral y cómo se definirá la cabeza de lista.

En esa negociación aparece el tercer nombre que es el de Facundo Rufeil. Aunque el ultimo intendente que tuvo el peronismo en La Calera no tiene intenciones de volver a intentarlo (al menos por ahora) está dispuesto a jugar fuerte y hacer valer el peso de su propia estructura política. Su destino podría esta en la lista sábana de legisladores oficialistas, aunque son muchos los aspirantes y pocos los lugares expectables.

Así, el tablero peronista local tiene más de una discusión abierta. La candidatura municipal, el reparto de representación política y el lugar que cada sector tendrá en el armado provincial forman parte de una misma negociación.

La Calera es una pieza fundamental para el peronismo en el departamento Colón. Recuperarla exige algo más que una foto compartida, supone resolver una interna que, por ahora, apenas asoma. La unidad fue el primer gesto, resta la disputa por ver quién se queda con la lapicera.