El cordobesismo ajusta reclamos a Milei: industria, impuestos y Remediar
Martín Llaryora reclamó ayer al gobierno nacional un plan estratégico industrial a fin de proteger las pymes y los empleos de la agroindustria del interior provincial golpeados por la apertura de la economía y la recesión, avaló el impulso a los “nuevos motores” de la economía, la minería, el petróleo y la energía, pero pidió que se acompañe a los viejos motores en problemas, y desafió a la Casa Rosada a que baje o quite impuestos que engrosan las arcas nacionales y no vuelven a las provincias, como el que se aplica a los combustibles.
Todo fue parte de la participación del mandatario en la Conferencia de la Unión Industrial Argentina que se realizó ayer en CABA, en la previa de otra movida crítica al gobierno libertario que hoy encabezará el intendente Daniel Passerini en el Congreso de la Nación por el recorte del Plan Remediar y la asimetría en los subsidios al transporte. El jefe del Palacio 6 de Julio encabezará un grupo de varias decenas de intendentes de Córdoba y del resto del país que se reunirán, en forma presencial o por zoom, en la comisión de Asuntos Municipales de Diputados que preside la schiarettista Carolina Basualdo.
Con diferentes tonos, Llaryora y Passerini endurecen posiciones frente a la gestión nacional en un reinvente de la vieja línea de la “defensa de Córdoba” que, a diferencia de lo que ocurrió con los gobiernos nacionales peronistas, tiene al frente a un presidente con muchos votos en la provincia.
Sobre la base de la crisis de la empresa Pauny, una metalmecanica de Las Varillas, con 400 empleados, recuperada tras la crisis del 2001, que ayer fue tomada por sus empleados por despidos y salarios adeudados, el jefe del Panal salió a plantear la situación del sector ante gobernadores “gordos” por las regalías mineras y del petróleo que estuvieron en el evento de la UIA. “El gobierno nacional no puede mirar para otro lado ante el cierre de 30 mil pymes y la pérdida de 300 mil puestos de trabajo”, remarcó y recibió un aplauso de los industriales presentes. Además, y en tándem con lo que salió a decir Passerini frente al aumento de los subsidios al transporte en AMBA que no tuvieron correlato en Cordoba, Llaryora habló de la cuestión de los impuestos, uno de los caballitos de batalla del mileismo, cuya reducción es parte de las promesas libertarias en caso de acceder a gobiernos provinciales. Reclamó que se elimine el impuesto a los combustibles para bajar el costo de las naftas y reducir el precio del boleto urbano en Córdoba, un punto que linkea directo con sus necesidades político-electorales en la Capital provincial para las próximas elecciones, y le recordó a la Nación -a diferencia de Passerini, Llaryora no menciona a Milei- que “no hace ni un cordon cuneta” que justifique el cobro de ese tributo que está destinado formalmente la obra pública nacional.
Con respecto a la rebaja del impuesto a los Sellos que en el Coloquio Industrial el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, reclamó a las provincias para aliviar la carga impositiva a las pymes, el sanfrancisqueño manifestó que “toda baja impositiva es importante” y anunció que el propio Presupuesto 2027 de la Provincia incluirá “baja de impuestos”, pero insistió con reducir el costo impositivo de las naftas y agregó el impuesto al Cheque, que cobra la Nación y no se coparticipa, como un gravamen a reducir. “Son jarabe de pico”, ilustró, con cuidada figura popular.
La segunda parte de la escena nacional del cordobesismo será hoy en la Cámara de Diputados de la Nación donde tiene peso quien seguramente será el contrincante libertario a Llaryora en las elecciones del año que viene, el jefe de bloque violeta Gabriel Bornoroni. Passerini buscará instalar el reclamo por el dramático recorte del Plan Remediar, una decisión de motosierra anunciada hace diez días por la Nación que impacta directamente en los gobiernos provinciales y locales. Los subsidios al transporte que Córdoba no recibe también estarán en la agenda de la movida, que Basualdo adelantó como “importante”, con presencia de intendentes de ciudades grandes y chicas de todo el país.