Nacional Por: Javier Boher05 de julio de 2024

¿Dónde está Massa?

Los libertarios creen ver al ex ministro operando contra el dólar desde las sombras

Por Javier Boher 
rjboher@gmail.com

Sergio Massa fue el presidente en funciones durante un año y medio, a pesar de que formalmente ejercía el cargo de Ministro de Economía. Fue la figura emergente de un kirchnerismo que se caía a pedazos, poniendo a todo el Estado a trabajar de cara a las elecciones que finalmente perdió con Javier Milei.

A pesar de su pésima gestión económica, tuvo el destacable coraje de pedir la conducción para hacerse cargo de las cosas. Fue como Martín Palermo pidiendo el penal en la Copa América de Paraguay, para terminar errando tres veces en el mismo partido.

La derrota en el ballotage de noviembre fue inapelable. Fue una paliza absoluta, al punto de que hizo peor elección que Scioli ocho años antes. Tal vez preocupado por los números -y seguramente dolido en su ego-, Massa se apartó de la vida pública. Optó por el perfil bajo en lugar de tratar de ser el jefe de la oposición. Fue su segunda campaña presidencial en menos de una década y se le frustró nuevamente el sueño de la Rosada, lo que le habrá dolido más pensando que un hombre gris y sin luces como Alberto Fernández llegó a ser presidente.

Hasta ahora ha hablado poco en público (al menos en contraste con los tiempos de su doble rol de ministro-candidato) y apenas si da mensajes muy medidos en redes sociales. Seguramente está esperando a que baje la espuma de la popularidad de Milei para hacer su reaparición como líder de la oposición, un rol que poca gente le asigna (al menos según las encuestas).

Pese a ese silencio autoimpuesto, anteayer el Jefe de Gabinete Guillermo Francos lo hizo responsable de la intranquilidad económica, con un dólar paralelo que sigue subiendo. No se puede afirmar categóricamente que Massa no tiene nada que ver, pero tampoco que está detrás de lo de las últimas semanas. Si tuviese tal control de la economía no hubiese hecho todo mal cuando fue ministro, dejando las cosas peor que cuando asumió, a pesar del fuerte respaldo -político y de los mercados- que tuvo cuando se hizo cargo.

Ni siquiera está claro que Massa pueda llegar a sacar algo de ventaja de esto, porque no está en carrera. No es diputado ni senador; ni siquiera concejal de Tigre. Es la excusa que le queda cómoda a los libertarios para tapar sus propias fallas, del mismo modo en que el kirchnerismo decía que había economistas de Juntos por el Cambio viajando a Washington para tratar de que el FMI no le mande más plata al gobierno de Alberto. Hoy Massa sería el fantasma que les espanta el dólar.

Los libertarios siguen el mismo manual del populismo que usaban los anteriores y están en el mismo capítulo de que la culpa es del otro. Igual que aquellos, no se dan cuenta de lo patético que se ve desde afuera.

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