
El acto de Juez - Bornoroni en Carlos Paz pende de un hilo mientras Avilés manda guiños a LLA

El encuentro político previsto primero para el 14 de marzo y luego convocado para el 21 de marzo en Villa Carlos Paz, que prometía convertirse en una muestra de territorialidad de la alianza La Libertad Avanza junto al senador Luis Juez y el diputado nacional Gabriel Bornoroni, comenzó a transitar horas de incertidumbre.
Con lugar reservado (Hotel Eleton) y las invitaciones ya diseñadas, en las últimas horas circulan versiones dentro de La Libertad Avanza que alejan la posibilidad de que ese acto se concrete, más allá de gestiones políticas en paralelo que podrían alterar el escenario original.
Con la reunión anunciada en los medios, distintas fuentes reconocen que en los últimos días se produjeron señales contradictorias dentro del armado juecista-LLA. En particular, el propio Gabriel Bornoroni no habría confirmado su asistencia y dijo haberse enterado del acto a través de los medios, lo que hace peligrar la foto política que se pensaba construir en el Valle de Punilla.
La situación se vuelve más confusa por dos ejes que complejizan el escenario. Uno de ellos es no minimizar la “De Loredo Session” que realizará el exdiputado lanzado como candidato a gobernador el sábado próximo en el Quality Espacio, que promete hacer mucho ruido. Aún así, el espacio de Bornoroni ya lo tildó de una expresión netamente radical por lo que no hay posibildiades de que el dirigente libertario asista.
El otro eje pone la atención en el intendente de Villa Carlos Paz y no descartan que detrás de esta incertidumbre haya jugadas territoriales vinculadas a Esteban Avilés, que viene dando guiños concretos a La Libertad Avanza.

Señales violetas desde el Palacio 16 de Julio
En los últimos meses, el jefe comunal carlospacense viene mostrando gestos que sus opositores interpretan como un intento de acercamiento al universo libertario.
Entre esas señales se mencionan cambios en la estética institucional del municipio, con un rediseño del logo de gestión que algunos observadores vinculan con la simbología mileísta. A esto se suma un endurecimiento del discurso político del intendente, con reiteradas críticas al kirchnerismo, un tono que se volvió más frecuente en intervenciones públicas recientes.
Para algunos, esos movimientos no serían casuales. Sostienen que Avilés estaría intentando tender puentes con La Libertad Avanza con el objetivo de construir un canal de diálogo que le permita posicionarse en sintonía violeta en el tablero político de cara al próximo turno electoral.
Sin embargo, el presidente de La Libertad Avanza en Córdoba aseguró a Alfil que nunca existió un contacto directo con el intendente de Carlos Paz.
Además, la relación entre el juecismo (hoy por hoy principal aliado a LLA) y Avilés viene atravesada por una historia de desconfianzas políticas. En los últimos meses, el propio Luis Juez definió a Avilés como un dirigente “cuentapropista”, una frase que reflejó las dificultades para integrarlo en un esquema político común.
Esa distancia se suma al hecho de que el intendente carlospacense tampoco se alinea con De Loredo. Con ese escenario, un posible acuerdo de Avilés con LLA parece (aún) remoto.
Bornoroni, el factor clave
Más allá de que el acto del 21 de marzo en Carlos Paz pueda naufragar por desavenencias, la construcción que armaron el senador Luis Juez y el diputado cordobés sigue consolidándose y se amplía con ex dirigentes del PRO y a radicales que se muestran cercanos al proyecto político de Javier Milei en Córdoba, como Luis Picat o Soledad Carrizo.
Por el contrario, lejos ubican en la alianza La Libertad Avanza al sector de la UCR que responde a Rodrigo de Loredo que intenta ordenar su propio espacio político en la provincia.
En ese tablero en movimiento, el rol del jefe del bloque de LLA en Diputados aparece como determinante. Gabriel Bornoroni es hoy el principal referente de La Libertad Avanza en Córdoba y uno de los interlocutores políticos más cercanos al presidente Javier Milei.
En sectores del Frente Cívico reconocen que el acto del 21 de marzo fue pensado como un gesto político fuerte: mostrar la alianza Juez–Bornoroni en un territorio donde históricamente el juecismo obtuvo buenos resultados electorales.
Pero los movimientos de las últimas horas revelan que la política cordobesa atraviesa una etapa de reacomodamientos acelerados y especulaciones concretas midiendo fuerza de convocatoria y respaldos bendecidos por los más cercanos al presidente Javier Milei.


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