
Por fuera de De Loredo, radicales buscan a Bornoroni
Carolina Biedermann
Aunque todavía falta tiempo para definiciones y alianzas, quedan varios partidos por jugar. En los últimos días, Alfil pudo confirmar la existencia de una conversación entre Marcos Ferrer, presidente de la UCR Córdoba, y el diputado nacional y titular del bloque de La Libertad Avanza en el Congreso, Gabriel Bornoroni. No se logró establecer si se trató de una reunión pautada o de un encuentro casual, pero el propio Bornoroni bajó el tono, negó un acercamiento, y aclaró que no opinará sobre la interna radical. “Mi partido es La Libertad Avanza y ellos son la UCR”, sintetizó.
Según pudo reconstruirse a partir de una fuente libertaria, habría habido diálogo en ese encuentro, que giró en torno al posicionamiento de ambos espacios como opositores al gobierno provincial de Córdoba, aunque sin avanzar, lógicamente en la posibilidad de confluir.
La idea de unir fuerzas para disputar el poder provincial empieza a asomar en algunos núcleos del radicalismo. Más allá de ese supuesto cruce entre dirigentes, otros referentes radicales sostienen su respaldo a la candidatura a la gobernación de Rodrigo de Loredo, pero admiten que el escenario ideal a largo plazo es el de intentar confluir.
El encuentro entre Ferrer y Bornoroni se habría dado dos semanas antes del acto de lanzamiento de De Loredo, donde el exdiputado propuso que las fuerzas opositoras validen sus candidaturas mediante internas abiertas.
Esta alternativa propuesta por el candidato a gobernador es analizada con escepticismo. Principalmente, los dirigentes del interior, quienes no quieren bajo ningún concepto ir a internas, advierten sobre las dificultades que tienen para organizar una instancia de este tipo puertas adentro, para ordenar los liderazgos en su propia fuerza; y ven como una apuesta muy compleja, que la ciudadanía no partidaria, se predisponga a ir a votar a posibles candidatos.
La búsqueda de canales de diálogo por parte de dirigentes radicales con Bornoroni es un hecho, aunque aún no haya resultados concretos. Según trascendió también, un dirigente de larga trayectoria radical insiste en ser recibido por el diputado, pero el encuentro aún no se concreta. Desde el espacio de los violetas prefieren tomar distancia y evitar quedar atrapados en una interna ajena. Pero hasta ahora, los únicos radicales que se acercaron, terminaron en conversos.
En un eventual esquema de confluencia, aparece el Frente Cívico, que ya selló su alianza con La Libertad Avanza y tuvo un rol activo en las elecciones de octubre de 2025, con mucha militancia y territorialidad.
La relación entre De Loredo y Luis Juez atraviesa uno de sus momentos más tensos. El senador nacional cuestionó el acto del radical que se llevó a cabo el sábado, en la denominada “De Loredo Session”, y marcó diferencias tanto en el estilo como en la estrategia de los boina blanca.
Consultado por medios locales, Juez ironizó y dijo “Imaginate que no voy a los bailes de cuarteto, mirá si voy a ir a una fiesta electrónica”. Y profundizó: “Tenemos un año y medio para resolver muchos problemas. La gente no está pensando en eso. Hay un problema extremo de corrupción en Córdoba. No encuentro un solo cordobés que me pregunte por una candidatura dentro de un año y medio”.
Así, Juez continúa tomando distancia de la Unión Cívica Radical y se posiciona como un actor incómodo dentro de un eventual frente opositor. Sin embargo, en un escenario de acuerdos, la última palabra en Córdoba la tendrían los libertarios. Pese a los gestos públicos de frialdad y a las estrategias individuales que cada espacio intenta generar, no hay disputas, pero tampoco decisiones partidarias de tomar alguna definición.


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