
Marcos Ferrer: “Una primaria abierta permitiría que decidan los independientes y no los aparatos”

El intendente de Río Tercero y presidente de la UCR cordobesa, Marcos Ferrer, generó un fuerte revuelo político la semana pasada con un posteo en sus redes sociales que sacudió las estructuras de la oposición. En su mensaje, Ferrer propuso formalmente que los presidentes de la UCR, LLA, FC, PRO y Encuentro Vecinal diseñen un sistema de selección de candidatos, afirmando que “una primaria abierta resolvería la cuestión porque permite que decidan los independientes, y no un grupo de dirigentes ni los aparatos”.
Tras el impacto de esta publicación, que busca marcar el camino hacia el 2027, el dirigente radical dialogó con este medio para profundizar en los motivos de su reclamo. En un escenario que comienza a recalentar motores, Ferrer insiste en la institucionalización de una interna como el único camino para evitar que las estrategias locales se resuelvan en los despachos de Buenos Aires, asegurando que el radicalismo no aceptará imposiciones externas sin un reglamento claro.
Sin embargo, el tono de la charla cambió drásticamente al referirse a las voces disonantes dentro de su propio partido. Con una dureza inusual, Ferrer cargó contra los sectores que cuestionan su estrategia, apuntando directamente a la falta de peso electoral de sus críticos y sugiriendo una sintonía entre esos discursos y los intereses del oficialismo provincial.
— Usted ha planteado la necesidad de una interna abierta para definir candidaturas. ¿Por qué considera que es el método adecuado en este momento?
— Muchas veces nos señalan como que no queremos estar unidos o formar parte de un frente electoral, pero lo único que planteamos es cuál es el método para seleccionar al mejor candidato o al más competitivo. Es una idea en términos personales que después se puede institucionalizar. Una interna abierta es lo más sano: la gente elige y el resultante es el candidato más competitivo. Es muy difícil que te inviten a un lugar y no te digan cómo se van a resolver las cosas. No es lógico que todas las decisiones las tome un tercero en función de su propia manera de ver la realidad.
— ¿Qué repercusiones sintió tras lanzar esta propuesta?
— Me sorprendió la repercusión porque generó revuelo. He visto algunas expresiones muy por encima, pero creo que no se puede pedir internas si no integrás el espacio; lo primero es conocer las reglas bajo las cuales nos vamos a mover. Yo no digo que no se pueda integrar, lo que digo es que hoy no hay manera de saber cómo se van a definir las cosas. Por ejemplo, si nos dicen que las decisiones se toman entre tres dirigentes, o por una encuesta, o que las toma tal persona en Buenos Aires... no hay problema, pero decímelo antes.
-¿Ustedes aceptarían que el candidato se decida en Buenos Aires?
— Es difícil por una cuestión de la realidad local. En la época de Juntos por el Cambio se fijaban condiciones en Buenos Aires que se bajaban para todo el país y eso generaba inconvenientes. Tenés 427 municipios. ¿Cómo resolvés eso, más allá del candidato a gobernador? Tenés que tener un método, un reglamento. Si va a ser una selección a dedo, ahí nosotros tomaremos la decisión de qué es lo que nos conviene y dónde ponemos el esfuerzo.
— ¿Cómo está hoy el radicalismo internamente para afrontar esta discusión? ¿Ustedes también deben resolver sus propias posiciones?
— Voy a ser más cruento en el análisis. Tenemos una conducción que ha quedado reflejada en dos congresos con dos tercios del partido; no sé si en la historia del radicalismo ha sucedido algo así antes. La legitimidad nuestra no está en discusión, salvo para algunos dirigentes que no son representativos. Escucho a Dante Rossi, que no ganó una elección en su vida y es un tipo que no representa a nadie. En el radicalismo no hay una discusión estructural, hay dirigentes que simplemente piensan distinto.
-¿Qué quiere decir con eso?
-La enorme mayoría nos pide que armemos un frente para ganarle al peronismo y que lo conduzcamos. Lo que escuchás como contrarrelato no tiene sustento. Rossi no tiene ni un secretario en el Comité; es una persona que rompió el bloque a los 15 días de haber asumido. Nosotros hemos ganado la representatividad y no puedo estar acreditando mi legitimidad ante dos personas que hacen ruido mediático. No es casualidad que cada vez que sale Rossi nos critica a nosotros y no al Gobierno, eso es llamativo. Hay tipos que laburamos para ganarle al peronismo después de 26 años y hay que salir de esa trampa. Estos sectores nunca han sido importantes, no han ganado elecciones ni intendencias y nos faltan el respeto. Soy un tipo que al radicalismo solo le ha dado victorias; otros, como Rossi, han estado colgados siempre de una lista sábana. En algún momento esto se tiene que decir.


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