
De Loredo acompañó a Viva Córdoba y desactivó rumores
Carolina Biedermann
El locro del 25 de Mayo organizado por Viva Córdoba tuvo aroma a campaña anticipada. La convocatoria, que reunió en el club Atenas, sirvió para mostrar capacidad territorial y respaldos políticos. Porque además de la foto del triunvirato integrado por Juan Negri, Javier Bee Sellares y Javier Fabre, el dato que sobresalió fue otro: la presencia del presidente de la UCR provincial, Marcos Ferrer y de Rodrigo De Loredo.
En tiempos donde el radicalismo empieza a mirar de reojo el 2027 y la discusión por la sucesión municipal asoma lentamente, la asistencia de ambos no pasó inadvertida. Menos aún tratándose de un espacio que intenta consolidarse como cantera de dirigentes para disputar el Palacio 6 de Julio.
Viva Córdoba viene trabajando desde hace meses con recorridas barriales, encuentros sectoriales y construcción territorial en distintos puntos de la ciudad. El locro patrio fue la instancia más visible hasta ahora. La puesta buscó transmitir volumen político y una idea repetida por los oradores: el próximo candidato radical para la intendencia debería surgir de este espacio.
La presencia de Rodrigo De Loredo en el locro de Viva Córdoba suma una relevancia que excede la foto del evento y opera, sobre todo, como un movimiento de ordenamiento interno dentro del radicalismo capitalino. Su decisión de asistir no solo desactiva ruidos internos en la capital, sino que también busca disipar una narrativa que viene circulando desde inicios de 2026 en algunos despachos del Panal y en entornos afines al oficialismo provincial, que responde a la idea de una eventual estrategia de doble juego, donde De Loredo se replegaría en la provincia para habilitar un escenario de fragmentación opositora y, desde allí, reposicionarse posteriormente en la disputa municipal.
Esta participación en un ámbito donde conviven posibles aspirantes a la capital funciona, también como una señal política, que baja el volumen de esas especulaciones.
El primero en tomar la palabra fue Juan Negri, quien insistió con una frase que resume parte de la estrategia opositora: “No hay proyecto provincial sin proyecto de ciudad”. El exconcejal volvió a poner a Córdoba Capital como eje y sostuvo que el espacio conoce las demandas vecinales por el trabajo territorial realizado.
“Venimos recorriendo toda la capital, visitando sus barrios y escuchando a los vecinos; por eso sabemos lo que Córdoba necesita”, señaló.
Después habló Javier Fabre, con un tono más confrontativo y una agenda enfocada en producción, modernización y reducción de burocracia. Cuestionó los cortes de energía, el costo de los servicios y apuntó contra estructuras corporativas.
No vinimos a heredar las cenizas de la Córdoba vieja. Vinimos a encender el fuego de una Córdoba moderna, integrada al mundo, libre, exportadora y valiente”, sostuvo.
El cierre estuvo a cargo de Javier Bee Sellares, acaso quien más explicitó el intento de construir una identidad colectiva por encima de los liderazgos individuales. El dirigente habló de una Córdoba deteriorada en servicios, movilidad, infraestructura y atención primaria de salud.
“La ciudad debe recuperar el brillo y la dinámica en todos sus ámbitos”, expresó. También defendió una construcción política “sin oportunismos” y planteó que llegó “el tiempo de terminar con los parches”.
Bee Sellares imaginó una ciudad “donde el colectivo funcione, las calles estén asfaltadas, no haya barrios olvidados, los dispensarios atiendan y los jóvenes tengan oportunidades”. El mensaje buscó ubicarse más en clave de gestión que de oposición.
Más allá de los matices entre los tres discursos, la síntesis política parece compartida: Negri, Bee Sellares y Fabre pretenden que Viva Córdoba sea la incubadora del próximo candidato radical para gobernar la Capital. Y el acompañamiento de Ferrer y De Loredo alimenta esa aspiración o, al menos, evita desestimarla.
No obstante, dentro del radicalismo nadie cree que la discusión esté saldada. Otros dirigentes también trabajan para posicionarse hacia 2027. Entre ellos aparece el legislador Dante Rossi, con armado propio y presencia sostenida en la ciudad, y el concejal Sergio Piguillem mencionado por distintos sectores como una alternativa que también quiere anotarse en esa carrera.
Por eso, aunque Viva Córdoba mostró este fin de semana una foto de cohesión y respaldo partidario, el escenario interno todavía está abierto. La carrera por la Capital recién empieza y, en la UCR, varios ya comenzaron a caminarla.
La presencia además de Mario Negri, de legisladores provinciales como Alejandra Ferrero, quien también sonó en algún momento como candidata, concejales y referentes sociales terminó de completar una postal con lectura política que representa más que un locro patrio, Viva Córdoba organizó una demostración de fuerza.


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